Renunció el secretario de Transporte, Luis Pierrini: su reemplazo será Fernando Herrmann
El exfuncionario alegó motivos personales; Caputo agradeció su paso por la secretaría
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Este miércoles, el secretario de Transporte de la Nación, Luis Pierrini, presentó su renuncia al cargo. Según indicó, su paso al costado se debe a motivos personales. Por su parte, como se dio a conocer por un comunicado oficial del Gobierno, el ministro de Economía, Luis Caputo, agradeció la labor desarrollada durante su gestión.
La noticia llega después de un conflicto en el sector, tal como había informado LA NACION la semana pasada, una guerra entre empresas de colectivos por el reparto de los subsidios.

En reemplazo de Pierrini asumirá Fernando Herrmann. Según detallaron desde el Gobierno, el nuevo encargado de la cartera de transporte cuenta con una sólida trayectoria profesional vinculada al desarrollo de obras de infraestructura y a la gestión del sector.
Herrmann es arquitecto con orientación en sistemas constructivos especiales. Es egresado de la Universidad de Belgrano. También posee un Executive Master en Administración de Empresas (EMBA) del Instituto de Altos Estudios Empresariales (IAE).

En cuanto a su recorrido profesional, en el comunicado oficial que anunció la noticia del cambio de funcionarios se señaló que a lo largo de su carrera se desempeñó como docente en diversas instituciones académicas, entre ellas la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU), el Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU), la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y la Federación Argentina de Universidades Privadas (FAUP).
Hace algunos días, LA NACION informó que un grupo de empresas señaló un supuesto desvío de fondos por $30.000 millones vinculado al reparto de subsidios, que tendría como protagonista a la compañía La Nueva Metropol y que generó tensión en el sector.
Desde La Nueva Metropol se defienden. “No hubo tal maniobra, sino que es una suerte de vendetta”, dicen. Explican que todo sucedió cuando se anunció que el grupo había firmado un acuerdo para traer 150 colectivos fabricados por la compañía china King Long que funcionan a gas natural comprimido (GNC) y que se van a pagar con el incremental que abona el gobierno porteño a los que cambien sus flotas por motores ecológicos.
El entramado de los colectivos tiene dos jugadores feroces en el fondo: los fabricantes de los coches. Por un lado, la histórica Mercedes Benz y su punta de lanza en el sector, el Grupo Empresario Prieto, con su concesionaria Colcar. Por el otro, el poderoso Grupo DOTA, dueño de la licencia de la fabricante Agrale. “No quieren que se sume un tercero, con colectivos chinos y más baratos”, explican cerca de La Nueva Metropol.







