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PEKIN (DPA).– El Nido de Pájaro ya es una realidad que supera las postales que durante meses se mostraron de su impactante infraestructura. El principal escenario de Pekín 2008 está listo y se inauguró ayer con una prueba de marcha, que fue presenciada sólo por unos cuantos curiosos que conocieron su interior.
El estadio es, junto al Cubo de Agua, en el que se disputará la natación, el orgullo arquitectónico de los Juegos. “Mucha gente se siente atrapada por su imagen exterior, pero el verdadero charme del estadio se advierte recién al entrar en él”, dijo a la agencia Xinhua el arquitecto Li Xinggang, uno de los responsables de la monumental obra.
Contra lo que es la costumbre en China, no hubo fuegos artificiales en el día inaugural, porque a 111 días de la ceremonia inaugural todo apunta a mantener la tensión hasta el 8 de agosto. Las vigas de hierro que se entrecruzan, dándole al estadio en efecto la apariencia de un nido de pájaro, discurren a lo largo de 36 kilómetros. El costo de la obra fue también monumental, 3100 millones de yuanes (unos 440 millones de dólares). Desarrollado por los arquitectos suizos Jacques Herzog y Pierre de Meuron, el estadio con capacidad para 91.000 espectadores albergará, además de las ceremonias inaugural y de clausura, las pruebas de atletismo.
Pekín viene recibiendo amplios elogios por sus instalaciones, que surgieron de la nada con una velocidad y prestancia nunca antes vista en la historia olímpica.
Hein Verbruggen, presidente de la comisión de coordinación del Comité Olímpico Internacional (COI) para Pekín 2008, cree que las instalaciones adquieren categoría “de culto”. La revista Time sitúa al Nido de Pájaro como uno de los diez hitos de la arquitectura mundial contemporánea. Pero pese a lo que parezca, el Nido de Pájaro no está completamente terminado, porque aún restan aspectos por retocar.
A fines de mes, estará listo, algunos meses más tarde de lo previsto. Visto desde afuera, el estadio parece una joya sobre un almohadón rodeado de nada. El paisaje yermo y polvoriento está lejos de ser el que los organizadores preparan para agosto. “La cosa está un poco desordenada alrededor del estadio”, dijo Han Huiying, un visitante. Preocupado, Han dice que espera que los Juegos sean «perfectos».
El estadio será el último escenario de competiciones en ser terminado. Como contrapartida, será “el mejor”, aseguró Jiang Xiayou, vicepresidente del Comité organizador (Bocog).
Pero no todos comparten la alegría. Las protestas mundiales en contra de la política china sobre el Tíbet y los derechos humanos impactan con dureza en Pekín. También hubo críticas, porque dos obreros murieron durante la construcción del estadio. Ai Weiwei, famoso artista e intelectual chino, dijo que, debido a la falta de respeto a los derechos humanos, se distancia “totalmente” del “show propagandístico” del gobierno, y comparó el Nido de Pájaro con una “sonrisa forzada”.

