Multimillonarios, al banquillo: cómo un libro logró poner en jaque el culto a los más ricos en EE.UU.

Anand Giridharadas asegura que la solución pasa por una mayor participación ciudadana
Anand Giridharadas asegura que la solución pasa por una mayor participación ciudadana Crédito: Fast Company
Con su best seller El ganador se queda con todo, el indio Anand Giridharadas busca refutar la idea de que los magnates filántropos son los nuevos héroes de la sociedad norteamericana
Ainsley Harris
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2 de noviembre de 2019  

Un auto negro del programa de televisión Morning Joe de Msnbc aguarda a las puertas del edificio de departamentos en Brooklyn donde vive Anand Giridharadas, autor de best sellers. Vestido para la TV con un saco a rayas finas y el pelo cuidadosamente peinado, Giridharadas salta al asiento, saluda al chofer por su nombre y se dirige al Rockefeller Center.

"Me encanta", dice Giridharadas, de 38 años, respecto de aparecer en la televisión. Autor y periodista, apareció por primera vez en Morning Joe en 2015, luego de cruzarse en Twitter con uno de los presentadores del show, Joe Scarborough, respecto de la propuesta de Trump en su campaña de prohibir el ingreso de musulmanes a los Estados Unidos. Para cuando el libro de 2018 de Giridharadas El ganador se queda con todo: la mentira de la elite acerca de cambiar el mundo se convirtió en un best seller, el ya era un invitado habitual en el programa. Aparecer en el programa "me hizo advertir la poca gente a la que estaba llegando", asegura. "Simplemente no tenía noción de la escala". (Ahora tiene más de 520.000 seguidores en Twitter.) El formato de panelista favorece grandes despliegues de personalidad por encima de los debates de temas sustanciales de economía o política. Pero dice que vale la pena entrar en la contienda "para dar a millones de personas una versión diluida de mi idea".

La idea, o al menos su versión abreviada, es que los plutócratas de hoy -como no teme llamar Giridharadas al 1%- mantienen su estatus de elite y el status quo más en general, usando su riqueza para controlar, como marionetas, las prioridades de las instituciones sociales estadounidense bien intencionadas, desde las principales universidades dedicadas a la investigación hasta las humildes organizaciones comunitarias. Giridharadas sostiene que por demasiado tiempo los norteamericanos han permitido a sus ricos dar lustre a su reputación con dádivas filantrópicas y charlas junto a la chimenea en Davos, mientras las corporaciones que controlan simultáneamente destruyen las instituciones laborales, saquean nuestro planeta y acaparan otros recursos colectivos. Considera que, dado este ejercicio de poder, no es ninguna sorpresa que la desigualdad haya estado aumentando en los Estados Unidos en las últimas tres décadas y que ningún cheque gigante venido de las alturas lo ha solucionado.

Su libro tuvo una gran resonancia. Además, algo llamativo, se infiltró en las oficinas de los ejecutivos corporativos y los directorios de las ONG, llevando a los participantes a reexaminar sus propias prácticas e incentivos. Si la gente comienza a repensar las llamadas soluciones donde todos ganan -un término favorito en las salas de conferencias y en las galas de caridad, en referencia a propuestas que aumentan las ganancias de las compañías y al mismo tiempo contribuyen al progreso social- Giridharadas cree que habrá tenido éxito. Espera que "la próxima vez que usted oiga decir 'todos ganan', piense que eso es lo que dice la gente rica cuando no quiere ceder nada", explica.

Pese a esta retórica, Giridharadas se cuida, al menos en su libro, de no demonizar. El escritor, nacido en Ohio, fue alumno de la preparatoria Sidwell Friends, la universidad de Michigan y Harvard, donde estudió filosofía política. Antes de convertirse en corresponsal para el sudeste asiático con sede en la India para el diario The New York Times, por un breve tiempo fue consultor de McKinsey. El objetivo de El ganador se queda con todo es acusar al sistema, no los individuos. "No es que sea mala gente", dice del 1% y de los receptores de su patrocinio. "Es buena gente que cae a la deriva en estas estructuras y adhiere a ellas a un nivel emocional y cultural de auto convencimiento".

