El banco "off shore" del grupo Velox, en default

Un fiscal paraguayo pide la captura de dos hermanos Peirano
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28 de junio de 2002  

MONTEVIDEO.- Ahorristas argentinos que creían haber escapado al corralito por haber sacado sus depósitos del país, quedaron prisioneros de otro crac bancario. El Trade & Commerce Bank (TCB), cuya sede formal está en las islas Caimán y es propiedad del Banco Velox de la Argentina, se declaró en cesación de pagos y anunció que dentro de un mes informará sobre la forma en que podrá devolver los depósitos.

El TCB fue creado en 1989 por la familia Peirano, accionista del grupo Velox, para operar como banco off shore (en el exterior) en los países del Cono Sur. A poco tiempo de comenzar, cuando había captado unos US$ 10 millones, según altas fuentes vinculadas con estas operaciones inició una triangulación con otros negocios del grupo.

El TCB logró un crecimiento sostenido al captar depósitos de argentinos y uruguayos que buscaban refugio externo para sus ahorros (incluso futbolistas famosos). Operadores financieros locales dijeron a LA NACION que el TCB ofrecía tasas mayores a las regionales, lo que por un lado lo convirtió en atractivo para algunos ahorristas, pero que también preocupó a varios inversores, que percibieron una dosis de riesgo mayor al que buscaban. Eso se tradujo en una corriente de retiros que desacomodó al banco.

En algún momento se buscó compensar con captación de depósitos de inversores brasileños, pero la corrida fue fuerte y el TCB no tenía liquidez para responder sin problemas. Según fuentes del gobierno uruguayo, el grupo Peirano utilizó fondos del Banco Montevideo para aumentar la caja del TCB y también se sintió obligado a hacer lo mismo con otros dos bancos del grupo: el Velox, de Buenos Aires, y el Alemán, de Asunción del Paraguay. Ayer, en Paraguay, el fiscal Javier Contreras solicitó a la justicia local que libre una orden de captura internacional contra los hermanos Juan y José Peirano "por la sospecha de hechos punibles de lesión de confianza contra el Banco Alemán".

Iliquidez

Ayer, en Montevideo los comentarios de inversores giraban sobre la cartera de activos del TCB y sobre la capacidad de investigación del Banco Central del Uruguay. Las fuentes anticiparon que la iliquidez se generó porque el TCB colocaba en negocios del propio grupo y fue atrapado en el corralito argentino.

La intervención del Banco Montevideo dispuesta hace una semana por el Estado uruguayo, y que se hizo con desplazamiento de las autoridades, cerró el grifo hacia el TCB. Los Peirano habían evitado la intervención con la promesa de una capitalización del banco, pero ésta no se concretó. El TCB envió a sus clientes una carta firmada por el principal del grupo, Juan Peirano, en la que señala que "los hechos acaecidos en el marco financiero de la región desde diciembre de 2001 han determinado una situación de iliquidez" en la entidad. Dice que el TCB "y el grupo al que pertenece honrará cada uno de los compromisos" asumidos y que la misiva tiene como objetivo hacerles saber a quienes le confiaron sus capitales "que han de recuperarlos".

Aclara que "para que tal cosa sea posible" están elaborando propuestas concretas de solución. "Estamos comprometidos en no defraudar esa confianza que será el principal activo en el que basaremos la rápida recuperación", expresó Peirano, que se comprometió a estar "en contacto dentro de los próximos 30 días". En los próximos tres meses vencerían depósitos por US$ 90 millones.

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