Cómo las mujeres fueron cruciales en el acuerdo fiscal de EE.UU.

Un grupo de senadoras fue clave para destrabar las barreras entre demócratas y republicanos, salvando al país de un default histórico
(0)
18 de octubre de 2013  • 17:43

Pocas horas después de que el Congreso de Estados Unidos evitara una crisis económica histórica, el presidente Barack Obama dijo categóricamente que "acá no hay ganadores". Pero un grupo de políticos sí puede considerarse vencedor de las negociaciones: las mujeres.

Según se conoció en los últimos días, fueron varias mujeres en el Senado las que impulsaron un proyecto bipartidista para llegar a un compromiso y destrabar los conflictos que han causado un cisma en el Capitolio. Así lo reconoció el senador republicano de Arizona John McCain, cuando dijo que debía admitir que el liderazgo había estado en manos femeninas.

Según le explicó a BBC Mundo Michele Swers, quien ha escrito dos libros sobre las mujeres en el Congreso, un trío de políticas republicanas -liderado por la moderada Susan Collins, de Maine- comenzó a elaborar un plan para abrir las discusiones entre ambos partidos, al que se unieron rápidamente algunas legisladoras demócratas.

Las mujeres empezaron el esfuerzo bipartidista que, como han revelado varios medios estadounidenses, sirvió de base para que los líderes de ambos partidos en el Senado lograran establecer un diálogo genuino.

Curiosamente, el papel relevante que jugaron las mujeres para destrabar el acuerdo puede deberse a su condición de minoría: como solo 20 de los 100 senadores son mujeres -16 demócratas y 4 republicanas- ellas se han acostumbrado a trabajar juntas.

En otras palabras, en el mundo polarizado del Senado, las mujeres han formado un pequeño reducto de colaboración. No en vano se les conoce como una "sisterhood", una palabra en inglés para referirse a una hermandad femenina o una asociación de mujeres. "Las mujeres se reconocen como minoría en esa cámara y han tratado de apoyarse a lo largo de los años", dice Swers.

Georgia Duerst-Lahti, que estudia en Beloit College el rol de las mujeres como funcionarias, explica que las senadoras se reúnen con frecuencia a comer y a hablar de sus familias y su vida privada y no tanto de lo que pasa en los corredores del poder. Ese fundamento privado les permite, a la hora de hacer política, acercarse más fácilmente a las colegas del bando opuesto.

"Lo que las mujeres han tratado de hacer en el Senado es reinstaurar el compañerismo para que el punto importante sea: 'si vamos a gobernar tenemos que hablar'", dice.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.