Escape rooms. Un negocio para escapar de la crisis
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"En mayo, después de varios días de cuarentena obligatoria, en uno de los locales pusimos una verdulería y aprovechamos a toda la gente que nos conocía para llevarle frutas y verduras a sus casas. Por suerte funcionó, pero solo por un tiempo. A la madrugada íbamos al Mercado Central, por la mañana descargábamos las cosas, descansábamos un poco y nos poníamos a armar los pedidos para repartirlos por la tarde. A la noche dormíamos unas horas y volvíamos a arrancar. No teníamos vida, pero fue una linda aventura. Después de unos meses pensamos que teníamos que dejar de sobrevivir para empezar a vivir de verdad", revela Roy Christensen, cofundador de Eureka. Esta empresa que nació en junio de 2014 actualmente tiene tres sedes con 13 salas de escape en total.
Hoy, un poco más tranquilo, Christensen recuerda que cuando empezó el aislamiento obligatorio en nuestro país no sabían que hacer. "Pensamos cerrar por unos meses, creíamos que en agosto o septiembre abriríamos, pero sabíamos que teníamos que pensar en algo. Primero hablamos con los propietarios de los locales y se portaron de maravilla. No nos cobraron el alquiler durante toda la cuarentena, solo nos pidieron que pagáramos los impuestos. Y aunque todavía estamos refinanciando deuda, los estamos pagando. Luego hablamos con nuestro equipo de game masters que se pusieron al hombro el trabajo y toda la transformación que necesitamos para sobrevivir", cuenta.
Pablo Acosta Larroca, diseñador de salas y representante comercial de Escape Games, concuerda con el fundador de Eureka en que quedarse con los brazos cruzados no era una opción. "Con el cierre de todas las unidades de negocios nos propusimos aggiornarnos, lanzando al mercado propuestas virtuales. Entre las más destacada está Escape Game Virtual. Se trata de una experiencia igual de inmersiva y adrenalínica que en la presencialidad, pero que la vive cada participante desde su casa, vía Zoom", detalla.
Escape Games forma parte de una compañía que nació en 2005. "Ese año fundamos nuestra agencia de contenidos con productora in house, donde diseñamos y comercializamos productos de entretenimiento como Urban Paintball Extremo, Laser Shocking Games, Trepark, Aeropark, Ultra Zombies Party Lab y Escape Games", resume Acosta Larroca.
Otro de los jugadores representativos de este sector es Escape Buenos Aires, que abrió sus puertas a comienzo del 2018 y hoy tiene cuatro salas. "Este último año fue muy complicado. En marzo cerramos nuestras puertas esperando poder abrir a los pocos meses. Nadie pensaba que el aislamiento obligatorio sería tan largo. Durante la cuarentena implementamos nuevos productos virtuales, libros interactivos y con el tiempo empezamos a trabajar mucho con empresas en actividades virtuales específicas. Todas las compañías del sector nos vimos afectadas y algunas, incluso, tuvieron que cerrar definitivamente sus puertas. Si bien fuimos ayudados con la ATP otros costos se mantuvieron y fue muy difícil pagar cada mes con ingresos prácticamente nulos", reconoce Adrián Estoup, fundador de Escape Buenos Aires y Lúdicamente.
Manual de supervivencia
Como la verdulería era una solución momentánea en Eureka, paralelamente, comenzaron a desarrollar productos para el mundo virtual. "Nos asociamos con una empresa española de juegos de escape online y pudimos hacer varios juegos de escape virtuales corporativos. Al principio nos costó dar a conocer el producto y familiarizarse con esta nueva normalidad, pero luego de varias experiencias fallidas de prueba y error, la cosa empezó a funcionar", sostiene con total sinceridad el cofundador de Eureka.
Cuando se habilitó el streaming de teatro Eureka hizo sesiones de juegos vía digital donde el game master estaba encerrado y los participantes tenían que ayudarlo a escaparse a través de una videollamada. "Fue divertido, pero era mucho trabajo y demandaba muchos recursos para una baja rentabilidad. En septiembre cuando el clima mejoró armamos un juego de escape al aire libre en Palermo, basado en la vida de Borges. A la gente le gustó mucho. Luego decidimos volver a darle fuerza a una vieja idea: los juegos de escape portátiles. También funcionaron, pero obviamente no es lo mismo que una sala de escape tradicional, en relación a los ingresos y la capacidad de jugar", reconoce Christensen.

