
A Felipe González no le constan ilegalidades
El ex premier declaró ante la Justicia en el caso de Filesa, empresa que habría subsidiado ilícitamente al partido
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MADRID, 22.- Matizó oportunamente. Al salir del Tribunal Supremo luego de una hora de interrogatorio, el ex presidente del gobierno español, Felipe González, dijo: "Yo soy un ciudadano normal, con alguna diferencia respecto de algunos, pero con la conciencia tranquila".
Alfonso Guerra, ex vicepresidente de Felipe que también compareció hoy como testigo en el caso Filesa (supuesta financiación irregular del PSOE) fue, como conviene a su estilo, menos cauteloso.
"Estas cosas -dijo- unen mucho. Por ejemplo, unen a don José María Aznar con don José María Ruiz Mateos, que son los dos que han hecho un pacto para que uno de ellos pudiera solicitar que vinieran aquí unas personas que saben que nada tienen que ver."
Algo de verdad
Lo declarado por él, que fue, en una época, fustigador del PSOE, está apoyado por algo de verdad: los abogados de la acusación son Juan Ramón Montero, por el partido Popular, y Marcos García Montes, en representación de José María Ruiz Mateos, a quien se le expropió, en 1982, Rumasa, el mayor holding español.
Ahora se demuestran notorias irregularidades en un procedimiento que consideramos excesivo entonces en estas mismas columnas.
Aunque fueron dos, volvieron a trabajar como los tres monitos sabios: no vieron, no oyeron y no dicen nada.
Felipe González declaró haber sido ajeno durante los años investigados, desde 1987 a 1991, a las cuestiones económicas del Partido Socialista Obrero Español ya que su tarea al frente del Poder Ejecutivo o como secretario general del PSOE se lo impedía.
Se le preguntó si nunca había oído hablar del entramado Filesa y respondió: "En absoluto. En ningún momento".
Nunca tuvo conocimiento de Filesa, manifestó y reiteró lo que ya ha dicho muchas veces: se enteró por la prensa.
A pesar de insistir en su ignorancia acerca de los presuntos beneficios obtenidos de parte de su gobierno por empresas que habrían financiado al PSOE, Felipe González, quien no en balde es abogado, declaró: "No digo que no se produjeran, digo que no me constan". Respuesta bicéfala que merece registrarse en la crónica.
Satisfacción para el soberano. No hay intocables en un régimen democrático. Pero ¿qué era Filesa?
Posible pantalla
En 1995 el juez instructor Mariano Barbero dicta una resolución en la cual se afirma que Filesa ha sido creada para financiar las campañas del PSOE.
Una de ellas, indicamos nosotros, la famosa destinada a dar vuelta como una tortilla aquella proclama de los socialistas: "La NATO, de entrada, no".
Recordemos que uno de sus fervientes promotores era Javier Solana, actualmente secretario general de la Alianza Atlántica.
El referendum convocado para decir "si" a la NATO fue favorable al felipismo, que atravesaba su hora más gloriosa, gracias al masivo empleo de medios publicitarios que costaban mucho dinero.
La investigación sobre las actividades de Filesa, que derivó en la resolución de Barbero, duró unos seis años con activa participación de la prensa no identificada con el PSOE.
En realidad, Filesa no existió. Era una especie de fantasma que vendía información técnica privilegiada a bancos, como el Bilbao Vizcaya o el Central o a empresas petroleras, como Cepsa.
Demasiados huecos
Lo más divertido de esta historia llena de huecos es que esa información, que en la mayoría de los casos no llegó o era inservible, supuso para Filesa y sus socios Malesa, Time Sport y Grupo 2000 algo así como diez millones de dólares.
Ese dinero, se sospecha, era para las arcas del PSOE.
En este juicio hay doce acusados y ya han declarado veintiséis testigos de empresas y bancos que con justificada indignación protestan por haber efectuado pagos por documentos en blanco.
Faltan declarar todavía el ex presidente del Banco Central, Alfonso Escámez (el BC es privado; el equivalente al nuestro es el Banco de España) y Guillermo Galeote, ex encargado de finanzas del PSOE, y otros miembros del partido socialista como Ramón Gómez Redondo y Ramón Moreda Luna.
Aire frito
Si bien no se ha investigado todavía qué beneficios pueden haber recibido durante la gestión socialista los compradores de los servicios de Filesa, existe al menos la presunción de que si sabían a dónde iban a parar sus pagos por el aire frito que vendía Filesa, habrán solicitado otro tipo de compensaciones.
En definitiva, ¿sabían o no sabían que podían estar financiando al partido gobernante y, en ese caso, qué recibieron a cambio?
Hoy, el diario El Mundo se hace otra pregunta no menos urticante: ¿Por qué ex altos cargos socialistas sostienen que en Suiza hay cuentas del PSOE con fondos de Filesa?
La suspicacia entra en juego porque Aída Alvarez, ex coordinadora de finanzas del PSOE (Galeote era el tesorero) era propietaria de Distribuidora Express, empresa del grupo Filesa.
Carlos van Schouwen, ex contable de Filesa que denunció lo que hacía su empresa, al menos en buena parte, declarará posiblemente pasado mañana cuando llegue de Chile, donde reside.
Van Schouwen entregó al juez instructor recibos de pagos de alquiler de una sede electoral del PSOE por Filesa a través de Distribuidora Express.
Aída Alvarez dice, en cambio, que esas facturas fueron enviadas por error a Filesa y luego se anularon pero que el contable, en lugar de romperlas, las conservó y las entregó después al magistrado.
Si es así, ¿ qué interés movió a Van Schouwen? Lo que es cierto es la propiedad de Aída Alvarez de una de las empresas de Filesa.
Acusadores y acusados
La circunstancia de que las acusaciones vengan del sector opuesto al PSOE no las invalidan per sé.
Habría sido en todo caso un ejemplo de masoquismo político que el propio PSOE iniciara una investigación sobre Filesa.
Las voces denunciantes hablan de claros beneficios empresariales y bancarios de parte de los compradores de los servicios informativos de Filesa.
Desde adjudicaciones de concursos para regular pagos y depósitos judiciales gracias a un decreto del gobierno de Felipe González hasta contratos en el famoso AVE, el tren de alta velocidad que une Madrid con Sevilla.
También Clinton
Como para indicar que en todas partes se llueve, la prensa de hoy señala los problemas que tiene el presidente norteamericano, Bill Clinton por presuntas irregularidades cometidas para financiar su campaña electoral.
También sigue en tela de juicio la imparcialidad de la Justicia o, mejor aún: la politización de la Justicia.
Claro que los hechos que se demuestren en el largo proceso del caso Filesa, que llevará bastante tiempo, suponemos que irán más allá de las especulaciones.
Proudhon decía: "La Justicia es humana, toda humana, nada más que humana".
Pero Proudhon era anarquista. Así que, mejor, no sigamos.


