Dilma Rousseff propuso celebrar un plebiscito popular para realizar una reforma política
Es la respuesta de la jefa del Estado a las grandes manifestaciones de indignados en Brasil
1 minuto de lectura'
BRASILIA.- La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, planteó hoy un serio reto a los partidos tradicionales y propuso un plebiscito para concretar una postergada reforma política, que es una de las tantas demandas de las protestas que se extienden por el país.
"Quiero proponer un debate sobre la convocatoria de un plebiscito popular que autorice el funcionamiento de un proceso constituyente específico para hacer la reforma política que el país necesita", dijo Rousseff en una reunión con alcaldes y gobernadores, convocada para analizar lo que calificó de "delicado momento" para Brasil.
La jefa de Estado admitió que la reforma política, que es una de las tantas exigencias de las multitudinarias manifestaciones, "entró y salió muchas veces" durante "las últimas décadas" de la agenda del Parlamento, en el que muchos sectores la resisten.
La figura del plebiscito, que en los últimos años ha sido usada en Venezuela, Bolivia y otros países de la región, está contemplada en la Constitución brasileña, pero desde 1993 sólo ha sido utilizada dos veces para resolver asuntos de dimensión nacional.
La primera fue hace dos décadas, cuando los brasileños rechazaron un posible regreso del régimen monárquico abolido en 1889, y la otra en 2005, cuando votaron en contra de prohibir el comercio de armas de fuego.
DETALLES
Corrupción .- En la propuesta del plebiscito Rousseff enmarcó la lucha contra la corrupción, que es otra de las demandas de las manifestaciones, y planteó que los delitos que impliquen dinero público sean castigados "con penas severas, mucho más severas" de las que hoy existen.
Planteó además un gran "pacto nacional", que implica la reforma política y acciones inmediatas para mejorar los servicios públicos, el transporte, la salud pública, la educación y, además, mantener la responsabilidad fiscal y el combate a la inflación.
En esas propuestas, recogió muchas de las quejas de una sociedad de la cual afirmó que ha "avanzado mucho" en los últimos años, pero que ahora está en la calle exigiendo "más ciudadanía" y que "los cambios continúen, se amplíen y sean aún más rápidos".
Transporte. - Sobre el transporte, que está en la órbita municipal y regional, propuso a alcaldes y gobernadores que estudien alternativas para reducir aún más impuestos a ese sector, como ya hace el Gobierno federal.
Para atender las demandas de transporte más barato, anunció una próxima eliminación de impuestos federales al diesel que usan los autobuses y a la electricidad que mueve los metros y los trenes.
Salud.- En el área de salud pública, exigió "acelerar" las inversiones ya proyectadas y reiteró su intención de contratar médicos extranjeros para reforzar la atención en regiones del país que no cuentan con los profesionales necesarios.
Rousseff, quien ya ha propuesto contratar a médicos cubanos, españoles y portugueses, admitió que con esa propuesta enfrentará "un debate democrático", en alusión al rechazo de los colegios profesionales del país a esa iniciativa.
Sobre la educación, cuya calidad también es objeto de reclamos en las manifestaciones, insistió en que la totalidad de las regalías del petróleo atesorado en aguas profundas del Atlántico se destinen a ese sector, lo cual depende de la aprobación del Congreso.
Mientras en Brasilia se sucedían esas reuniones, en el resto del país las protestas continuaban en varias ciudades y se convocaban otras para los próximos días
"Confío en que los señores congresistas aprobarán eso con la debida urgencia constitucional", declaró Rousseff sobre un asunto que también enfrenta resistencias en sectores del Parlamento.
REUNION CON LOS INDIGNADOS
Los líderes del Movimiento Pase Libre, que inició la mayor ola de protestas de las últimas dos décadas en Brasil, salieron insatisfechos de la reunión que mantuvieron con la presidenta Dilma Rousseff debido a la falta de "propuestas concretas".
"El diálogo es un paso importante, pero sin acciones concretas que aseguren esas mejoras (en el transporte) para la población, no existe avance", dijo una de las líderes del movimiento, Mayara Vivian.
Dijeron que le manifestaron a la presidenta la necesidad de que el gobierno central presione para que el Congreso apruebe el proyecto de reforma constitucional que convierte el transporte público en un derecho social, pero la mandataria solo se comprometió a inspeccionar los gastos de los recursos públicos destinados al transporte.
Agencias DPA, EFE y AFP
1Esto es lo que se siente cuando una dictadura estrangula al país donde naciste
2Bill Gates habló de Jeffrey Epstein con sus empleados: qué dijo y qué reconoció sobre “amoríos”
- 3
EE.UU. e Irán retomarán las negociaciones nucleares en Viena bajo la amenaza de una “guerra devastadora”
4La historia de la enigmática Ghislaine Maxwell, rica heredera y única condenada por el caso Epstein






