
Veinte mil personas participaron de la 31» fiesta de este chacinado que se originó en la artesanía culinaria italiana
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La tradición se originó a principios del siglo XX, cuando miles de inmigrantes europeos llegaban a nuestras tierras. En el caso de Mercedes, muchos de ellos provenientes de la Liguria, el Piamonte y Vénetto, se instalaron en quintas o chacras donde comenzaron a forjar la artesanía culinaria del chacinado. Las recetas combinaban la buena carne porcina con la excelente carne bovina de la zona, que, gradualmente, dieron origen al tradicional "salame quintero" que identifica a la ciudad.
Con más de 100 años de aquella costumbre familiar, el fin de semana pasado se realizó la 31» Fiesta Nacional del Salame Quintero. David González, de Agote, obtuvo el primer premio entre los 92 participantes que se presentaron (el año pasado fueron 70). González recibió la copa ganadora y el salame de oro de manos del intendente local, Carlos Selva. Pedro Fracchia, del Cuartel 18, quedó en segundo lugar, y completó el podio Osmar Grosso, de Mercedes, en el tercer puesto. Mucho tiempo les llevó a los jurados degustar los 92 salames participantes.
Como siempre, las "muestras" se presentan cortadas longitudinalmente y sin ningún tipo de etiquetado identificatorio. Allí, el tribunal los prueba y, además, evalúa el color de la mufa (moho), el sazonamiento, el sabor, el aroma y la distribución del tocino, entre otras características.
La belleza tampoco estuvo ausente en la fiesta. El número central del sábado fue la elección de la reina del Salame Quintero. En esta oportunidad se presentaron siete postulantes de las que tres llegaron a consagrarse entre las más bellas. María Jesús Bisperato fue elegida reina y representará a la ciudad por dos años; Belén Issea fue elegida primera princesa, y Agustina Ferreira quedó segunda.
Según los organizadores, la 31» edición de la Fiesta del Salame congregó a 20.000 personas en los tres días durante los que se celebró, aunque, más allá del número, fue notoria la perseverancia del público muy a pesar del frío y la lluvia, que no quiso estar ausente de los festejos.
Música y picadas
Con una entrada a 3 pesos, con estacionamiento incluido, los visitantes pudieron disfrutar de la música al ritmo del folklore de Antonio Tarragó Ros, el humorista Hugo Varela, Abel Pintos y el grupo Los Alonsitos. Además, participaron los cuerpos de danzas locales y las demostraciones gauchescas.
También, quien quería podía recorrer los distintos stands de los productores locales y comerse una variada picada de chacinados y quesos.
Como es casi costumbre en cada festejo local desde que Selva asumió la intendencia, estuvo presente la carpa de los productores alternativos, donde se pudo ver cría de conejos, lombriz, chinchilla, producción de abono orgánico, dulces, vinos y productos de cabra.
Con una organización impecable, la Fiesta del Salame se despidió hasta septiembre del año próximo, cuando volverán a encontrarse los mejores chacinados zonales. Sin embargo, los mercedinos tienen la ventaja de disfrutarlos durante todo el año. Definitivamente, un privilegio.






