
Acusan al Gobierno de manipular datos del Indec
En turismo sólo se consideraron los precios oficiales y, en servicios de salud, un alza del 2%
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Desde el lunes pasado, cuando se dio a conocer oficialmente la inflación de enero, varias nubes de sospechas se posaron sobre el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) al comunicar un escuálido 1,1% de crecimiento del índice de precios al consumidor.
Y sólo bastaron cuatro días para que las sospechas se confirmaran. Ayer, en varios sectores se denunció que el Gobierno cambió la metodología de medición en algunos rubros –costos de la salud y turismo– para lograr un número que dejara conforme a los despachos de la Casa Rosada.
No fue una tarde más la de ayer para el organismo estadístico. Por primera vez en la sede del Indec se habló de manipulación del índice de precios al consumidor de enero (IPC), de una eventual intervención del organismo y de una creciente vigilancia en las oficinas que, desde hace tres semanas, albergan a la reemplazante de Graciela Bevacqua en la dirección de Indices de Precios del Indec, Beatriz Paglieri.
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, fue el encargado de hacer sentir la voz oficial. “Es imposible” manipular los índices que elabora el Indec. Al respecto, manifestó en FM Identidad que el índice “se constituye con la participación de muchos funcionarios y desde ahí es imposible lograr esa digitación de la que hablan”.
Pero más allá de los dichos de Fernández, varios economistas puntualizaron que se modificó la metodología de medición. Abel Viglione, de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), el diputado Claudio Lozano (CTA) –que dio una conferencia en el Indec–, y Camilo Tiscornia, de Castiglioni y Tiscornia, coincidieron en que el índice de enero fue confeccionado con algunos cambios inducidos para lograr un menor IPC en enero.
“Todo empezó a mediados de enero”, dijo a LA NACION una fuente que conoce los pasillos del instituto. Por entonces, Paglieri ya ocupaba un despacho en el organismo como veedora del Ministerio de Economía, con un cargo inexistente hasta entonces. “Los precios del rubro esparcimiento, en el que se incluye todo lo que tiene que ver con el turismo, estaban altos. Entonces se empezó a decir que con los datos que se habían relevado era imposible tener un panorama de lo que pasaba en el turismo”, confió, siempre por lo bajo.
Después aclaró que los datos de ese rubro se confeccionan con los resultados del trabajo de campo que realizan los encuestadores del instituto. “Se dijo –prosiguió la fuente– que era necesario tener una mayor cantidad de datos para poder tener un panorama más acabado de lo que sucedía. La solución que plantearon en el Gobierno fue pedir los datos a la Secretaría de Turismo. Entonces, desde allí se recibieron los relevamientos donde los precios que se toman son los que figuran en los acuerdos de precios que firmaron las cámaras turísticas con el Gobierno."
La consecuencia de ese cambio metodológico fue clave en el posterior índice: el rubro turismo no arrojó ninguna variación entre enero de 2006 y 2007. El número fue un llamativo 0 por ciento. El otro punto conflictivo es la ponderación del aumento de la medicina prepaga. En ese rubro, el Indec sólo incluyó el aumento de un 2% que se aplica para los planes que acepten el copago. Por el contrario, quienes quieran mantener el plan de salud que tenían deberán absorber una suba de un 20 por ciento.
"Nunca desconfié del Indec. Esta es la primera vez que desconfío de sus datos", dijo Viglione. "Los cambios que se hicieron en el rubro esparcimiento van en contra del punto 10.5 del reglamento metodológico del Indec. Se cambió una muestra por precios oficiales. Eso no se informó y es gravísimo", expresó. Lozano, por su parte, dijo que se había confeccionado un "índice Moreno", en referencia al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. "En algunos rubros, en vez de tomar lo que dice una muestra, se valieron de los parámetros de precios oficiales. Se varió la metodología, se manipularon los datos, por lo que este índice es distinto y no se puede comparar con los anteriores", agregó. Tiscornia dijo que para evitar algún punto de inflación "todo lo que se informó en turismo son los precios regulados".
Ayer, LA NACION intentó comunicarse con el Indec y no respondieron las llamadas. En el Palacio de Hacienda sí lo hicieron: "Es un órgano absolutamente autónomo", contestaron.