El enfoque de Giridharadas es estratégico. Si uno presenta en una plataforma como Twitter un argumento que cuestiona la base sobre la que la gente ha construido sus vidas lo van a rechazar. Pero si uno dice lo mismo en un libro, presentando la tesis de manera clara y respetuosa -y logra que los lectores dediquen horas de su tiempo a tratar de entenderlo- uno tiene la posibilidad de lograr una rara hazaña en nuestra era polarizada: cambiar mentes. "Los libros son un lugar en el que se puede decir la verdad, donde se puede ser crítico", dice Giridharadas. "Hay un espacio para la honestidad sin trabas". Es entusiasta del formato y ya está trabajando en otro libro.

Concentración y desconfianza

Con la riqueza cada vez más concentrada en las manos de compañías monopólicas y sus dueños, las frases amables que en un tiempo pacificaban al público ahora en cambio generan escepticismo y desconfianza, o incluso, directamente el ridículo. Giridharadas con su libro y su persona mediática, ofrece tanto una explicación de este cambio en el ánimo como una catarsis.

El ganador se queda con todo presenta una crítica desde el interior de nuestro sistema de capitalismo bien intencionado, mientras que en Twitter Giridharadas es más personal y agudo apuntando a cada nuevo ejemplo de riqueza y poder sin control: Jeffrey Epstein y su creciente lista de influencers; el músico Bob Geldof que usa sus vínculos con esfuerzos humanitarios en África para obtener beneficios financieros personales; Donald Trump y nuevamente Donald Trump.

Cuando los miembros de la llamada "Mesa redonda de los negocios" -un consorcio de CEO de las mayores corporaciones de EE.UU.- difundió una declaración en agosto con gran alharaca respecto de sus intenciones de proteger los intereses de los empleados y las comunidades además de los de sus accionistas la respuesta de los círculos empresarios de mentalidad progresista fue un resoplido colectivo. "¿Hay siquiera una maniobra impositiva que sea legal pero no ética a la que alguna de las compañías detrás de esta declaración renunciará?", tuiteó. "Tengo curiosidad por ver si algún CEO me enviara un solo ejemplo tangible de algo que dejará de hacer debido a esta declaración supuestamente histórica". Un CEO le mandó un correo; hasta donde sabe Giridharadas, ninguno ha hecho cambios tangibles.

"Una gran parte de lo que intentaba hacer con el libro es reacostumbrar a la gente al lenguaje del poder, la justicia y los derechos", dice. "Lo que tienen en común casi todas las soluciones que criticó en el libro es que todas hacen cambios sin cambiar el poder".

Desde su punto de vista las compañías tecnológicas se cuentan entre las que más males producen. "'Facebook es solo una comunidad'", dice, parodiando la red social y su fundador, Mark Zuckerberg, que rechaza toda sugerencia de su singular influencia. "No es cierto, usted es un titán autoritario".

La compañía de Norton, que fue adquirida por Unilever en 2017, se convirtió en una corporación de certificado B el año pasado, procedimiento que requirió que demostrará que cumple con altos objetivos en áreas tales como la sustentabilidad y la protección ambiental. Pero en El ganador se queda con todo, Giridharadas denuncia la designación de corporación B como otro ejemplo más en el que los líderes empresarios buscan resolver un conjunto limitado de problemas sociales mientras ignoran o incluso agravan los que quedan fuera del marco de su propio interés.

Corporaciones B, responsabilidad social corporativa, inversión con impacto, todo eso suena bien. Pero Giridharadas cree que son modelos de cambio en los que el público en general no tienen ningún tipo de control real. ¿En una democracia porque debemos ceder la autoridad de hacer políticas públicas a los fundadores de startups y los profesionales de los negocios?

"Antes de Anand todo era simple", dice Norton, que lleva una barba cortada al ras y una camisa azul marino. Líderes empresarios de mente amplia habían popularizado la idea de que una empresa podía simultáneamente ganar dinero y hacer del mundo un lugar mejor.

A este tipo de acciones se las puede considerar "aparentar amplitud de miras como estrategia de negocios" dice, por oposición a "un cuestionamiento real" de cómo pueden impactar a todos los interesados las decisiones de una compañía. Giridharadas, dice, ha forzado incluso a los líderes mejor intencionados a examinar los aspectos más oscuros de sus modelos de negocios.

Por ejemplo, la marca de alimentos Sir Kensington's se fundó con la premisa de que los ingredientes aún en los condimentos más prosaicos debían ser de alta calidad y de buena fuente. Pero la compañía usa aceite de palta en su mayonesa de vegana. La demanda en auge de ese fruto que está acelerando la deforestación, en particular en México, y las prácticas laborales de la industria a menudo son sospechosas. Norton dice que desde que leyó El ganador se queda con todo, ha estado más consciente de que ni él ni su compañía son perfectos. "No decidimos salirnos de este negocio aunque no tengamos claridad" dice respecto del ingrediente. Sir Kensington's está trabajando para definir un conjunto de metas para la cadena de producción de aceite de palta.

