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El legendario boxeador panameño Roberto Mano de Piedra Durán está fuera de peligro y se recupera en una habitación del hospital Argerich, donde quedó internado tras el grave accidente automovilístico en el que se vio involucrado anteanoche, en el barrio porteño de Constitución.
Durán, de 50 años, llegó a Buenos Aires el martes último para, entre otros compromisos, asistir al partido agasajo a Diego Maradona, el 11 del mes próximo. El miércoles por la noche el ex campeón del mundo volvía de cenar a bordo de un Rover, acompañado por su hijo Roberto, de 27 años, y dos empleados de la agencia de noticias Télam, identificados como Luis Giménez, de 44 años, y Oscar Ruiz Díaz, de 50. La colisión se produjo en la autopista 9 de Julio, a la altura de la avenida Brasil, donde el vehículo en el que viajaba Durán habría sido encerrado por un Fiat Palio, para posteriormente chocar contra el guard-rail.
Mano de Piedra Durán sufrió la fractura de varias costillas, lo que le produjo una presión sobre el pulmón izquierdo, por lo que debió ser sometido a un adrenamiento pleural, según informó el jefe de guardia del hospital Argerich, Néstor Sciarrota. El hijo de Durán y Giménez también sufrieron politraumatismos, pero están fuera de peligro, mientras que Ruiz Díaz se llevó la peor parte: tuvo pérdida de conocimiento con coma 3 y tendría comprometida parte de la masa encefálica.
Según el doctor Sciarrota, todos los accidentados "tenían aliento a alcohol, aunque tenemos que hacer los análisis correspondientes". El conductor del otro automóvil que intervino en el accidente, en tanto, sólo recibió heridas leves.
Durán está internado en el cuarto piso del Hospital Argerich, pero en la puerta de la habitación 8004 hay un papel pegado que prohíbe el ingreso de visitas. Se estima que el ex campeón del mundo permanecerá internado por lo menos una semana . Ayer se acercaron algunas figuras del boxeo para conocer el estado de Durán, como los pugilistas Darío Matteoni y Jorge Locomotora Castro, que protagonizó con el panameño dos peleas en 1997: la primera, en Mar del Plata, fue para el argentino; la segunda, en Panamá, la ganó Durán.
Horas antes del accidente, en la tarde del miércoles, Mano de Piedra realizó una visita al Congreso de la Nación, donde le obsequió un par de guantes al diputado Humberto Roggero, presidente del bloque del Partido Justicialista.
La larga visita de Durán tiene también como propósito promocionar su flamante trabajo como cantante de música salsa.
La esposa de Mano de Piedra, Felicidad de Durán, llegará hoy a Buenos Aires para acompañar a su marido y a su hijo. En declaraciones a la radio RPC, de Panamá, Felicidad contó: "Pude conversar un poquito con mi hijo y me explicó que su papá estaba sedado. Pero al menos sé que está fuera de peligro".
Los diarios panameños le dedicaron ayer grandes titulares al accidente que sufrió el ídolo nacional y siguieron muy de cerca todos los acontecimientos de Buenos Aires. Es que Durán está considerado uno de los mejores pugilistas latinoamericanos de todos los tiempos: fue campeón en cuatro categorías diferentes (liviano, welter, mediano junior y mediano) y se convirtió en uno de los animadores principales del boxeo mundial de las décadas del 80 y 90.


