Sebastián Ríos: "Es dificilísimo trabajar en gastronomía en un país con reglas tan cambiantes"
El creador de Almacén de Pizzas asegura que el sector es poco profesional; planea llegar a 30 locales este año
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Cuenta que siempre estuvo relacionado con la gastronomía: sus padres y tíos, inmigrantes españoles, trabajaron en el rubro desde que llegaron al país. Su padre empezó como lavacopas y luego fue socio de emprendimientos culinarios, en los cuales trabajó en los veranos durante el secundario. "Hacía changas, era mozo y ayudaba en el buffet del Club Deportivo Español", cuenta Sebastián Ríos (38), fundador de Almacén de Pizzas, cadena de pizzerías con estilo gourmet.
"Yo quería volver a mostrarle a la gente cómo se hacía la comida, cosa que en los 90 se había perdido, porque la moda era ocultar las cocinas", dice. Y lo logró: el año pasado facturó $ 90 millones y cuenta con 15 locales propios y 8 franquicias. Pero para llegar adonde está hoy, primero estudió dos carreras universitarias (Marketing y Administración de Empresas en la UADE) y sumó varios años de trabajo y aprendizaje en el rubro, en el que se hizo de abajo. Cuando estudiaba salía de clases y se iba a trabajar al bar El Gallo Azul, dentro de la estación de tren Mitre, donde estaba al mando de la máquina de café. Al tiempo, su primo le propuso unirse al negocio familiar, una cadena que se llamaba Ríos de España y que cada local tenía nombres de ríos del país del Viejo Continente. "Era el formato del clásico «pizza café», y, con sólo 20 años, inauguré el departamento de Marketing. Más tarde fui el encargado del área operativa", recuerda.
Y cuenta que lo más costoso era "convencer a los gerentes de mucha experiencia de que se podían hacer cosas distintas, porque la gente pedía modernidad". Y añade: "Ya no funcionaba el formato de todo en un mismo lugar. Los consumidores elegían formatos especializados: si querías tomar café ibas a un café, ya no a un lugar donde hubiera olor a pasta, pescado, pizza y carne".
Hizo camino al andar
Sebastián tenía 27 años cuando decidió abrir su propio camino. Armó un equipo para darle formato a Almacén de Pizzas: un estudio de arquitectura, un chef, un especialista en branding y otro en marketing gastronómico. "Este plantel era raro, porque la gastronomía no incluía el concepto de marketing. Incluso hoy, el sector sigue siendo poco profesional en el país", explica.
Con una inversión de US$ 330.000, el 26 de febrero de 2006 abrió sus primeros dos locales, uno en Palermo y otro en Belgrano. Para fines de 2015 espera alcanzar una facturación de $ 120 millones y sumar un total de 30 locales (entre propios y franquicias), con desembarcos en Uruguay y Paraguay incluidos.
Si se le pregunta si es difícil trabajar en el rubro gastronómico su respuesta es terminante: "Es dificilísimo. Es muy complicado trabajar en gastronomía en este país que tiene reglas tan cambiantes". Durante estos 10 años tuvo sus altibajos: "Cuando el consumo baja porque sube la inflación, la gente busca precio y no calidad. Ahí es cuando realmente nos afecta, porque nuestro producto es gourmet, de calidad". Sin embargo asegura que nunca fueron momentos tan críticos como para poner en riesgo la marca.
Profesión: emprendedor
Empresa: Almacén de Pizzas
Edad: 38 años
Vive en Caballito, es hincha de Deportivo Español y "entrena" en la PlayStation con sus dos hijos.
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