Alarma en Francia por un polvorín de la Primera Guerra
Evacuaron a 13.000 personas en Vimy
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VIMY, Francia.- A 82 años de su finalización, la Primera Guerra Mundial continúa cobrando consecuencias insospechadas y podría sumar más víctimas, según estiman las autoridades francesas, que ayer ordenaron evacuar una región entera por temor a que estallen 173 toneladas de armas químicas, cargadas en su mayoría con el letal gas mostaza.
Ante el peligro que presenta el polvorín, compuesto por 16.000 bombas y obuses, el Ministerio del Interior ordenó ayer la evacuación masiva de 13.000 habitantes en un radio de tres kilómetros alrededor de Vimy, cerca de Arras, en el norte de Francia.
El ministro del Interior, Daniel Vaillant, ordenó además vaciar los almacenes de armas ante el deterioro de las municiones químicas, que están allí desde 1917.
La evacuación se prolongará durante 10 días para evitar riesgos durante las labores de acondicionamiento y transporte de las municiones desde Vimy hasta el campo militar de Suippes (en el Marne, Nordeste).
En el depósito, que contiene unas 173 toneladas de explosivos comunes y armas químicas, hay contenedores con el letal gas mostaza o "iperita", el más letal de todos los químicos venenosos utilizados durante la Gran Guerra de 1914-1918. Este mortífero gas causa hemorragias internas, ceguera y destruye paulatinamente los pulmones de quienes lo inhalan.
Todo este operativo surgió después de que un reciente inventario del depósito revelara al Ministerio del Interior que las municiones presentaban un marcado deterioro y que varias cajas estaban rotas.
Riesgos para la población
"Hay riesgos severos para la gente que vive cerca del depósito de Vimy, en particular por la posible filtración de tóxicos aún activos", dijo un comunicado del Ministerio del Interior, aunque el gobierno reconoció que aún no había detectado ninguna emanación de gas.
Según enviados especiales a Vimy, la zona está llena de uniformados, entre militares, policías, gendarmes, personal de defensa civil y más de 700 bomberos. Estos evacuaron vivienda por vivienda en una zona de exclusión establecida.
Sin embargo, unas 30 personas se han negado a abandonar sus hogares en barrios de las ciudades de Avion y Méricour, cerca de Arras, y critican a las autoridades por no haber actuado antes frente al peligro detectado hace años.
"Nos informaron en el último momento", se quejó un residente a una emisora, que al volver del trabajo ayer por la tarde supo que tenía tan sólo una hora para irse.
Otro poblador, sublevado por "lo escandaloso de la urgencia", dijo que desde hacía años se conocía el peligro.
"Hace una semana que preparo todo para la Pascua, los bombones, los pasteles... Voy a tener que tirarlo todo", dijo por su parte, indignado, un pastelero. Ernest Serbette se lamentaba preocupado de que roben en su vivienda durante su ausencia, y porque no tiene dónde llevar sus mascotas.
"Mi madre tiene 82 años, está impedida. ¿Cómo va a moverse?", se desesperaba en tanto Sophie Brunelle, una profesora. Precisamente para evacuar a los enfermos, 50 ambulancias fueron movilizadas, junto a 130 vehículos para transportar a los demás.
Confinados
Quienes rechazan irse e hicieron caso omiso a los psicólogos enviados para convencerlos, recibirán una notificación escrita donde se les indicará que deberán permanecer confinados en sus casas durante todas las operaciones.
"No estamos habilitados para forzarlos a irse, pero tendríamos que reconsiderar esta posición si hubiera un estado de alerta", indicó la Prefectura.
Los hospitales de la zona están en estado de alerta por si se presentan problemas durante el acondicionamiento y la carga de los obuses de armas químicas franceses, alemanes e ingleses de la Primera Guerra Mundial almacenados a cielo abierto.
Si todo transcurre según los previsto, el proceso de carga de los contenedores en camiones refrigerados finalizará hoy por la noche. El convoy saldrá con rumbo hacia el campamento militar de Suippes, a unas cuatro horas de distancia, donde las armas serán almacenadas y eventualmente destruidas.
Para evitar posibles accidentes de tráfico, la autopista estará cerrada durante el paso del convoy. Además, camiones cisterna fueron desplegados para crear "un muro de agua" por si escapan gases durante la fase de acondicionamiento y carga.