Por su parte, Acosta Larroca resalta que en el marco de una pandemia mundial cualquier proyección que pudiesen hacer estaba acompañada de una fuerte sensación de incertidumbre. "¿Cuánto durará el confinamiento?, ¿el público querrá sumarse también a jugar a través de una pantalla en su tiempo de ocio? Aunque no es una solución definitiva, la virtualidad como estrategia fue una manera de hacerle frente al contexto. Por eso, hasta que podamos reencontrarnos en forma presencial, nos propusimos llevar adelante esta actividad en forma virtual, buscando una oportunidad para volver a repensarnos y renovar nuestros servicios recreativos", explica.
En Escape Games Virtual existen dos tipos de tarifas: una para juegos individuales con grupos de hasta cinco participantes, y otra corporativa. "Este último es un servicio diferencial que permite la participación de muchos empleados en un mismo encuentro. Ellos son recibidos en un meet Zoom que llamamos antesala, donde un anfitrión les da la bienvenida, y luego se dividen en equipos de cinco participantes y son direccionados a breakout rooms, donde los recibe un game master. A medida que van terminando vuelven la antesala, donde se anuncian ganadores y el cliente tiene la posibilidad de hacer un cierre. De esta manera las compañías pueden potenciar el trabajo en equipo, la comunicación, creatividad, liderazgo, integración, ingenio y, sobre todo, generar que los adultos vuelvan a jugar", resume el ejecutivo de esta empresa. Además Acosta Larroca agrega que esta actividad puede ser observada por consultoras especializadas quienes pueden analizar los resultados para, luego, ser medidos y capitalizarlos en planes de acción concretos para implementar en las empresas.
En caída
Aunque es muy difícil conseguir datos concretos, los números del 2020 fueron negativos para esta industria y no hay quien lo niegue. "Nos gastamos todos los ahorros que teníamos en la empresa y hasta tuvimos que poner plata nuestra. El 2021 arranca con una ocupación cercana al 20 por ciento, pero esperamos ir recuperándonos de a poco. Perdimos el público corporativo presencial, que se pasó al mundo virtual pero en menor cantidad; y los cumpleaños que hacíamos y hoy se hacen en las plazas. En el sector cerraron varios locales. Por suerte nosotros no cerramos ninguno y aprovechamos para mejorar y agrandar muchas de las salas que teníamos funcionando. Claro que todas estas modificaciones las hicimos con nuestras propias manos", explica el cofundador de Eureka.
Mientras que Estoup cuenta que el primer producto que sacaron durante la cuarentena fueron los libros interactivos que permitían jugar desde los hogares. "También empezamos a trabajar mucho con empresas en actividades virtuales y llegamos a compañías multinacionales. Trabajamos no solo para empresas argentinas, también llegamos a Latinoamérica y hasta a Europa", dice con cierto orgullo.
Al mismo tiempo, el fundador de Escape Buenos Aires destaca que todo el sector está cumpliendo con los protocolos sanitarios y eso provoca que en las salas se reduzca la cantidad de personas que pueden jugar y se necesario, al mismo tiempo, evitar que los grupos que participan tengan contacto entre sí. "Esperamos que 2021 sea un año de expansión de las actividades virtuales ya que la ocupación de las salas es de menos de un 30 por ciento. Estimamos una recuperación para medidos de este año", pronostica.
El día 70
"Para este año tenemos algunos eventos virtuales, ya pudimos abrir nuestras salas con protocolos muy estrictos y con aforo limitado, pero sabemos que este año va a ser muy duro. Necesitamos aguantar para no sumar mucha más deuda, y el año que viene intentar comenzar la recuperación y normalización del negocio", adelanta Christensen.
Al hablar de las perspectivas a futuro fundador de Escape Buenos Aires anticipa: "Nosotros mantendremos las salas esperando la recuperación de participantes. También estaremos ampliando las propuestas virtuales para empresas".
Antes de finalizar Christensen deja una anécdota para alentar al sector y a todas las personas que la estén pasando mal. "Hace poco volví a escuchar a Carlos Páez, el exjugador de rugby uruguayo que sobrevivió al accidente aéreo en la cordillera de Los Andes. Él contó que todos los días salían a buscar a los helicópteros de rescate. El día 11 no lo encontraron, el 12 tampoco, el 20 tampoco, hasta que, finalmente, llegó el día 70 y los rescataron. Lo importante es que ellos salieron a buscar, todos los días, el helicóptero y no se quedaron esperando a ser rescatados. Creo en ese mensaje de optimismo y proactividad: salir a buscar que las cosas pasen y no sentarse a esperar que te pasen. Si todos salimos a buscar nuestros helicópteros a todos nos va a llegar ese día 70. Seguro que va a haber días difíciles en donde se pierda la esperanza, pero hay que seguir buscando, seguir en movimiento. El día 70 va a llegar", reflexiona.
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