Torneo nuevo, problemas viejos

Carlos Beer
(0)
13 de abril de 2015  

Los buenos vendedores tienen la habilidad de convencer con la palabra. A partir de su discurso empalagoso, son capaces de convertir un producto conocido y de mediano valor en la pieza más preciada del mercado. Incluso, hasta llegan a estar convencidos de que lo que ofrecen es lo mejor, para que así sus interlocutores terminen aceptando su oferta.

Julio Grondona era un gran vendedor. Exhibía su producto, el fútbol argentino, como una gema imposible de conseguir en ningún otro lado. Y su última venta fue la mejor, tanto que la compraron todos los otros dirigentes. Así consiguió imponer el torneo de 30 equipos, con los presidentes de clubes que votaron por el sí como partícipes necesarios. El argumento central era que se iba a ganar en emoción y calidad, y que iba a haber menos tensión en cuanto a despido de entrenadores y violencia. Malas noticias, señores: el campeonato argentino mantiene sus defectos de siempre.

Al tratarse de un torneo largo, se podía esperar que los equipos arriesgaran más y que eso se tradujera en goles. Todo lo contrario. Va un tercio de certamen y el promedio de gol ronda los 2,30 por partido, más abajo que los 2,40 del torneo anterior. Con nueve fechas casi completas, casi la tercera parte de los equipos no superan la media de un gol por partido. De los 30, River es el único que tiene un promedio como mínimo de dos tantos por encuentro. Otro dato: apenas un tercio de los equipos tiene diferencia de gol positiva. Los sufridos hinchas del resto, ven tantos o más goles en el arco propio que en el ajeno. Y las cuentas son claras, ya que apenas la tercera parte de los participantes supera el 50% de eficacia en la suma de puntos.

Podía esperarse que los entrenadores tengan más aire sin la urgencia de los resultados o con el descenso amenazante. No, ni en eso se mejoró. Ayer Walter Perazzo se quedó sin trabajo como entrenador de Olimpo. Antes le había pasado lo mismo a Reinaldo Merlo (Colón), Omar Labruna (Nueva Chicago) y Roberto Sensini (Atlético de Rafaela). Y hay otros técnicos cuyos puestos peligran y dependen de un par de resultados para conservar su puesto. El ejemplo más concreto: Jorge Almirón, en Independiente.

Y el peor mal del fútbol argentino se mantiene. La violencia no se detiene y fecha tras fecha hay que agregar una crónica policial junto con los comentarios de los partidos. Aunque esto es universal porque excede la primera división y se generaliza en todas las categorías, mientras los que conducen el fútbol y los políticos muestran su inutilidad en la materia.

Grondona, cual hábil vendedor, ofreció el campeonato de 30 equipos como la solución a todos los problemas. Los dirigentes lo acompañaron en la decisión. Con un tercio de camino recorrido, se puede decir que estamos parados en la misma vereda. Tenemos torneo nuevo, con los mismos problemas.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.