El valor de la innovación en salud. Un camino de crecimiento para Argentina
El país se encuentra en un momento crucial en su búsqueda de integrarse al mundo y retomar el crecimiento económico. Uno de los pasos fundamentales para lograr este objetivo es la incorporación a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que agrupa a los 38 países más prósperos del planeta. Para formar parte, Argentina debe avanzar en áreas como la seguridad jurídica, la apertura económica y en la protección de la propiedad intelectual.
6 minutos de lectura'

La industria farmacéutica es reconocida mundialmente por su alto nivel de innovación, desempeñando un papel crucial en el impulso de la investigación y el desarrollo (I+D) de nuevas terapias. Estas innovaciones permiten enfrentar los desafíos de salud pública, mejorar la salud y calidad de vida de las personas y aumentar la esperanza de vida. A nivel global, la inversión en I+D de la industria farmacéutica fue de más de USD 238 mil millones en 2022.
En Argentina, la industria farmacéutica innovadora es líder en inversión privada en investigación y desarrollo. Según la Encuesta sobre I+D del Sector Empresario Argentino, publicada por el ex Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación en 2022, las compañías farmacéuticas que realizan investigación clínica en el país invirtieron USD 510 millones. Esta cifra representa el 42,5% del total de la inversión en I+D del sector empresarial argentino. Los asociados a la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEME) y a la Cámara Argentina de Organizaciones de Investigación Clínica (CAOIC) concentran el 94% de esta inversión y el 74% de los recursos humanos dedicados a esta actividad.
De cada 10 dólares que ingresan al país en concepto de inversión en I+D, 9 corresponden a la I+D clínica.
La Importancia de la protección de la propiedad intelectual
Proteger la innovación, la investigación y el desarrollo es esencial para el crecimiento de la industria farmacéutica, y también es vital para los investigadores locales que buscan transformar sus creaciones en activos valiosos y exportar su conocimiento al mundo. La propiedad intelectual garantiza un ciclo virtuoso de la innovación, que se inicia con la investigación y requiere recursos para su desarrollo.
Carlos Escobar Herrán, director Ejecutivo de CAEME, subraya la importancia de garantizar los derechos de propiedad intelectual alineados con los estándares internacionales para fomentar la inversión en I+D y asegurar que más personas tengan acceso a las últimas innovaciones en salud. Asimismo, promover la competencia innovadora, e incrementar la exportación de conocimiento al mundo son objetivos claves.

El marco regulatorio actual en Argentina presenta dos problemas importantes en materia de propiedad intelectual:
- Falta de Protección de los Datos de Prueba: Los datos de prueba son la información generada por los laboratorios de innovación durante el proceso de I+D, que certifica la seguridad y eficacia de sus productos farmacéuticos. En Argentina, cualquier competidor puede utilizar estos datos sin haber realizado la inversión correspondiente, lo que desalienta la inversión en innovación. Países de la región que pertenecen a la OCDE, como Colombia, Chile, Costa Rica y México, ya tienen normativas que protegen estos datos, mientras que aquí todavía nos rige una normativa de 2012, similar en algunos sentidos a la de Venezuela.
- Restricciones en la Patentabilidad: En Argentina, las patentes farmacéuticas solo protegen el compuesto original, sin posibilidad de registrar nuevas variaciones del mismo, incluso si estas implican innovaciones y diferentes aplicaciones industriales. En contraste, casi todos los países de la región, incluidos Brasil, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Chile, permiten registrar estas innovaciones. Esta limitación coloca a Argentina en una situación desfavorable en comparación con sus vecinos y dificulta su inserción en el mercado global.
Debido a estas deficiencias, Argentina permanece en la Priority Watch List del USTR (Oficina del Representante de Comercio de los Estados Unidos). Los informes del USTR, como el Special 301 y el National Trade Estimate Report on Foreign Trade Barriers, destacan las deficiencias en la protección de los datos de prueba y las restricciones en la patentabilidad de productos farmacéuticos. Estos informes señalan que la legislación argentina restringe severamente la materia patentable para productos farmacéuticos y no protege adecuadamente contra el uso comercial desleal y la divulgación no autorizada de datos de prueba.
Las patentes otorgan derechos exclusivos sobre productos o procedimientos, bajo ciertos requisitos, por un período limitado de tiempo. Entre 8 y 10 años es el tiempo de protección efectiva del que goza el titular a partir del momento en que se otorga la patente y se cuenta con la aprobación para comercializar el producto farmacéutico. Desde el momento en que se presenta y se publica la solicitud de patente, la información de la invención está disponible y puede ser consultada por el público general.
Impacto de un sistema de patentes equilibrado
Un sistema de patentes equilibrado es crucial para evitar el evergreening, que es la extensión de la vigencia de las patentes mediante modificaciones menores. Sin embargo, no debe confundirse evergreening con innovación incremental. Las invenciones incrementales que cumplen con los requisitos legales de novedad, altura inventiva y aplicación industrial son patentables y pueden traducirse en formas de administración más amigables, menos invasivas y que mejoran la adherencia de los pacientes a los tratamientos, impactando positivamente en su calidad de vida. Por ejemplo, es más cómodo usar un autoinyector que recibir una infusión intravenosa o tomar un comprimido semanal en lugar de uno diario.

Una vez que la patente de un medicamento innovador expira, la innovación se vuelve pública, permitiendo el desarrollo de genéricos y biosimilares. Estos productos pueden representar alternativas de tratamiento accesibles, promover la competencia y contribuir a la sustentabilidad del sistema de salud. Sin embargo, en Argentina no existe un verdadero mercado de genéricos o equivalentes terapéuticos, beneficiando únicamente a las compañías locales que copian las innovaciones sin asumir los costos de I+D.
Argentina debe desarrollar una política de Estado en materia de propiedad intelectual que promueva la competencia innovadora, incentive la inversión en I+D y fomente el desarrollo económico. Es imperativo que el país se integre al mundo y vuelva a crecer, garantizando un marco regulatorio que proteja y potencie la innovación en el sector farmacéutico.
Carlos Escobar Herrán concluye: “No hay tiempo que perder: la Argentina debe desarrollar pronto una política de Estado en materia de propiedad intelectual que promueva la competencia innovadora, incentive la inversión en I+D e impulse el desarrollo económico. Urge integrarnos al mundo y volver a crecer”.
________________________________________________________
Content LAB es la unidad de generación de ideas y contenidos de LA NACION para las marcas con distribución en sus plataformas digitales y redes sociales. Este contenido fue producido para un anunciante y publicado por el Content LAB. La redacción de LA NACION no estuvo involucrada en la generación de este contenido.
1Avanza Brasil: la Argentina está al borde de perder el liderazgo mundial en un producto que genera casi US$10.000 millones
2Jubilaciones de Anses: quiénes cobran este viernes 20 de febrero
3De cuánto es el monto del exPotenciar Trabajo en marzo de 2026
4Impsa: la primera empresa privatizada en la era Milei busca reactivar sus negocios en Venezuela






