
Cuando la noche fue de las mujeres
Los hombres debieron quedarse en sus casas para "reflexionar sobre la violencia"
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BOGOTA.- Más de medio millón de mujeres salieron anteanoche a las calles de la capital de Colombia sin sus maridos o compañeros, que en respuesta al "toque de queda masculino" decretado por el excéntrico alcalde, Antanas Mockus, pasaron la noche en sus hogares para "reflexionar sobre la violencia doméstica y urbana".
La medida imponía un virtual toque de queda para los hombres durante seis horas, desde las 19.30 hasta la 1, con el fin de bajar los índices de accidentes de tránsito y homicidios los viernes a la noche.
"El hombre no es nuestro enemigo, pero queremos demostrar que nosotras somos menos agresivas", dijo una mujer llamada Diana, en medio de un estallido de risa.
Bogotá, una ciudad de 6,5 millones de habitantes, sufre un profundo clima de inseguridad: 21.284 víctimas de muerte violenta, 18.496 de ellas hombres, se registraron en los cinco últimos años. El 40% de las mujeres fueron golpeadas por su marido o compañero durante el año último.
Boleros y strip-tease
En medio de gritos y consignas en las que enviaban a los hombres a cuidar la casa y a dormir, las mujeres asistieron a los espectáculos que organizó la alcaldía en los parques y se entusiasmaron con hombres que se desvistieron para la ocasión.
En el parque Simón Bolívar, el más grande de la ciudad, se concentraron unas 20.000 ansiosas damas que disfrutaron de un concierto de boleros y baladas de Andrés Cepeda, uno de los cantantes locales favoritos.
Incluso una conocida casa de strip-tease masculino decidió cerrar su única sede y alquilar una amplia discoteca para presentar un show especial, al que asistieron unas 500 mujeres.
Fue la primera vez que una mujer se puso al frente del comando de la policía metropolitana, que quedó bajo responsabilidad de la teniente coronel Gloria García. La oficial organizó un sistema de seguridad con más de 1500 mujeres, que debieron controlar la desbordante alegría de las damas capitalinas. Hasta los noticieros televisivos acataron la medida. De los cuatro que salen al aire, todos fueron presentados por mujeres.
Un alcalde "payaso"
Mockus, un excéntrico filósofo y matemático -algunas de cuyas particulares iniciativas sobre educación ciudadana le han valido el calificativo de "payaso"-, aseguró en conferencia de prensa que, en términos de reducción de los índices de violencia, la medida resultó un éxito porque sólo se registró un muerto y un herido, ambos hombres.
En febrero último, Cali decidió adoptar el desarme los fines de semana y el toque de queda para menores de 18 años.
"Lo malo de esta avalancha de medidas de los alcaldes es que son tantas y tan masivas que la gente está poniendo en el mismo costal algo tan positivo como el desarme con el día sin hombres, que es una idea tonta", dice el sociólogo Carlos Torres.
En respuesta a las críticas que recibió por la iniciativa, que para muchos restringió la libertad, Mockus recordó que se trató de "un acto voluntario".
Este ex profesor universitario impuso en el país cruzadas con experimentos restrictivos. La primera fue en 1995, cuando prohibió la venta de pólvora en las fiestas navideñas. También decretó la llamada "ley zanahoria": el cierre de establecimientos públicos a la una de la madrugada.
El alcalde se quedó en su casa leyéndole cuentos a Laima, su hija de cuatro años. Su esposa, que participó de la jornada, se mostró sorprendida de que "la mejor manera de sancionar a los hombres que han incumplido es echarles harina y chiflarlos".
Es que los pocos hombres que salieron a la calle debieron hacer proezas para escapar de los silbidos, la lluvia de harina, los gritos de "¡Vete a dormir!" o "¡Los hombres a la cama!" y los pellizcones en el trasero.


