Quiénes no pagan el Impuesto a las Ganancias
De acuerdo al nuevo mínimo no imponible que regirá desde noviembre, los trabajadores que lo superen deberán tributar; de todos modos, también podrán deducirse conceptos, como los gastos educativos
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De acuerdo al paquete de medidas económicas anunciadas por el ministro de Economía Sergio Massa, subirá el mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias a partir del mes de noviembre y es uno de los puntos incluidos en el Presupuesto 2023 que se trata en la Cámara de Diputados.
La modificación sobre el mínimo no imponible implica que tributarán los ciudadanos que perciban un salario bruto superior a $330.000, desde el martes 1 de noviembre.
De esta manera, para calcular el impuesto, el empleador deber mirar el salario bruto del mes en cuestión y, además, la remuneración promedio del período que haya transcurrido a partir del sexto mes del año. Si ambos números superan el mínimo no imponible, se tributa.
Todos los empleados del país que se encuentren por debajo de ese valor de referencia no pagarán el Impuesto a las Ganancias. En el grupo exento de abonar el gravamen se encuentran los trabajadores del Poder Judicial, cuya situación se había tratado en la sesión en Diputados, pero finalmente no prosperó por el rechazo mayoritario al artículo que imponía el tributo a los jueces.
Además, el debate del Presupuesto 2023 que se trata en el Congreso, contempla la posibilidad de a deducir de Ganancia las cuotas de colegios, así como otros gastos asignados a la educación. Se trata de un monto tope a deducir será del 40 por ciento, no de la erogación realizada, sino de la llamada “ganancia no imponible”, que forma parte del tributo.
Así, lo que podrá descontarse del ingreso sujeto al impuesto, por las erogaciones vinculadas con el sistema educativo, será de $101.025,94 por cada hijo que esté cursando estudios.
Actualmente el tope para pagar Ganancias es de $280.792, considerando el sueldo bruto. Dicha actualización se había realizado en el mes de junio de 2022, empujada por los índices crecientes de inflación mensuales.
Teniendo en cuenta que el IPC en septiembre llegó a 6,2 por ciento y que la inflación acumulada en lo que va de 2022 alcanza los 66,1 por ciento, el pago del impuesto a las Ganancias representa un impacto al bolsillo que se suma al aumento de precios.
La suba del piso de Ganancias no implica una actualización de los montos de las escalas, por lo que este impuesto, en muchas ocasiones, es catalogado de distorsivo, ya que un aumento del salario bruto no se condice con una mejora del salario de bolsillo.
Además, el tratamiento del Presupuesto 2023 incluyó la posibilidad de aumentar las deducciones de Ganancias por “gastos de movilidad, viáticos y otras compensaciones análogas” para el sector de camioneros.
De acuerdo a los registros de trabajadores formales, actualmente serían 900.000 trabajadores los que deberían tributar este impuesto, que se calcula mediante la evolución de la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte).









