La crisis del Velox provocó su suspensión en la Argentina

El banco seguirá pagando jubilaciones y salarios, y cobrando tarjetas
El banco seguirá pagando jubilaciones y salarios, y cobrando tarjetas
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29 de junio de 2002  

El Banco Central (BCRA) decidió anoche suspender la operatoria del Banco Velox, "por expreso pedido de las autoridades de esa entidad", según se preocuparon por aclarar desde la entidad monetaria.

La resolución se tomó "ante la situación creada en Paraguay y Uruguay con entidades vinculadas y a raíz de los problemas que el banco ya presenta en el mercado local", se explicó.

El banco podrá realizar cobranzas de créditos y movimientos de tarjetas de crédito o débito, pendientes de consolidar, y seguirá pagando remuneraciones que hayan ingresado en concepto de salarios, así como saldos de la última acreditación que se encontraban disponibles.

Seguirá haciendo operaciones de administración relacionadas con el cumplimiento de obligaciones laborales, de seguridad social y fiscales con la entidad y mantendrá el pago de jubilaciones y pensiones con fondos provistos por la Anses, por lo que tendrá abiertas sus sucursales. Además, seguirá recibiendo las solicitudes de canje de depósitos por los Boden, pero sus clientes no podrán cursar transferencias para acreditar allí.

En el Velox se afirmó que la autosuspensión solicitada de las operaciones tiene como objetivo "proteger los intereses de sus clientes y permitir recomponer su liquidez y patrimonio en un corto período de tiempo". Pero en el mercado se interpretó que la fórmula fue producto de una negociación entre la conducción del Velox y la del BCRA, cuyo directorio, al iniciarse la noche, se encontraba tratando la situación de esta entidad en un ambiente en el que ya primaba la decisión de suspenderlo.

La actividad financiera del grupo Velox tuvo una serie de tropiezos en los últimos días que parecieron dispararse con la intervención de las dos entidades que controlaba en Uruguay: los Bancos de Montevideo y Caja Obrera. A esto se sumó luego la autoliquidación del Banco Alemán de Paraguay y la puesta en venta de la financiera Parapití, en ese mismo país. Estas operaciones fueron el preludio de una serie de denuncias que determinaron que en ese país se librara un pedido de captura internacional contra los hermanos Juan y José Peirano, que aquí son dueños de un 19% de la cadena de supermercados Disco.

Esa decisión judicial en Paraguay fue el anticipo de lo que sucedería ayer en Uruguay, donde un grupo de ahorristas paraguayos anunció que denunciarán penalmente a los directivos del grupo Velox también en Montevideo, según apuntó el abogado paraguayo Felino Amarilla, que viajó expresamente a Uruguay.

El Banco Central del Uruguay (BCU) presentó ayer su propia denuncia penal contra el Montevideo/Caja Obrera, perteneciente al mismo grupo y que fue intervenido una semana antes. "Hemos presentado la denuncia penal porque hay acciones u omisiones que podrían configurar conductas delictivas en perjuicio de su patrimonio o de los depositantes", señaló Rosario Medero, directora del BCU. El grupo Velox, de capitales uruguayos y argentinos, es propietario de bancos en la Argentina, Paraguay y Uruguay, como de casas financieras y de cambio en los países del Mercosur y en las islas Caimán.

Los números locales

  • Los ahorristas afectados por la suspensión del Velox son 6641, según los últimos datos oficiales. Pero quienes quieran optar por canjear sus depósitos por Bonos del Estado podrán hacerlo en las mismas condiciones que lo hacen los ahorristas de cualquier otro banco en actividad. Tiene 14 sucursales, emplea a 397 personas y paga salarios a más de 8400 trabajadores. Además, colocó en el mercado local 108.000 tarjetas de crédito.
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