Más de mil empresas de 15 provincias argentinas trabajaron en el área Fortín de Piedra de Tecpetrol, integrando una red de bienes, servicios e insumos
Más de mil empresas de 15 provincias argentinas trabajaron en el área Fortín de Piedra de Tecpetrol, integrando una red de bienes, servicios e insumos
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20 de mayo de 2019  • 00:00

"Me ha tocado realizar un aprendizaje profesional que me permitió pasar de ser un pequeño microemprendedor a tener una mediana empresa", expresa Mauro Marín, quien junto con su padre creó Wellbore Petrol Services (WPS) en 2010. Hoy, la compañía neuquina que comenzó como un taller de mantenimiento, reparaciones de válvulas y equipamientos de superficie, cuenta con 48 empleados y dos bases operativas, una en la ciudad de Neuquén y otra en Añelo. Además, está inaugurando una base propia en el parque industrial de Centenario.

La pyme, de tan solo 9 años, tuvo como primer gran cliente a Tecpetrol y es una de las mil que encontró en Vaca Muerta, y en Fortín de Piedra, su motor de crecimiento.

El potencial de Vaca Muerta para incentivar el desarrollo de la Argentina es enorme, porque la escala y la dimensión tienen impacto en factores como la generación de trabajo, la provisión de insumos y servicios y en la creación de nuevas capacidades.

La producción de hidrocarburos no convencionales requiere importantes inversiones y de una integración y coordinación de múltiples proveedores que en la mayoría de los casos es nacional. Esta es la historia de Tecpetrol, que en un área de 240 kilómetros conocida como Fortín de Piedra, viene mostrando resultados extraordinarios: en solo 18 meses y a razón de 17,5 millones de metros cúbicos diarios logró producir el 13% de la producción total del país.

Durante el pico de construcción de las instalaciones de Tecpetrol en el campo se necesitaron productos y servicios de más de mil empresas de toda la Argentina, en su mayoría pymes. Muchas de ellas son originarias de Neuquén, pero también las hay de la ciudad y provincia de Buenos Aires, de Entre Ríos, de Rosario, de Córdoba, de Río Negro y de otros puntos del país. "La actividad se amplió a todo el territorio nacional", advierte el gerente de Estrategia Supply Chain de la compañía, Guillermo Murphy.

El ejecutivo destaca que la construcción de la planta de procesamiento, así como la "mini ciudad" de trailers, comedor y demás instalaciones para el personal que trabaja en Fortín de Piedra, demandaron equipamiento, componentes y servicios de lo más diversos, desde cuestiones netamente petroleras (como equipos de compresión) hasta otras de múltiples rubros (la alimentación para los empleados, la construcción de caminos o la provisión de mamelucos y cascos). "La tarea -agrega- implicó además un esfuerzo gigante de programación para que los productos y servicios de esas mil empresas confluyan en el campo en tiempo y forma".

"Gracias al programa Propymes que lleva adelante el Grupo Techint he podido desarrollarme profesionalmente y participar del mismo me ha permitido diseñar estrategias acordes a lo que WPS necesita", expresa Marín. La empresa logró lanzar una nueva unidad de negocio, de instrumentación y control desde los pozos hasta las plantas y trajo de Estados Unidos un laboratorio móvil que fue diseñado para la reparación, matenimiento y calibracion de válvulas de seguridad, de presión y vacío y controladoras.

"Como pyme nos sentimos que estamos dentro de una industria y de una revolución energética y veo con muy buenas perspectivas el desarrollo energético de Argentina en beneficio de un país entero", concluye el emprendedor.

Efecto multiplicador

Esas mil empresas constituyen solo el primer anillo de trabajo, ya que las compañías de ese entramado contratan a su vez a otros proveedores, con lo cual el número se multiplica de forma exponencial y genera un beneficio nacional.

A través de su programa "ProPymes", surgido en 2003, el Grupo Techint promueve a largo plazo el desarrollo de Pymes clientes y proveedoras de sus diferentes firmas. Así, de la mano del desarrollo de Fortín de Piedra, Tecpetrol pasó en 2018 de 9 a 70 empresas contenidas en ese programa. Con todas ellas viene trabajando en diferentes líneas de acción entre las que se cuentan consultorías, capacitaciones y talleres.

"La compañía petrolera funciona como una especie de gran programadora del trabajo de muchas otras. El desafío de Vaca Muerta pasa hoy por ser más eficientes y bajar los costos operativos", prosigue Murphy. "Para eso parte de nuestra tarea es lograr que todo ese cordón sea también eficiente a fin de que toda esa maquinaria siga en funcionamiento", explica.

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