El Exxel, un ícono que perdió fuerza
Brilló en los 90, pero luego se eclipsó
1 minuto de lectura'

La historia del Exxel Group en la Argentina puede describirse como la de un monstruo que engordó durante años con la compra de muchas empresas, se consolidó como el símbolo de una época y luego comenzó a adelgazar hasta ocupar un lugar menos protagónico en el cambiante mundo empresario criollo.
Se creó en 1991 con el objetivo de introducir al país en las prácticas que se venían implementando desde la década del 60 en los Estados Unidos, a través de los denominados private equities.
Este mecanismo consistía en la compra de empresas que estaban altamente endeudadas o sin rentabilidad para luego de un proceso de saneamiento, reducción de gastos e instrumentación de un gerenciamiento eficiente, venderlas a un precio mayor del adquirido.
Ya en 1992 el grupo liderado por Juan Navarro comenzó a gestionar inversiones entre los fondos de los Estados Unidos. El sistema de compras de empresas implementado por el Exxel Group es similar al accionar de otros fondos que actúan en el mundo. La metodología se denomina en el mundo financiero leveraged buyout (compras apalancadas), y se refiere a la compra de empresas a través del endeudamiento de la misma en donde quien se dispone a comprar una compañía se asegura que los inversionistas del exterior y algún banco le adelante una parte del precio de compra en forma de crédito de corto plazo, llamado crédito puente.
Una vez reunido el dinero se concreta la operación y se emiten bonos a nombre de la empresa por una cantidad sustancial. Así, la misma compañía que se compra pasa a ser garantía de esos bonos que fueron emitidos para pagarla. Con el dinero logrado de la emisión de esos bonos cancela el crédito puente que le habían adelantado los inversionistas y los bancos para la compra. Esta técnica además cuenta con la ventaja de que al tomar un crédito el pago de intereses es deducible del impuesto a las ganancias. Los grandes beneficios obtenidos por el fondo sirvieron para el crecimiento sostenido del Exxel.
El grupo llegó a manejar alrededor de 75 empresas. Durante su época dorada estuvieron bajo su órbita las que habían sido propiedad del malogrado Alfredo Yabrán (Ocasa, OCA, Villalonga Furlong, Edcadasa e Interbaires), Poett San Juan, Papelera del Plata, Emder, Bestov Foods, Galeno Life Tim, Argencard, Supermercados Norte, Supreme Ticket, Freddo, Blaisten, Fargo, Havanna, Coniglio, Musimundo, Polo Ralph Lauren, Devoto Hnos.,Clearing de Informes, Paula Cahen D´Anvers y Tiempost, entre otras.
Según datos publicados por la revista Mercado en noviembre de 2001, el grupo tenía a esa fecha un patrimonio neto de 1500 millones de dólares, contaba con 24.600 empleados y ostentaba una facturación consolidada de 3500 millones de dólares.
A principio de este siglo su poderío comenzó a languidecer. El primer signo de que las cosas no marchaban bien llegó a mediados de 2000, cuando el grupo anunció que recortaba los sueldos de sus directores. Poco después, se desprendió de sus principales empresas, en la mayoría de los casos a manos de sus acreedores. La primera fue la cadena de heladerías Freddo, que en 2001 pasó al Banco Galicia, y luego hubo otros casos como la casa de materiales para la construcción Blaisten, las disquerías de Musimundo, la panificadora Fargo y el correo privado OCA.
En el medio también crecían las sospechas acerca del origen de los fondos que utilizaba el grupo para concretar sus compras, algunas de las cuales se transformaron en acusaciones formales que debieron ser respondidas ante la Justicia.
Hoy, de su imperio queda muy poco. El fondo de inversión que amenazaba con quedarse con media economía y que canalizó, en 10 años, inversiones por 5200 millones de dólares, controla en menos de una docena de compañías.
1Juicio por YPF: a pedido del tribunal, la Argentina presentó una declaración jurada sobre el oro del Banco Central
2Amcham celebró el acuerdo comercial entre la Argentina y Estados Unidos y pidió el respaldo del Congreso
3Acuerdo con Estados Unidos: permitirán el ingreso de 80.000 toneladas de carne norteamericana y 1000 toneladas de quesos
- 4
“Se terminó el trabajo”: crisis en una reconocida empresa láctea




