Si las perspectivas de mediano plazo son favorables respecto del incremento de la demanda global de alimentos, el presente de la política internacional va en dirección opuesta. Aquel sueño de la globalización de la década de los años 90 que marcó el ingreso de un gigante como China a las redes de comercio internacional, cuyo hito lo marcó años más tarde con la entrada a la Organización Mundial de Comercio (OMC) hoy está en una fase contraria por el regreso de la adopción de medidas unilaterales por parte de los países que no respetan las reglas comunes.