Un molino de Florida negoció con un consorcio de exportadores la colocación, según fuentes del mercado, de unas 40.000 toneladas; el cereal local está en valores muy competitivos
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Una noticia inesperada sacudió al mercado granario y generó repercusión inmediata entre exportadores y operadores: la Argentina negoció una venta de trigo a Estados Unidos, a Florida, un destino históricamente impensado para el cereal local. En medio de una oferta abundante y precios competitivos, el trigo argentino logró ingresar en ese codiciado mercado por una razón central: el valor. Según fuentes del mercado, se trata de unas 40.000 toneladas comercializadas por un consorcio de exportadores. Ayer en el mercado a última hora circuló que estaba Cargill en ese grupo. Ante una consulta de este medio, desde la compañía indicaron: “No vamos a hacer comentarios”. Otras fuentes alertaron sobre riesgos de una cancelación si hubiera una variación de precios.
El analista de mercados granarios Javier Preciado Patiño explicó a LA NACION: “Básicamente es por precio. Tenemos un trigo realmente muy barato, un poco más de US$200 la tonelada. Y en esta región del sudeste de Estados Unidos [Florida], el trigo le llega muy caro y el importador prefiere importarlo de la Argentina que comprar a los proveedores internos”.
Según pudo reconstruir este medio, la operación tendría como destino el molino de Ardent Mills, en Tampa, Florida, una planta diseñada específicamente para importar trigo. No sería la primera vez: en abril de 2025 se realizó otra exportación por 30.000 toneladas, aunque en ese momento no trascendió públicamente.

Fuentes del sector describieron el movimiento como “la gran noticia de hoy”, al señalar que se trató de un negocio “para reemplazar a HRW”. En efecto, el trigo argentino compitió contra el tradicional Hard Red Winter estadounidense en una plaza donde los costos logísticos internos suelen encarecer el abastecimiento.
El molino de Tampa puede importar “aproximadamente 40.000 [toneladas] cada 4-6 semanas”.
El atractivo estuvo en el diferencial de precios. El trigo argentino “se cotiza a un precio cercano a los US$210-220 por tonelada FOB, más US$35-40 de flete, más un arancel del 10% al 15%, lo que da un precio en destino de entre US$269,5 y US$299”. En comparación, el trigo HRW estadounidense se ubicaba “aproximadamente entre US$280 y US$287”, según el cálculo realizado con los valores de futuros vigentes.
Bajo ese esquema, explicaron que “si se considera el precio máximo del trigo HRW y el precio mínimo del trigo argentino, entonces tiene sentido económico que Ardent Milling importe trigo”. Sin embargo, advirtieron que, si la dinámica de precios cambia, “podría ser solo un cargamento”.
De hecho, en el propio mercado relativizaron el impacto estructural del negocio. “No es un game changer sino algo muy puntual porque subieron los futuros de Kansas”, indicaron.

El movimiento tuvo efectos casi inmediatos en las cotizaciones. “El mercado hizo un negocio porque realmente calculaba y los futuros arbitraron. En detalle, desde que el mercado supo de este negocio, bajó el precio”, señalaron operadores.
Incluso dejaron abierta la posibilidad de que la operación no llegue a ejecutarse plenamente. “Seguramente el mercado arbitre y puede que se haga un washout del negocio, dependiendo del tiempo”, explicaron, en referencia a un eventual acuerdo de cancelación si los valores cambian.
Más allá de lo coyuntural, en el sector exportador enmarcaron la operación dentro de una estrategia más amplia. “La Argentina tiene una oferta extraordinariamente grande de trigo, trigo sobre todo de baja proteína, de uso forrajero, en muchos casos”, describieron.
En ese contexto, remarcaron que se está avanzando en una política activa de diversificación: “Estamos diversificando los mercados para tratar de colocar 17 millones de toneladas”. La Argentina viene de cosechar casi 28 millones de toneladas, lo que obliga a colocar un gran volumen en el mundo.
El impulso exportador de los últimos meses es contundente. “Tuvimos un primer bimestre récord, un crecimiento fenomenal. De hecho, es el mayor crecimiento en la historia de exportaciones agroindustriales y de exportaciones de la Argentina al mundo. En enero, porque se da pura y exclusivamente por el trigo, ya embarcamos 10 millones de toneladas”, detallaron.
Con semejante volumen ya colocado, la búsqueda de nuevos destinos se vuelve una necesidad comercial. “Se están buscando mercados y opciones y hay algunas necesidades puntuales que están en Estados Unidos”, señalaron.
En ese marco, Preciado Patiño se permitió una ironía al comentar la noticia con colegas estadounidenses: “Estamos ayudando a combatir la inflación a Trump con el trigo argentino”.
La frase, más allá del tono distendido, resume el trasfondo del negocio: en un contexto de trigo abundante en la Argentina y costos internos elevados en determinadas regiones de Estados Unidos, el cereal local logró encontrar una ventana comercial inesperada.
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