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PINAMAR. Durante tres horas mantuvo la tensión y la concentración en la partida decisiva de la última rueda del 1er. Magistral de Ajedrez Ciudad de Pinamar ante el campeón argentino Pablo Ricardi. Le bastaron 33 movimientos y selló el empate que lo proclamó vencedor. De esta manera, el gran maestro sueco, Ulf Andersson, de 49 años, N°40 del ranking internacional, repitió el éxito en un certamen en nuestro país.
Fue la tercera victoria (ganó los magistrales de Mar del Plata en 1978 y 1982), que el sueco Andersson añadió a su dilatada carrera tras la séptima visita a la Argentina. El abrazo de sus colegas y las muestras de afecto de los organizadores no perturbaron su sempiterna sonrisa. Andersson elogió la organización del torneo, la comida, las instalaciones del Viejo Hotel Ostende y ponderó también la idoneidad del árbitro principal, Blas Pingas. Y no dudó sobre la calidad técnica del certamen, muy similar a otras competencias en los que participó por el mundo, con partidas buenas y otras no tanto.
Consultado sobre su mejor partida, dijo: "Quizá la última, que jugué contra Pablo Ricardi. Estoy contento con este empate y porque sumé 4,5 puntos en cinco partidas, después de perder con Carlos García Palermo, en la sexta rueda."
Cuando llegó a Buenos Aires pensó que el candidato sería Ricardi, al que definió como un jugador muy peligroso.
Respecto de los dos campeones mundiales, Viswanathan Anand por la FIDE y Vladimir Kramnik por Brain Games, Andersson afirmó que sólo hay un campeón del mundo: el de la FIDE. "Claro que la forma del campeonato FIDE, por eliminación en dos partidas, se parece a una lotería. Pero es satisfactorio para los jugadores, que pueden participar y ganar buena platita."
En cuanto a Brain Games, la empresa que organizó el campeonato mundial oficioso entre Garry Kasparov y Kramnik en Londres, dijo que, en cierta medida, Alexei Shirov fue estafado porque le correspondía a él medirse con Kasparov.
También el maestro sueco se refirió a la FIDE y a su planteo de reducción del tiempo de las partidas, con la eliminación de las sesiones de juego de 8 horas a menos de la mitad. "Para mí -dijo- es más difícil, ya que no soy tan joven (49 años). Tengo espìritu conservador y prefiero el ritmo anterior, pero uno se acostumbra a todo."
Nos cuenta que en su país todos los años se realiza un gran torneo nacional entre los alumnos de 4º grado de la totalidad de las escuelas. "Es fantástico. La idea es hacer propaganda para el ajedrez. Siempre, de tan grande número de participantes, muchos siguen practicando el juego."
Entre Bobby Fischer y Kasparov, se inclinó por el primero porque luchó solo contra la poderosa escuela soviética y se impuso. "Claro que Kasparov es fantástico. También lo fue Anatoly Karpov, que durante 10 años ganó más de cien torneos."
Y lo dejamos entre las efusivas felicitaciones de los numerosos aficionados, periodistas y maestros que colmaban la sala de prensa.