Impacto personal

Craig Newmark, fundador de la Craigslist, se vio similarmente afectado por El ganador se queda con todo. Dice que leyó por primera vez el libro en formato digital y luego, compró una copia física para que se la firmará Giridharadas cuando se conocieron este año. (Newmark le dio su propio marcador.) Desde el punto de vista de Newmark, el mensaje primordial del libro hace eco de la educación religiosa que recibió en su infancia: "Tomar menos, dar más y practicar una mayor compasión", sostiene.

Al hacer a Craigslist predominantemente gratuita cuando se lanzó hace más de dos décadas, Newmark por cierto se ha quedado con menos. Y comparado con muchos de sus pares, por cierto que da más: US$20 millones a lo que es ahora la escuela de posgrado de periodismo Craig Newmark de la City University de Nueva York y US$6 millones a Consumer Reports, para empezar. Pero al hacer bajar el precio de los avisos clasificados, una fuente crítica de ingresos publicitarios para las publicaciones de medios tradicionales, Craigslist aceleró el cierre de diarios en todo el país, Al mismo tiempo que beneficiaba a los consumidores que iban en busca de amor y sillas para el comedor. Balancear la matemática de esa ecuación humana, diría Giridharadas, no debiera ser tarea de una sola persona, por generosa o progresista que sea.

Giridharadas no plantea soluciones de políticas específicas en El ganador se queda con todo, más allá de un llamado implícito a votar y participar en la vida cívica. Aún así, el libro ha quedado vinculado al creciente debate de política en torno a cobrar impuestos a los ricos que ha sido encabezado por los senadores Bernie Sanders y Elizabeth Warren y que también plantea la diputada Alexandria Ocasio-Cortez.

Dan Riffle, principal abogado y asesor político de Ocasio-Cortez, oyó una entrevista a Giridharadas en NPR este año y se conectó con él en Twitter. "Una analogía que se solía escuchar es que la desigualdad no importa, porque simplemente podemos hacer crecer la torta", dice. "No exactamente, ¿verdad? Podríamos crear más riqueza y el próximo trimestre o el próximo año habrá más dinero para repartir. Pero se trata de aquí y ahora. La torta tiene un determinado tamaño. Hay sólo una cantidad finita de dinero en circulación. Hay sólo una cantidad finita de riqueza. Y el número de personas que comparten esos recursos también es finito y definido." Desde el punto de vista de Riffle, la riqueza es "un juego de suma cero" y pensar de otro modo "no tiene sentido".

Un número pequeño de plutócratas están comenzando a pensar en esos términos. Patriotic Millionaires, un grupo fundado en 2010 que incluye al ex ejecutivo de BlackRck, Morris Peart, el heredero de Oscar Mayer Chuck Collins, y el fundador de Men's Wearhouse George Zimmer, ha denunciado los recortes de impuestos de Trump y hecho lobby en el congreso para que se le impongan tasas de impuestos más elevados. La heredera y cineasta Abigail Disney, que es miembro del grupo, dice que la experiencia de leer El ganador se queda con todo, fue como rascar "cada lugar donde tuve picazón alguna vez". Había participado en incontables conferencias y cócteles de alto nivel con eje en cambiar el mundo y se había sentido alienada por su versión estrecha e interesada de la generosidad. Está por caso la conversación en torno de reunir fondos para la educación de niñas en países en desarrollo.

"Lo hacemos porque las niñas no hacen cosas inconvenientes como reclamar derechos y reclamar el voto y exigir igual paga", asegura Disney. "Al convertirse en mujeres empiezan a ser una amenaza política. A esas salas llenas de gente no le gusta que se hable de derechos", asegura la heredera.

El tema volverá a aparecer, especialmente dado que los gestos de los titanes corporativos, tanto grandes (fundaciones filantrópicas) como pequeños (abandonar sus oficinas lujosas para sentarse con los empleados) siguen siendo ineficaces para lograr cambios sustanciales. Combinando la autoridad moral con flujos aparentemente interminables de capital, los empresarios de los Estados Unidos creían que los líderes se volvían invencibles. Las rajaduras en ese sistema están a la vista.

Traducción Gabriel Zadunaisky

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