Southern Winds. La línea aérea que fue un boom y terminó en escándalo

SW, la empresa aérea que fue un boom y terminó en escándalo y cerrando
SW, la empresa aérea que fue un boom y terminó en escándalo y cerrando Fuente: Archivo - Crédito: Soledad Aznarez / LA NACION
Gabriela Origlia
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8 de agosto de 2019  • 12:37

CORDOBA.- La empresa aérea Southern Winds fue objeto de análisis por el "éxito" que alcanzó a mediados de los 90. Sus fundadores, los cordobeses Juan y Cristian Maggio, recibieron reconocimientos y el caso se analizaba por cómo había quebrado el monopolio que dominaba por esos años el mercado aéreo argentino.

Primero la crisis del 2001 y 2002 y, después, un escándalo vinculado a unas narcovalijas que llegaron a España en un vuelo de la compañía terminaron marcando su desaparición. Sus aviones estuvieron abandonados más de una década en un costado de la pista del aeropuerto Ambrosio Taravella .

El primer factor que distinguió a SW fue que, en 1996, cuando empezó a operar, estableció su hub en el aeropuerto Córdoba , desde donde volaba a varias de las principales ciudades argentinas sin pasar por Buenos Aires . El modelo recién fue retomado en los últimos dos años con las empresas lowcost. Otro concepto innovador fue que usaba jets regionales (comenzó con cuatro Canadair de 50 plazas). A tres años de su inicio sumó otra docena de rutas y tenía unos 1500 empleados.

En esa misma época -1999- creó su división SW Cargo y en 2001 empezó a cubrir rutas internacionales (Madrid y Nueva York , Los Ángeles , México , Miami y Santiago de Chile ) para lo que incorporó dos Boeing 767/300ER; era la empresa que más crecía en el sector aerocomercial.

Después del atentado de las Torres Gemelas en Nueva York -que provocó la suba de los seguros- y de la devaluación argentina, comenzaron los problemas para la que era la estrella del mercado aerocomercial argentino. La empresa se rediseñó, abandonó el leasing de los Bombardier y alquiló tres Boeing 737/200 que hicieron base en Aeroparque; abandonaron varias rutas y hubo despidos.

En ese contexto surgió como "solución" -vinculada a la buena relación que los Maggio tenían con el entonces secretario de Transporte, Ricardo Jaime - la asociación con la estatal Lafsa, creada en mayo de 2012 y que tenía 850 empleados pero no aviones. Esa relación se oficializó en setiembre de 2003 y el Estado llegó a pagarle $8 millones por mes a SW, cifra que cubría alrededor del 40% de los costos.

Los especialistas aseguran que más que una sociedad, fue un rescate. Ya entonces Eduardo Eurnekian era dueño del 30% de la empresa que, con los subsidios, pagaba la deuda que tenía con AA2000 .

El 17 de setiembre de 2003, con un acto en el hotel Panamericano, fue presentada Southern Winds-Federales. El presidente designado, Alberto Bidart, les aseguró a los "compañeros" despedidos que se estaba trabajando para incorporarlos.

El 3 de octubre comenzaron los vuelos; el presidente Néstor Kirchner habló en el Aeroparque y dijo que se estaba "ante un hecho tremendamente significativo", destacando la "voluntad y el deseo" de defender las fuentes de trabajo, el "firme convencimiento" de las autoridades de constituir una alternativa de tener una explotación del espacio aéreo sin monopolios y la posibilidad de "tener una línea que también dé su fruto a todos los argentinos".

La "sociedad" comenzó con rutas a Bariloche , Buenos Aires, Comodoro Rivadavia , Córdoba, El Calafate , Iguazú , Mendoza , Neuquén , Río Gallegos , Salta y Tucumán y proyectaba agregar Jujuy , Mar del Plata , Resistencia y Ushuaia ; hasta se habló de que uniría el continente con las Islas Malvinas (una ruta que recién en los próximos meses hará Latam). Kirchner usó, en varias oportunidades, sus aviones para vuelos oficiales.

En el mercado internacional los problemas seguían: a inicios de 2004 operaba con un sólo Boeing 767 para vuelos a Madrid y charters a Cancún; en ese tiempo se había sumado como inversor el empresario argentino radicado en España, Martín Varsavsky.

El comienzo del fin fue el 17 de septiembre de 2004, cuando aparecieron en el aeropuerto de Madrid cuatro valijas que habían viajado en un avión de SW sin pasajero, lo que está prohibido. El membrete decía "Embajada Argentina en España" y habían sido cargadas con prioridad en el compartimiento preferencial de la tripulación, para que bajaran primero. Cuando la Guardia Civil las abrió encontró 58,90 kilos de cocaína pura, equivalentes a 1,5 millones de euros.

En España se iniciaron acciones de inmediato y en la Argentina un mes después Cristian Maggio denunció -con identidad reservada- el hecho ante la Fiscalía Federal de Guillermo Marijuán. Dijo que despacharon el equipaje como una "atención a los pasajeros" españoles frecuentes, Toimil Batan y González Villar.

Cuando el caso ya era un escándalo, a inicios de 2005, Kirchner cortó el contrato entre Lafsa y SW; la empresa se presentó en concurso preventivo el 16 de marzo; en octubre los empleados fueron notificaron del traspaso al grupo Plaza (Claudio y Mario Cirigliano) y el 25 de noviembre de 2005 dejó de operar. Debía sueldos y era un hervidero de versiones sobre quién sería el nuevo socio que la "salvaría". Las concesiones de SW fueron canceladas a mediados de 2008.

SW siempre se presentó como una víctima de las "narcovalijas". En 2009 la Cámara de Casación Penal confirmó las condenas por contrabando agravado de Walter Beltrame (empleado de SW, encargado de los controles en Ezeiza) y de los pasajeros González Villar y Toimil Batán. Los Maggio fueron desprocesados. En cambio, en 2011 Juan Maggio fue condenado a tres años y medio de prisión y $90.000 de multa por el Tribunal Oral Federal 2 de Córdoba como autor de apropiación indebida de tributos (por retener tasas aeroportuarias).

Recién hace unos meses la Administración Nacional de Aviación Civil dispuso sacar del costado de la pista del aeropuerto Córdoba los tres Boeing 737 que llevaban 14 años abandonados.

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