Tras más de una década de caída de producción y retroceso en la actividad, llegó la revancha de la industria textil
La devaluación reposicionó a las empresas del sector, sobre todo a las que tienen capital de trabajo
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En los años 90 la Argentina se transformó en la capital de la moda en América latina. Incluso hoy, cada shopping alberga más de 50 marcas reconocidas, en su mayoría de diseñadores extranjeros. Tras la devaluación, es muy probable que el país mantenga su liderazgo en materia de moda, aunque esta vez habrá mayor participación de prendas confeccionadas aquí.
Dentro del pequeño grupo de propietarios de industrias textiles que soportaron una década de números desfavorables y que pueden aprovechar esta pequeña revancha se encuentran Manuel Sevian, de Seviantex, y los rosarinos Daniel Marrocchi y David Bargut, fabricantes de los jeans Sólido y Archie. A mediados del año pasado los tres se asociaron para quedarse con la licencia Fiorucci por diez años. La marca de jeans, de origen italiano, está en manos del grupo japonés Edwin, y los argentinos la compraron para la Argentina, Chile y Uruguay.
Con una inversión inicial de 500.000 pesos, se pusieron en marcha y abrieron su primer local en Rosario en un momento más que difícil: el 19 de diciembre, un día antes de la caída de De la Rúa.
"Durante todo el año pasado, cuando empezamos con esto nos decíamos que estábamos locos, nos lo volvieron a decir en diciembre y nos lo repiten ahora", cuenta Manuel Sevian. "Pero nosotros creemos que en un tiempo esto tiene que cambiar."
El porteño, dueño de Seviantex, se asoció con los rosarinos Daniel Marrocchi y David Bargut, dueños de una fábrica que estaba en funcionamiento. Los tres creen que la confección nacional y su experiencia los ayudarán a hacer crecer su negocio. "Nosotros no importamos nada, lo único que viene de afuera es la gráfica y el diseño, que vienen de Italia; nosotros lo adaptamos para el mercado local y así hacemos los productos. Tenemos buenos cortes de jeans para hombres y mujeres; el target es de 15 a 25 años", explica Sevian.
Estos jeans eran conocidos en el país y David Bargut explica que "fue una marca de gran repercusión y éxito en la Argentina hace dos décadas. Y Edwin, que compró la mayoría del paquete accionario de Fiorucci, propuso una acertada planificación estratégica para los próximos años".
Con presencia nacional
Fiorucci Argentina vende a través de mayoristas y tiene siete locales propios, tres en Rosario, dos en Buenos Aires, uno en Mendoza y otro en Bariloche. En estos días abrieron una sucursal en Córdoba y planean abrir siete locales más en los próximos meses.
Las nuevas bocas se ubicarán en Palermo Viejo, Las Cañitas y la zona norte de Buenos Aires. "Calculamos que en el ejercicio de éste, que es nuestro primer año, tendremos una facturación estimada de 5 millones de pesos", estima Sevian.
"Estamos trabajando para exportar, ya que podríamos proveer a los licenciatarios de todo el mundo por una cuestión de costos. Eso nos da la posibilidad emplear más personas, más que las 200 que empleamos hoy", dice el empresario. Si se cumplen sus proyecciones, antes de fines de año tomarán a 100 empleados más.
La licencia también comprende los mercados de Uruguay y Chile, donde se venden los productos argentinos. "Estamos negociando con otros países de América latina y podríamos tener novedades en los próximos meses", dice Sevian.
Los empresarios saben que la inversión hecha hasta el momento, de casi 2 millones de pesos, además del costo de la licencia, no se recuperará rápidamente.
"Es imposible conseguir el retorno este año, porque tenemos que seguir invirtiendo, ya que todo se paga de contado: el alquiler, el armado de locales, la mano de obra, las materias primas. Sabemos que es una inversión a mediano y largo plazo", aclara Sevian.
Uno de los principales factores que les permiten pensar a largo plazo es la falta de endeudamiento. El financiamiento inicial de Fiorucci Argentina fue aportado por los tres empresarios y la corporación Edwin los ayudó. "No tuvimos que tomar préstamos y ellos, desde Japón, seguirán haciendo un aporte para que esto funcione", aclara Sevian.
La línea completa de producción nacional de Fiorucci incluye camperas, camisas, remeras, calzados, bijouterie y accesorios. Son casi 400 productos que se venden en los locales propios o a mayoristas.
Mientras las grandes marcas destinadas al sector ABC1 estudian dejar el país, las destinadas a la clase media pueden sobrevivir si sustituyen importaciones. En ese escenario, los empresarios textiles dueños de Fiorucci siguen sumando proyectos. "Tenemos capacidad de producción instalada y estamos ofreciéndosela a firmas extranjeras que quieran producir en el país", concluye.









