
Asia espera un presidente más comprometido
Reclama más reconocimiento al nuevo peso de la región
1 minuto de lectura'
HONG KONG.– Cualquiera sea el resultado electoral de mañana, desde el momento mismo de su asunción el nuevo presidente de los Estados Unidos tendrá una relación más cercana y más profunda con Asia que la que tuvo su antecesor durante los últimos ocho años.
Nacido y criado en Hawaii, en el Océano Pacífico, Barack Obama pasó parte de su niñez en Indonesia y ha sido durante su vida parlamentaria un activo miembro del Comité de Relaciones Exteriores del Senado.
John McCain, por su parte, fue prisionero de guerra en Hanoi por más de cinco años y, desde entonces, ha hecho esfuerzos para mejorar las relaciones de los Estados Unidos con Vietnam y con otros países del sudeste asiático.
Ese legado, las experiencias personales de ambos candidatos, puede significar el regreso de Asia a la agenda estadounidense. "La política de este gobierno con respecto a Asia ha sido de negligencia. [George W.] Bush llegó con una actitud crítica hacia China, pero, a partir del 11 de Septiembre, la situación cambió y el gobierno enfocó toda su atención en las amenazas surgidas a raíz de ese ataque", dice Paul G. Harris, profesor de política internacional en la Universidad Lingnan, de Hong Kong.
Los analistas coinciden en señalar que, en los últimos ocho años, hubo pocos avances en las relaciones de los Estados Unidos con las naciones de Oriente y en algunos casos, como el de Corea del Norte, se produjo un franco retroceso. "La visión de este gobierno sobre cuáles son los intereses de los Estados Unidos es muy limitada. Por eso hubo tan poco diálogo, intercambio y esfuerzo por encontrar los puntos en común con Asia", critica Harris.
Asia tampoco ha sido protagonista en la actual campaña. Sin contar los conflictos en Irak y en Afganistán, y la creciente amenaza terrorista en Paquistán, el norte y el sudeste de la región prácticamente no han sido mencionados. Pero el equilibro global está cambiando y Asia es no sólo la región que alberga al 60% de la población mundial, sino el lugar desde donde están emergiendo grandes potencias, como China y la India. Mientras Estados Unidos sigue siendo el primer socio comercial de un gran número de naciones en Asia, en la última década China se ha ganado ese privilegio con relación a Japón, Corea del Sur y Taiwan.
Estatus
A grandes rasgos, lo que las naciones asiáticas esperan del próximo presidente norteamericano es un mayor reconocimiento de su estatus regional e internacional y de la legitimidad de sus intereses.
En cuanto a China, Obama ha sido consistente con su retórica en contra de la apertura comercial y en defensa de los trabajadores estadounidenses. Una administración demócrata insistiría en que China desarrolle su mercado interno, permita la revaluación de su moneda y disminuya su superávit comercial, más aún en tiempos de recesión. McCain parece enfocado en la amenaza militar y ha insistido en que haya más transparencia en las aspiraciones nucleares del gigante asiático.
En lo que respecta a la India, ambos candidatos parecen dispuestos a fortalecer la alianza estratégica forjada en la actual administración y que ha sido uno de los pocos éxitos diplomáticos que se le atribuyen a Bush. La India provee estabilidad en una región especialmente volátil del continente, con la ventaja adicional de compartir los valores democráticos norteamericanos. "La India tiene que ser cultivada como un importante socio estratégico, por ser un punto de apoyo en zonas de conflicto, como Paquistán y Afganistán, y como contraparte de China", dice Swapna Kona, investigadora del Instituto de Estudios en Paz y Conflictos de Nueva Delhi.
El gobierno de Bush acaba de borrar a la dictadura norcoreana de la lista de naciones terroristas, lo que fue calificado por Obama de "apropiado". McCain criticó la decisión, por considerar que las pruebas de "desnuclearización" presentadas por el país comunista son insuficientes. Y Japón es visto como un aliado crucial en Asia, pero al que no necesariamente se le concede la importancia que tiene. Ambos candidatos coinciden en la necesidad de fortalecer los lazos con la segunda economía del mundo, pero puede haber diferencias. "Yo diría que McCain va a ser más de lo mismo, seguirá hablando de cooperación y defensa estratégica, mientras que con Obama habría más equilibrio entre la relación con Japón y la relación con China, para no generar amenazas innecesarias", dice Harris.


