Una tradición

La Asociación Argentina de Golf, que se fundó en 1926 tras una reunión entre quince clubes, rige la actividad de los aficionados y coordina los certámenes en distintos puntos del país; un repaso desde los primeros años de predominio de golfistas ingleses hasta el panorama actual, con más de 40 mil afiliados
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27 de diciembre de 2001  

El escocés Henry Smith se topó con un problema inesperado cuando llegó a la aduana del puerto de Buenos Aires, en 1879. El hombre llevaba en su equipaje una bolsa de palos de golf, pero los empleados lo miraron con incredulidad y le preguntaron cuál era la utilidad de esos extraños elementos de vara de madera y cabeza de hierro.

Los controles del puerto pensaban que se trataba de armas de guerra y estuvieron a punto de confiscarle la bolsa. Con el tiempo, el mal rato de Smith se convirtió en un símbolo: fue el primer intento por introducir el golf en la Argentina. Con Smith se sumaron ingenieros, capataces y obreros que fueron contratados desde Inglaterra para la construcción del ferrocarril. Ellos también eran entusiastas del golf y trasladaron su pasión hasta estas tierras.

La primera organización que rigió el desarrollo de los campeonatos fue la denominada River Plate Golf Association, en 1895. Con el transcurso de los años, la actividad golfística adquirió mayor dimensión y terminó por tomar impulso con la creación de la Asociación Argentina de Golf (AAG), que en el epílogo de 2001 festeja su 75° aniversario.

Siempre hay un padre para cada disciplina deportiva. En el golf, esa figura se corporizó en Valentín G. G. Scroggie, de origen escocés, que fue el primero en disputar un match el 13 de marzo de 1892, en la plaza del pueblo de San Martín. Como consecuencia, se fundó en el barrio de Belgrano el San Martín Golf Club, cuyo primitivo campo de golf era un baldío lleno de pozos y se constituyó en el primero de América del Sur.

Las canchas de golf se multiplicaron con la construcción de la del Hurlingham Club y la del Lomas Athletic Club, pionero en la organización de competencias. Ambos eran clubes en los que se practicaban deportes de tradición británica.

A fines del siglo XIX, el golf en la Argentina era un disciplina dominada por los ingleses, hasta tal punto que Juan Dentone era el único golfista profesional nacido en nuestro país. No había otro. Simultáneamente, la actividad comenzaba a tener gran arraigo entre la clase alta argentina.

El crecimiento de clubes y el de los certámenes organizados en forma privada por los clubes ascendía notablemente, por lo que resultaba imperioso interpretar y adaptar las reglas que llegaban desde Saint Andrews. Además, era necesario unificar los handicaps y que todos se calcularan sobre la misma base.

Alberto Del Solar Dorrego le dio forma a la organización: en agosto de 1926 se convocó a una asamblea general, que se realizó el 3 de septiembre siguiente en la sede social del Jockey Club. Allí participaron quince clubes y, del debate, se originó la Asociación Argentina de Golf.

En la reunión se fijaron las bases. Se estableció la difusión del golf en la Argentina, manteniendo su verdadero espíritu de juego, según “las antiguas y honrosas tradiciones”; la adopción de un reglamento para aficionados, y la organización y dirección de campeonatos anuales para aficionados y Abiertos. También propender a que todas las entidades en las que se practique el golf se afilien a la Asociación y actuar como la única autoridad nacional en el arbitraje de controversias en el juego.

Se asimilaron rápido las reglas de Saint Andrews y se decidió un sistema uniforme de handicap. Hoy, la AAG cuenta con 222 entidades afiliadas y controla el handicap de 41.404 jugadores aficionados en todo el país. Además, conduce 29 campeonatos anuales, de los cuales 12 son certámenes nacionales, con el Abierto de la República como principal torneo.

El patrocinio oficial de la Asociación, que maneja un presupuesto anual de dos millones de pesos y se sostiene con el pago de los handicaps por parte de los aficionados, alcanza a los certámenes de distintos puntos del país: Abierto del Centro (Córdoba), el Abierto del Litoral (Rosario), Abierto del Norte (Tucumán), Abierto del Sur (Mar del Plata) y el torneo Norpatagónico (Bahía Blanca).

La Asociación Argentina de Golf está a cargo únicamente de los aficionados en el ámbito nacional. Con los jugadores profesionales –agrupados en la PGA local– sólo tiene contacto por medio de los certámenes que coordina y supervisa.

La aspiración de Rómulo Zemborain, titular de la AAG, es llegar a los 100.000 jugadores en todo el país con handicap. “El camino más rápido para atraerlos es con el Driving Range. Cada mes, en esos lugares de práctica ubicados en la Costanera, se tiran cerca de 40.000 pelotas y asiste un promedio de 20.000 personas”. El desafío para la entidad es encontrar más alternativas de crecimiento.

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