Arcor salió de compras en Perú
La empresa cordobesa se quedó con Sayón, una marca de chocolates y golosinas, y anunció una inversión de US$5,5 millones
2 minutos de lectura'

Arcor salió de compras en el mercado peruano. La empresa cordobesa concretó la adquisición de Sayón, una de las marcas más populares de chocolates y golosinas del país, con una inversión que ascenderá a US$5,5 millones.
La operación se concretó a través de Arcor Perú, la filial incaica de la multinacional de origen argentino, mientras que el vendedor es Alicorp, uno de los principales jugadores locales de consumo masivo, que conservará el uso de las marcas Sayón para las categorías de galletitas y panetones.
Arcor puso un pie en el mercado peruano en los 90 y en 1996 inauguró su primera planta en el país, en la ciudad de Chancay, destinada a la producción de caramelos, chicles, tabletas y obleas rellenas.
“En el marco del plan de crecimiento en mercados internacionales, la empresa ha definido esta inversión que le permite adquirir una marca tradicional en el mercado peruano, con más de 90 años de trayectoria, líder en caramelos duros. Con esta adquisición, Arcor refuerza su liderazgo en la categoría de caramelos y fortalece su presencia en el mercado peruano, ampliando su portafolio de productos y brindando una mayor oferta de calidad para los consumidores”, explicaron en Arcor, firma que lidera Alfredo Pagani.
Arcor es una multinacional con tres unidades de negocio: alimentos de consumo masivo, packaging y agronegocios. Es la principal empresa de alimentos de la Argentina y el exportador N°1 de golosinas de Argentina, Chile y Perú. Con más de 45 plantas industriales, emplea a 21.000 colaboradores y cuenta con un volumen de producción de 3 millones de kilogramos diarios.
1La Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa eligió a Víctor Valle como presidente
2Más de 12.000 jóvenes colmaron el Movistar Arena para escuchar a emprendedores y a María Becerra
3Los inversionistas de Warner Bros. aprueban el acuerdo con Paramount
4El niño con el coeficiente intelectual más alto del país sorprendió con un pedido a Colapinto en Management 2030





