Quilmes, con los García y González más famosos
Tiene todos los ingredientes de un anuncio de Quilmes: es otra metáfora de "El sabor del encuentro", eslogan de la marca; la apelación a dos de los apellidos más populares enlaza con sus profundas raíces en el país, y por su duración y despliegue es la superproducción que se espera del líder del mercado.
La idea es tan simple, y tan buena, que cabe preguntarse cómo no se le ocurrió antes a nadie. Una pareja, sentada en un bar, resuelve casarse; hasta ahí todo parece normal. Pero luego el anuncio se precipita deliberadamente en el absurdo: la novia recuerda que es una García y quiere invitar a toda su familia, y el joven responde que es un González y que tiene las mismas expectativas.
En un adelanto de las proporciones industriales de la fiesta de casamiento, se ve a los dos seleccionando a los invitados en la guía de teléfonos, mientras se suceden, como en una automatizada coreografía, los preparativos en imprentas, sastrerías, peluquerías y otros comercios.
El público comienza a paladear la boda del año a través de estas escenas, por las que van desfilando, se presume como invitados, varias celebridades de la televisión, la música y el deporte apellidados González o García.
El reparto estelar lo integran Yuyito González, los músicos Leo García, Charly García y Erica García; los futbolistas Turco García, Nacho González y Gallego González; Nicanor González del Solar y la actriz y conductora de TV Araceli González.
El anuncio invita a reconocerlos paulatinamente en sucesivas proyecciones; Yuyito aparece probándose un vestido; Leo García y el Turco, acicalándose en la peluquería; Charly, Araceli y Nicanor, camino de la fiesta. Un acierto del guión es el encuentro, en la calle, de los dos últimos. "Pero vos te llamás del Solar", objeta ella. "González del Solar", le recuerda Nicanor.
¿Alcanzará la cerveza?
Las primeras escenas están ambientadas en un bar de La Pampa y Figueroa Alcorta; las de la peluquería, en un local de la avenida Santa Fe. La sastrería queda en la calle Jujuy y la imprenta que no da abasto con las invitaciones, en Floresta.
El desenlace es espectacular. Bajando de una colina, situada en Campo de Mayo, cientos de presuntos García y González corren, como en estampida, hacia el lugar de la fiesta donde aguardan los novios, que satisfechos por la convocatoria se preguntan si "alcanzará la cerveza".
La estética del mensaje, en especial algunas escenas que acentúan deliberadamente el carácter rutinario de las fiestas de casamiento -los invitados bajo el secador en la peluquería, la impresión de las invitaciones, la elección del vestuario-, evoca vagamente el estilo impuesto por el director Sedelmaier a la publicidad de los años 80. La banda sonora, para más, es una canción de esa época.
"Por lo general, la música de los avisos de Quilmes es nacional -apunta Damián Kepel, director general creativo de Young & Rubicam, la agencia-, y contribuye a lograr esa identificación con el país que trasunta la marca. Pero esta vez, con tantos González y García en escena, no hacía falta insistir en ese aspecto. Además, es la que se pasa en todos los casamientos."
Kepel añade que, "más que comulgar estéticamente con el espíritu de la década de los 80, lo que se buscó es que el tono del aviso enfatizara el carácter absurdo de la historia, y que a la vez los personajes fueran percibidos como García y González de verdad".
La ficha técnica suministrada por Young & Rubicam es encabezada por Kepel como director general de un equipo creativo formado por Guillermo Vega, Pablo Fusco, Juan Frontini y Sebastián Olivieri. La dirección general de cuentas estuvo a cargo de su titular, Sergio Belgrano, y de Enrico Campochiaro, y los responsables de la producción fueron Luis Pompeo y Juan Maidana. La dirección se confió a Andy Fogwill. Por Quilmes actuaron Jorge Mastroizzi, Martín Ticinese y Matías Azpiazu.
El mensaje, calificado de institucional, tiene una duración de 86 segundos, casi el triple de la de un aviso estándar para televisión, y su realización, en 8 locaciones diferentes, demandó 5 días.
"García González", el comercial, es en realidad la pieza más espectacular de una sólida campaña multimedios que abarca varias frases de radio y tres anuncios en los medios gráficos, uno de los cuales lleva por título "Tomás García. Tomás González. Tomás Quilmes". El anunciante disfruta con el juego de palabras; en una campaña anterior, convirtió su eslogan en un nombre femenino: "Elsa Bor de Lencuentro".
Un mensaje positivo
"Es un mensaje positivo, muy vinculado con la actualidad -resume Kepel-. Hay mucha acción, mucho movimiento, mucho trabajo. Se podría decir que refleja también la reactivación de varios mercados."
Entre ellos, el de la publicidad: la agencia debió contratar a 500 personas sólo para la escena de la colina, trajinar varios barrios porteños y poblar de extras las locaciones elegidas.
1Avanza Brasil: la Argentina está al borde de perder el liderazgo mundial en un producto que genera casi US$10.000 millones
2Por primera vez: la Argentina exportó harina de soja certificada a Vietnam
3Reforma laboral: ¿hay impacto en las jubilaciones al reducirse las contribuciones patronales?
4Impsa: la primera empresa privatizada en la era Milei busca reactivar sus negocios en Venezuela


