Se trata de una iniciativa de Arpulp SA para pasta fluff, clave en la elaboración de productos de higiene
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La confirmación de una inversión de US$2000 millones por parte de Arpulp SA, de capitales nacionales, para la instalación de una planta de celulosa fluff en Ituzaingó, Corrientes, representa uno de los hitos más relevantes para la foresto-industria argentina en las últimas décadas.
Según declaró el gobernador de la provincia, Juan Pablo Valdés, la futura planta generará unos 13.000 nuevos puestos de trabajo directos e indirectos y tendrá una capacidad proyectada de 800.000 toneladas anuales. Dijo que esto posicionará a la planta entre las más grandes del mundo en su tipo y que esto envía una señal clara al mundo: “La Argentina tiene condiciones reales para atraer inversiones de magnitud en la economía forestal”.
Para el Consejo Foresto Industrial Argentino (Confiar), este anuncio se trata de una “noticia estratégica que valida las expectativas positivas respaldadas por las condiciones excepcionales del país en el sector foresto industrial y abre una nueva etapa de desarrollo con impacto federal”.

Destacaron que el proyecto estará enfocado en la producción de pasta fluff, una celulosa de fibra larga derivada del pino, clave para la fabricación de productos de higiene absorbente como pañales, toallas femeninas y soluciones para la incontinencia. Dijeron que se trata de un insumo esencial en la vida cotidiana, cuya demanda global continúa en crecimiento, impulsada por tendencias demográficas, mejoras en estándares de higiene y expansión de mercados.
En ese sentido, comentaron que la pasta fluff se caracteriza por su alta capacidad de absorción, suavidad y eficiencia en la distribución de líquidos, lo que la convierte en un componente crítico para la industria sanitaria. Además, su uso se extiende a productos médicos, telas no tejidas y desarrollos asociados al cuidado de la salud. La posibilidad de producir este tipo de celulosa en el país no solo implica sustituir importaciones, indicaron, sino también posicionar a la Argentina en segmentos de mayor valor agregado dentro de la cadena global.
Divisas
En Confiar indicaron que el impacto económico de una inversión de esta magnitud es significativo. “No solo por el ingreso directo de capitales, sino por su efecto multiplicador en toda la cadena foresto-industrial. La construcción y operación de la planta generarán miles de empleos directos e indirectos, dinamizando economías regionales y fortaleciendo entramados productivos locales”, dijeron.

“A su vez, incrementará la capacidad exportadora del país, generando nuevas fuentes de divisas en un contexto donde su ingreso resulta clave para el desarrollo. Corrientes, y en particular la región de Ituzaingó, se consolidan como un polo estratégico para el crecimiento de la industria forestal, potenciando una base productiva ya existente”, agregaron.
“La llegada de Arpulp no es solo una inversión, es una señal. Señal de confianza en el país. Señal de que la foresto-industria puede jugar en las grandes ligas; señal de que el desarrollo productivo, federal y sostenible es posible. Y, sobre todo, señal de que la Argentina puede transformar su potencial en crecimiento real”, detallaron en la entidad.
Hoy dimos un primer paso muy importante para el desarrollo de nuestra querida provincia: me reuní con Alejandra Aranda, CEO de ARPULP S.A., y su equipo, para iniciar el camino hacia la creación de una planta para industrializar fibra de pino de alta calidad. pic.twitter.com/Sxhe8E7PEU
— Juan Pablo Valdés (@JPValdesok) April 16, 2026
Recordaron que Confiar representa a un sector que involucra más de 53 millones de hectáreas de bosques nativos y 1,3 millones de hectáreas de plantaciones forestales, de las cuales el 80% se concentra en la Mesopotamia.
“Con 13.000 productores y más de 6000 empresas, la foresto-industria genera empleo formal para 100.000 personas y exporta alrededor de US$550 millones anuales. Se trata de una actividad clave para la transición hacia una economía baja en carbono, ya que sus productos presentan una huella ambiental significativamente menor en comparación con alternativas tradicionales”, señalaron.
En este contexto, indicaron, la inversión anunciada se alinea con una tendencia global de crecimiento sostenido. Según estimaciones de la consultora finlandesa AFRY, “el valor de la industria forestal mundial se incrementará en más de US$210 billones entre 2019 y 2035″.
“La Argentina cuenta con condiciones naturales, capital humano y base industrial para capturar parte de ese crecimiento. Este tipo de proyectos demuestra que ese potencial puede transformarse en realidad”, finalizaron.
Alejandra Aranda, CEO de Arpulp, dijo: “Tendremos por delante varias etapas críticas para llevar el proyecto a su fase final. Durante 2026, la prioridad será realizar un estudio ambiental profundo, alineado con los estándares de calidad y seguridad mundiales para esta categoría. Por otro lado, el fondo de inversión Pegasus comenzará con las tareas de búsqueda de financiamiento estratégico de gran escala. En esa hoja de ruta, para 2027 estaremos concentrados en la ingeniería básica y de detalle”.
En tanto, Fernando Correa, a cargo de la tecnología industrial del proyecto, explicó: “Si todas las exigencias financieras logran avanzar en término, entre 2028 y 2030 estaremos dedicados a la construcción de la planta modelo, para comenzar a operar a pleno hacia finales de 2030”.
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