Los pilotos de Latam reclaman su independencia al gremio y peligra el liderazgo de Biró

El sindicato APLA se agrietó
El sindicato APLA se agrietó Crédito: Rafael Luiz Canossa
Diego Cabot
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3 de julio de 2019  • 16:20

Casi sin esperarlo, el Gobierno encontró una buena noticia en el conflicto con algunos gremios aeronáuticos. Por primera vez, al poderoso sindicato de pilotos (APLA) se le ve una hendija. No está quebrado, pero se agrietó.

El 20 de junio, 164 pilotos de un total de 228 que tiene LAN Argentina presentaron una carta al gremio que maneja Pablo Biró. Le pidieron que trate dos cosas. La primera es un tema de utilización de tripulaciones y aviones llamada interchange; la otra es independencia para las decisiones de los pilotos que afecten a LAN. Dicho de otra forma, que los propios pilotos de la compañía gestionen sus decisiones y que no se les impongan desde la conducción del gremio. Para ser aún más claro, reclaman la independencia.

La movida de los comandantes, que desafían la polémica conducción de Biró, llegó en un momento que el Gobierno no esperaba. Por un lado, el conflicto se desata en pleno inicio de la temporada alta de invierno. Por el otro, se desarrolla en pleno liderazgo del sindicalista, una suerte de delegado de todos los otros trabajadores de las líneas aéreas.

La carta de los pilotos de LAN tiene algunas particularidades que repasan el mercado argentino, pero además, marcan las diferencias de los pilotos de la empresa estatal respecto del resto. "La Argentina ha sido, sin dudas, estos últimos años, una muestra más del cíclico y persistente deterioro de las condiciones de desarrollo de la aviación comercial", dice la nota que se presentó hace pocos días.

Y luego, empieza la contundencia. "Las persecuciones a los emprendimientos privados de 2011 hasta 2016, con sus consecuencias económicas para Andes y LAN, para desembocar a una nueva crisis económica, devaluación y pérdida de rentabilidad por parte de las empresas en 2018. Desde lo gremial, poco se ha hecho para instar a los gobiernos a la reformulación del funcionamiento económico, tributario, laboral y operacional. Seguimos atados a viejas prácticas que el mundo ya ha abandonado, impidiendo el desarrollo deseado. Nuestro Código Aeronáutlco es de 1967", agrega.

El inicio del conflicto es una reglamentación que en el mundo se conoce como interchange. Sucede que los aviones que usa LAN usa para volar desde Buenos Aires a Miami dejan de operar a fin de año en Estados Unidos. El motivo es que los organismos norteamericanos de tráfico aéreo cambiaron ciertos requisitos de navegación y comunicaciones.

La avejentada flota internacional de LAN no puede cumplir con esas nuevas condiciones de operación y tienen la obligación de cambiarlos o dejar de volar. Desde la corporación, LAN Airlines, armaron un programa regional para poner los aviones nuevos a operar.

Entonces, apareció el interchange. ¿Qué significa? La Argentina no se maneja como todos los países de la región incluso Brasil, uno de los mas proteccionista con su negocio aerocomercial. El punto es que los aviones que actualmente vuelan a Miami solo van a Miami y regresan. Por lo tanto, desde que llegan a la mañana hasta que se van a la noche están detenidos en el aeropuerto estadounidense. Eso significa que, según explican en la empresa, cada avión vuela nueve horas por días. Esa aeronave no puede salir para otro lado tampoco. Lo que LAN estableció es que nueve aviones, ya comprados, puedan cubrir todas esas rutas y y que se cambie la tripulación, pero se utilice el avión.

Esa flota, con matrícula chilena, volará para todos los países de la región. Esa programación genera que estos aviones vuelen 16 horas por día. Ese proceso de unificación de flota y cambio de tripulación se llama interchange.

Los pilotos locales que responden a Biró no quieren aceptar esta reglamentación. Los comandantes de LAN tienen otra postura.

"En el tema que nos ocupa no podemos ignorar que Ia problemática de interchange y su que contempla este tipo de contratos de utilización, como un medio moderno de optimizaclón de los recursos de empresas aerocomerciales -dice la carta-. Cree la conducción de APLA que existe mayor pérdida de derechos laborales que la pérdida del empleo mismo".

LAN desde hace tiempo que ya le adelantó a sus empleados su estrategia. Y si esta regulación no se aprueba en el país, advirtió, el vuelo desde Buenos Aires ya no despegará, al menos por LAN. El mercado actual ya no puede amortizar con un vuelo de ida y otro de vuelta desde Florida, los tiempos han cambiado.

El ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, se enteró hace poco de la intención de un grupo de pilotos de escindirse de la columna vertebral. Lo festejó, al igual que LAN.

"Andes ha tenido que reducirse en flota y pilotos. Norwegian se ha reducido y cambiado su estrategia. Avianca termino su proyecto con jet y con turbohéllce se encuentra· al borde del cierre", reseñó el grupo de pilotos que le reclama independencia.

"Hoy en LAN/Latam no hay movilidad ni ascensos, la flota está amenazada por su vejez y la situación empresaria no permite la afectación de nuevas aeronaves, Esta parálisis ha llevado a muchos pilotos a optar por otras empresas, bajo peores condiciones laborales, menores salarios y beneficios", sostienen los pilotos algo así como díscolos.

"Sentimos que la soga aprieta cada vez más y la apuesta a imponer condiciones a la empresa no convence ni tranquiliza", concluye. Lo que viene no se puede anticipar. Pero claro, el aislamiento de los fieles a Biró seduce a demasiados.

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