La Nacional de Monitoreo de Dalbus maidis detectó un aumento de la población de la plaga en la primera quincena del año en el NOA y en el NEA
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En las últimas semanas, la chicharrita, más conocida por su nombre científico Dalbulus maidis, comenzó a expandirse del norte del país de acuerdo con el aumento del área con maíz tardío y la temporada de verano.
Así lo informó la Red Nacional de Monitoreo de Dalbus maidis que evaluó los datos relevados entre el 1° y el 16 de este mes. “Es un escenario no para preocuparse, pero sí para ocuparse”, expresó el reporte.
Para los técnicos de la Red, “la detección oportuna en estas fases iniciales resulta determinante para reducir el riesgo sanitario y preservar la eficacia de las estrategias de manejo implementadas”.
Eso es clave para las zonas endémicas del NEA y del NOA en donde está avanzando la siembra del cereal, “lo que podría incidir en la evolución de la dinámica poblacional del vector”.
Según el informe, en el NOA hubo incremento de la población de chicharrita en el 62% de las trampas instaladas. Así, “las localidades sin detecciones cayeron al 35% del total de la región, mientras que en un 59% se dieron capturas de entre uno y 20 adultos por trampa”, dijo la Red.
A su vez, el NEA, “con el 72% de las trampas en lotes con maíz, el vector estuvo ausente en el 23% de las localidades monitoreadas, mientras que un 56% registró capturas de uno a 20 adultos por trampa, y un 15% alcanzó valores de entre 21 y 50 adultos por trampa”.
La situación es diferente en las provincias del Litoral donde el 95% de las trampas están sobre el cultivo de maíz. “El 43% no detectó presencia del vector, aunque en localidades puntuales de Corrientes y Entre Ríos, con lotes de maíz en estadios reproductivos avanzados (que ya no son susceptibles a Spiroplasma), volvieron a detectarse incrementos en la categoría alta”, añadió la red.

Respecto de la región Centro-Norte, que tiene el 94% de las trampas instaladas en lotes con maíz, “las localidades sin detecciones de chicharrita se redujeron a 58%, mientras que un 29% presentó el nivel de capturas más bajo (1 a 4 adultos por trampa)”.
En tanto, en el Centro-Sur, donde el 98% de las trampas están instaladas en lotes con cultivo de maíz, “la dinámica poblacional se mantiene estable y en niveles mínimos, en línea con el informe pasado: el 92% de las localidades no registró detecciones del vector”, indicó el trabajo.
Recomendaciones
Los técnicos de la red destacaron que “es fundamental sostener el monitoreo de adultos de Dalbus maidis durante todo el año como una herramienta clave para anticipar cambios en su dinámica poblacional, proceso que comienza a evidenciarse en el NOA, NEA, Litoral y Centro-Norte asociado a la implantación de maíz tardío y fines de ciclo de lo tempranos en algunas de las regiones mencionadas".
Así, enfatizaron que “resulta imprescindible intensificar los monitoreos, particularmente si se considera que, para la instancia de cosecha de los maíces tempranos, ya habrán transcurrido muchas semanas sin aplicaciones de insecticidas”. Y anticiparon: “es esperable un incremento poblacional del vector y su eventual redistribución hacia lotes sembrados en fechas más tardías”.

Para los especialistas de la red, “el cultivo de maíz nos presenta el desafío de implementar un Manejo Integrado de Plagas (MIP) más consciente, en el que el monitoreo se convierte en un elemento crítico y estratégico para la toma de decisiones”.
De esa forma, el MIP de Dalbus maidis “implica la combinación de prácticas de monitoreo y medidas para su control diseñadas para minimizar el impacto de las enfermedades causadas por los patógenos que este vector que transmite al cultivo de maíz”.
La Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis surgió en 2024, en respuesta al problema del complejo del achaparramiento del maíz transmitido por esta plaga, que afectó gran parte de la superficie maicera del país. Está coordinada por la Asociación Maíz y Sorgo Argentino (Maizar) y participan la Asociación Argentina de Protección Profesional de Cultivos Extensivos (Aappce), la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc).
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