Coronavirus: una norteamericana se infectó, se curó... pero ahora debe US$35.000

En el Bronx, Nueva York, los doctores se testean para saber si tienen coronavirus
En el Bronx, Nueva York, los doctores se testean para saber si tienen coronavirus Fuente: AFP
Domitila Dellacha
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25 de marzo de 2020  • 10:32

NUEVA YORK.- El sistema de salud en Estados Unidos puede llegar a ser muy complicado. No solo por sus altos costos en relación a otros países, sino también por sus reglas. Danni Askini es una -de los muchos- que quedó atrapada en la burocracia del sistema, y ahora debe casi 35.000 dólares por haberse curado de coronavirus .

La respiración todavía se le siente agitada. "Estoy exhausta, ha sido una recuperación muy lenta", confiesa desde Boston, Massachussets, en una entrevista telefónica con LA NACION . El sentido del humor, sin embargo, sigue intacto. Semanas han pasado desde que fue diagnosticada con el virus que amenaza al mundo, y desde entonces su vida volvió a cambiar.

Danni Askini tiene 38 años. Oriunda de Seattle, en el estado de Washington , esta enfermera con un máster en Trabajo Social lleva más de 20 años trabajando en salud pública, y ha dedicado gran parte de su carrera al tratamiento de pacientes en el área de infectología.

En la última década, Askini luchó dos veces contra un cáncer y ganó ambas batallas. Hace quince meses que su linfoma no es detectable, por eso se asustó cuando comenzó a sentir migrañas y molestias en su respiración el último fin de semana de febrero. Llamó a su médico oncólogo de cabecera para hacer un control, y el especialista le dijo que podría llegar a ser una mala reacción a algún medicamento, que se fuera a una guardia.

No fue una, ni dos. Tres visitas al a sala de emergencia y una semana de dolor y sufrimiento le tomó a Danni Askini ser atendida y testada de coronavirus. Después de mucho insistir, los médicos finalmente ayudaron a controlar sus síntomas de gripe de neumonía y la enviaron a su casa para pasar la recuperación, donde tres días más tarde recibió el diagnóstico de Covid-19. "Tuve cáncer dos veces, y esto es lo más cerca que estuve de la muerte", aseguró Askini.

Días más tarde, cuando su recuperación apenas empezaba, la mujer recibió una factura del hospital por más de 35 mil dólares. "Es imposible que pueda pagar esto. No conozco a nadie que tenga este caudal de dinero", dijo la mujer a este medio.

Danni Askini estaba sin seguro al momento de recibir el tratamiento médico. ¿El motivo? Estricta burocracia . La enfermera registrada tenía -al igual que más de 75 millones de estadounidenses- Medicaid , el seguro médico otorgado por el gobierno a quienes generan bajos ingresos. El programa está financiado por el gobierno federal y el estatal, por lo que se requiere que, en caso de una mudanza de estado a estado, el usuario esté dado de baja y realice el proceso de alta nuevamente. Asimismo, si los ingresos de una persona aumentan, o si consigue un empleo que le permite tener seguro médico privado, ese usuario está obligado a reportarlo para así ser dada de baja.

Al momento de contraer el virus, Danni Askini estaba a días de mudarse desde Boston a Washington, la capital del país; su marido había conseguido un nuevo trabajo, lo que significaba la posibilidad de tener un seguro médico privado. La profesional de la salud se enfermó dos días antes de la mudanza, cuando no estaba cubierta, y ahora tiene una deuda que no puede afrontar. "Mi seguro médico venció el 28 de febrero. Me enfermé el día siguiente", contó a este medio.

Mientras sufre las secuelas de esta enfermedad y espera una transfusión de sangre que pueda sacarla del estado anémico en el que se encuentra, la mujer lucha contra Medicaid para ver si le pueden cubrir la deuda de forma retroactiva. Askini utilizó sus redes como arma para hacer conocer su historia, y -quien ha sido políticamente activa durante años-, acudió a líderes como a la excandidata presidencial Elizabeth Warren para recibir apoyo, aunque no recibió respuesta.

