

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.


Mohamed Lahyani , uno de los jueces de silla más respetados del mundo del tenis que había quedado en medio de una tormenta de críticas luego de bajarse de su silla para darle ánimo y aconsejar a Nick Kyrgios durante un partido del último US Open ante el francés Pierre-Hugues Herbert en el que no se estaba esforzando para jugar y perdía 6-4 y 3-0 (el australiano, finalmente, ganó), cumplió la sanción impuesta por la ATP de dos semanas sin poder arbitrar (y sin cobrar el sueldo) y regresó a su función en el ATP 250 de Estocolmo, aunque en un marco muy pobre de público y muy distinto al que está acostumbrado.
En Estocolmo, torneo ganado en 2017 y 2016 por Juan Martín del Potro y el único de los tres ATP 250 de esta semana que no posee jugadores argentinos (Amberes y Moscú, los otros), se produjo el esperado regreso de Lahyani, que continúa bajo la lupa del mundo de las raquetas. La vuelta en un cuadro principal fue en el partido de dobles de la primera rueda entre los británicos Ken y Neal Skupski ante Frederik Nielsen (Dinamarca) y Joe Salisbury (Gran Bretaña); ganaron los primeros por 4-6, 7-6 (7-2) y 10-7. El domingo ya había dirigido, pero un partido de la qualy.
[R]#Lahyanipic.twitter.com/AKvb280l8Z&— Alex (@tennisguru100) October 15, 2018
El partido se disputó en el court central del señorial Kungliga Tennishallen, un escenario muy tradicional de la capital sueca con butacas de madera. Y la presencia del público fue, prácticamente, nula. Fue, sin dudas, un ambiente inusual para un árbitro respetado y acostumbrado a los grandes escenarios y a las mejores finales.
En su momento, Gayle David Bradshaw, vicepresidente ejecutivo de la ATP y uno de los responsables del reglamento, señaló que Lahyani es un "árbitro de clase mundial al que se le respeta mucho. Pero sus acciones durante ese partido cruzaron la línea. Aunque lo hizo con buena intención, sus acciones fueron desafortunadas, comprometieron la imparcialidad que se le requiere a un árbitro y tiene que ser castigado". Seguramente, Lahyani bajará mucho el perfil a partir de este incidente.



