Cuánto hay que ganar para ser de clase media en la Argentina en diciembre 2025
Un nuevo relevamiento privado actualiza los umbrales de ingresos necesarios para pertenecer a cada estrato social y detecta cambios en la base de la pirámide económica
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La consultora W actualizó su análisis sobre la estratificación social del país correspondiente al cierre de 2025 y definió los montos exactos que delimitan la pertenencia a los distintos segmentos socioeconómicos. El informe expone una reconfiguración estadística en la base de la pirámide tras el tercer trimestre del año y detalla el dinero mensual que requiere una familia para sostener su posición en un contexto de marcada disparidad en los hábitos de consumo.
¿Cuánto hay que ganar para ser de clase media en la Argentina?
La estructura social argentina presenta barreras de entrada monetarias específicas para cada grupo. En el segundo escalon se ubica la “Clase media alta”, un grupo que abarca al 17% de la población total, según los datos procesados por la firma que dirige Guillermo Oliveto. El nivel de ingresos mensual para sostenerse en esta franja ronda los $3,7 millones.

El segmento con mayor volumen demográfico dentro de la franja media corresponde a la “Clase media baja”, que agrupa al 26% de los hogares. El piso de ingresos para este grupo es de $2,05 millones, con un promedio mensual de $2,4 millones.
La punta de la pirámide, denominada “Clase alta”, concentra al 5% de los hogares. Para integrar este segmento exclusivo, una familia necesita disponer de un piso de $7 millones mensuales. El ingreso promedio en este vértice alcanza los $12 millones.
La base de la pirámide completa el cuadro con dos subgrupos. La “Clase baja superior, no pobre” presenta un ingreso promedio mensual de $1,85 millones, mientras que el estrato denominado “Clase baja, en pobreza” incluye a todos los hogares con ingresos menores a $1,18 millones.

Los datos surgen del cruce de información de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec y el modelo analítico propio de la consultora W. El organismo oficial aporta la referencia para la línea de pobreza y familia tipo, base sobre la cual se proyectan los demás estratos.
La movilidad en la base de la pirámide
El relevamiento detectó modificaciones en la composición demográfica de los sectores de menores recursos entre el segundo y el tercer trimestre de 2025. La población ubicada debajo de la línea de pobreza se redujo. El estrato catalogado como “Clase baja, en pobreza” pasó del 26% al 24%.
Esta variación generó un crecimiento en el escalafón inmediatamente superior. La “Clase baja superior, no pobre” aumentó su participación del 24% al 28%. Este movimiento evidencia un ascenso estadístico desde la pobreza hacia el primer escalón de los no pobres.
Los comportamientos de compra por estrato
La capacidad de gasto determina las prioridades y el humor social de cada segmento. Guillermo Oliveto expuso estas diferencias durante el encuentro “Las nuevas generaciones y tendencias del mercado”, organizado por el Banco Ciudad. Allí planteó una pregunta retórica sobre la situación general: " ¿Cómo va el consumo? La respuesta es ¿cuál consumo?“.

Las realidades son divergentes. “La clase alta piensa en viajar”, definió Oliveto. La “clase media alta se acomodó” tras el impacto inicial de 2024. El consultor señaló al barrio de Caballito como un “barrio icónico” de este estrato pero, destacó que en este nivel “no hay espacio para el error”, ya que las familias hacen “malabares” para no retroceder en su estilo de vida.
La situación cambia drásticamente en la mitad inferior de la tabla, donde la “Clase media baja” y la “Clase baja superior, no pobre” experimentan la “cultura del no”. El informe de la consultora W asocia a estos sectores con la frase “no hay plata”.
El desempeño de los rubros comerciales
La disparidad de ingresos se traduce en un “semáforo de consumo” con ganadores y perdedores claros, donde algunos sectores productivos muestran cifras de crecimiento contundentes. La venta de autos y los viajes al exterior encabezan la lista con repuntes superiores al 50% en la comparación entre el período enero-octubre de 2025 y el mismo lapso del año anterior.

Otros rubros permanecen en terreno negativo. El turismo receptivo, la indumentaria y los supermercados registran caídas oscilantes entre el 5,1% y el 18%.
El consumo masivo en grandes superficies merece un desglose particular. Según sostuvo Olivetto, el rubro de lácteos logró mantenerse estable, mientras que la venta de otros productos cayeron: los artículos de limpieza cayeron 1%; los alimentos, 3%; la cosmética, 4,5%; y las golosinas, 5,5%. Las bebidas mostraron los peores desempeños: las opciones sin alcohol retrocedieron un 14% y las bebidas con alcohol bajaron un 16,5%.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA a partir de un artículo firmado por Ignacio Grimaldi.
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