"El gobierno no ha sido responsable al hablar de este virus, y la gente recibió desinformación durante los dos primeros meses", dijo Askini, quien está realmente preocupada porque percibe que gran parte de la sociedad no entiende lo peligroso que puede llegar a ser contraer Covid-19.

El sistema

En Estados Unidos , más de 50.000 personas han contraído el virus, y es muy probable -según las proyecciones-, que ese número tienda a crecer en las próximas semanas hasta llegar a su pico. Y es muy posible también que el caso de Danni Askini se repita a lo largo y ancho del país .

Según el último relevamiento del Census Bureau, unas 27,5 millones de personas no tienen seguro médico en el país norteamericano. Y, si bien la administración del presidente Donald Trump anunció hace una semana que el test de coronavirus sería gratuito, el beneficio no se extiende al tratamiento para curarlo. Simplemente no está incluido para quienes no están asegurados.

El presidente Donald Trump, en una de sus conferencias de prensa desde la Casa Blanca
El presidente Donald Trump, en una de sus conferencias de prensa desde la Casa Blanca Fuente: AFP

Este contexto, según un estudio revelado por la Fundación Familia Kaiser (KKF, por sus siglas en inglés), representa un problema. L a falta de seguro médico y el temor a posibles facturas siderales puede generar que pacientes no busquen asistencia médica, aún cuando la necesitan. En consecuencia, esto complicaría los esfuerzos por controlar el avance del coronavirus en la sociedad.

Si bien la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que un 80% de los pacientes infectados podrán recuperarse sin ningún tratamiento en particular, millones de personas en Estados Unidos pueden estar en riesgo. "Más de 105 millones de adultos estadounidenses tienen un mayor riesgo de desarrollar una enfermedad grave si se infectan, debido a su edad avanzada (60 años o más) o su estado de salud, lo que podría requerir atención más extensa, como hospitalización, terapia de respiración, y otros servicios", indica el documento de la KKF.

Si tengo seguro, ¿estoy protegido?

Sí, y no. El seguro médico protegerá a un usuario de tener que pagar cuentas tan altas como las de Danni Askini por servicios de salud, pero no lo exceptuará de todo. La mayoría de los planes de seguros médicos cuentan con un monto deducible que obligan a los pacientes a pagar un porcentaje del total.

Con la ampliación de la Ley de Asistencia Accesible, es muy probable que la mayoría de los servicios necesarios para tratar las complicaciones del coronavirus, pero esto no incluye los montos deducibles . En promedio, según la investigación realizada por la KKF, u na persona gasta unos 1655 dólares al año en copagos por su atención médica. Con el tratamiento del Covid-19 no amparado por las aseguradoras como algo gratuito, es muy probable que hasta los pacientes asegurados tengan que invertir dinero en por este tipo de condiciones.

"Trump dijo con mucho orgullo que el estado pagará por el test de coronavirus, pero si mirás mi factura, el test solo representa el 2% del total. Es como un cupón de descuento. Realmente, ¿en qué ayuda?", dijo Askini, y añadió: "El sistema está diseñado para hacer plata, no para cuidar a la gente".

En este sentido, Askini explicó que una de las situaciones que ha visto en su carrera en la salud pública es que los pacientes en Estados Unidos demoran la atención médica porque le tienen miedo a los altos costos. "Creo que la gente tiene que obtener la atención médica que necesitan y no pensar en los costos, la vida no tiene precio", y cerró: "Es muy probable que tenga que declararme en bancarrota, pero estoy viva" .

En Estados Unidos, los casos de coronavirus se incrementan día a día en lo que parece un brote sin ánimos de detenerse. Hasta ahora, los pacientes infectados son casi 54.000, con el estado de Nueva York como epicentro con el cincuenta por ciento del total. Asimismo, la enfermedad se ha cobrado la vida de más de 700 personas.

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