En Colombia, Londero superó a Giraldo y empató la serie de Copa Davis, que se definirá hoy

Juan Ignacio Londero empezó con altibajos y terminó imponiéndose con suficiencia a Santiago Giraldo para equilibrar la serie en Bogotá.
Juan Ignacio Londero empezó con altibajos y terminó imponiéndose con suficiencia a Santiago Giraldo para equilibrar la serie en Bogotá. Fuente: AP
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6 de marzo de 2020  • 22:34

El equipo argentino de Copa Davis era consciente de que, pese a tener raquetas mejor posicionadas en el ranking de singles que Colombia, la serie por la clasificación para las Finales de noviembre en Madrid tendría dificultades por distintos motivos. Uno de ellos, el geográfico: los 2600 metros sobre el nivel del mar de Bogotá, que inevitablemente alteraría la "normalidad" del juego. Si a ello se sumaban las pelotas elegidas por los locales -despresurizadas, popularmente conocidas como "pinchadas"- y la ausencia de Diego Schwartzman y Guido Pella, el cruce sería de máxima exigencia y tensión.

Y así quedó en evidencia tras la primera jornada, sobre el polvo de ladrillo del Palacio de los Deportes de la capital colombiana. El 1-1, con la victoria, en el primer turno, de Daniel Galán ante Leonardo Mayer por 6-1 y 6-4, y, luego, de Juan Ignacio Londero ante Santiago Giraldo por 6-7 (6-8), 6-3 y 6-2, dejó la serie abierta. Hoy, desde las 14 de nuestro país (TyC Sports), se jugará el tercer punto, el dobles: los N° 1 del mundo, Juan Sebastián Cabal y Robert Farah, frente a Horacio Zeballos (4º) y Machi González. Luego, los singles correspondientes.

"Tengo una alegría inmensa. Fue un partido difícil. Muy pocas veces tuve estas sensaciones. Me faltó un poco de intensidad en el primer set, pero pude mantener el enfoque. El primer partido nunca se olvida. Mañana [por hoy] habrá que salir de vuelta a batallar", expresó, eufórico, Londero, al pie de la cancha. Se convirtió en el representante número 83 de la historia del equipo argentino de la Copa Davis y, sin Schwartzman ni Pella, tuvo que hacerlo como la raqueta Nº 1.

A Londero le tocó pisar el polvo de ladrillo después de la dura caída de Mayer. Desde el primer momento, fue señalado por sus compañeros como un jugador de buenos rendimientos en la altura. Y ello quedó cimentado desde el primer punto. Con personalidad, crispando el puño después de cada punto ganado e impactando rápido la pelota, el nacido en Jesús María comenzó luciéndose ante un rival mucho más experimentado como Giraldo, que disputó su 30ª serie en la competencia. Las distintas realidades (un jugador de 26 años, en ascenso en el circuito y tras la mejor temporada de su vida frente a un tenista seis años mayor y muy lejos del Top 30 alcanzado en 2014) quedaron demostradas desde el arranque.

El Topo Londero, entrenado durante algunas semanas por Sebastián Prieto -mientras Juan Martín del Potro sigue rehabilitándose de la rodilla derecha-, le quebró el servicio a Giraldo en el cuarto game (3-1). Pero se conoce que la altura altera el rendimiento, por ello no llamó la atención que el colombiano le quebrara el servicio a Londero en el séptimo juego (3-4). Así y todo, el cordobés mantuvo la buena actitud, se adueñó del saque del local (5-3) y sirvió para cerrar el primer parcial, pero, en el momento menos necesario, falló y Giraldo quebró (4-5). El aspecto psicológico empezó a pesar más. Llegaron al tie-break y en una evidente señal de tensión, Londero perdió la precisión y la paciencia ante un rival que elevó su nivel y luchó cada punto, envalentonado por el público de Bogotá. Así, en el tercer set point, Giraldo se adueñó del parcial, por 7-6 (8-6).

Las pelotas despresurizadas son una complicación para el equipo argentino, aunque Londero las padeció menos que Leonardo Mayer.
Las pelotas despresurizadas son una complicación para el equipo argentino, aunque Londero las padeció menos que Leonardo Mayer. Fuente: AP

Desorden. Largos intercambios. Drops. Nervios. Imprevisibilidad. Así se fue construyendo el segundo set. Londero, pese a perder el primer parcial, siguió intentando, positivo. Pronto, en el tercer game, le rompió el servicio a Giraldo (2-1). Y en el quinto juego, el argentino tuvo cinco chances para volver a quebrar y adelantarse 4-1, pero el nacido en Pereira resistió. De todos modos, Londero siguió martillando y lo cerró por 6-3. El tercer set se inició con ambos jugadores defendiendo, firmes, sus servicios, pero desde el sexto game, cuando Londero logró hacerle añicos el saque a Giraldo (4-2), ya no hubo más partido. A las 2h18m, el cordobés pudo celebrar y tranquilizar a un grupo que había quedado sentido tras la derrota de Mayer.

El Yacaré, que atraviesa un difícil momento de su carrera (no gana un partido de main draw de ATP desde julio de 2019, en Umag), perdió una marca de diez triunfos individuales consecutivos en la Copa Davis. El partido ante Galán comenzó con paridad, con ambos jugadores tratando de acomodarse. Pero el cuarto y quinto games representaron, para Mayer, un mazazo. Galán le rompió el servicio al correntino (3-1) y, luego, sostuvo el suyo con autoridad, sin sufrir y volvió a escaparse en el resultado (4-1). El argentino cometió numerosos errores no forzados, especialmente con el revés cruzado. Falló con el saque, cometiendo dos doble faltas y logrando el 52% de los primeros saques (ganó el 58% de puntos con el primer servicio). El colombiano de 23 años, vegetariano desde la cuna, no tuvo fisuras y ganó el 100% de los puntos con el primer saque.

Las pelotas despresurizadas representaron una dificultad mayor para Mayer que para el local, más acostumbrado a esas condiciones. Mayer, un jugador con tiros potentes, necesita de las buenas sensaciones y precisión a la hora de impactar, pero no lo consiguió. Y se frustró. El capitán Gastón Gaudio tampoco pudo hacerlo cambiar. En menos de 30 minutos y en un estadio con capacidad para 4000 espectadores (la asistencia fue, aproximadamente, del 70%), Galán cerró el primer parcial con su servicio, por 6-1. Poco se modificó en el segundo set. Mayer, sin el espíritu copero que encumbró su carrera (es uno de los destacados campeones de la Ensaladera 2016), siguió enmarañado en su falta de confianza. Galán, con soltura, siguió golpeando como peso pesado. El colombiano mostró algunos errores, cedió su saque en un par de oportunidades, pero ni eso generaría que Mayer cargara su pecho de oxígeno. El 1-1 dejó el capítulo abierto para hoy. Las Finales en la Caja Mágica de Madrid tienen lugar para sólo uno de los dos equipos.

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