El ataque erosiona la reputación de seguridad y tolerancia de Nueva Zelanda

Nueva Zelanda es reconocido por ser un país multicultural en donde los distintos grupos de personas de diversos orígenes conviven sin problemas. La primera ministra niega que este episodio vaya a cambiar en algo esa característica.
Nueva Zelanda es reconocido por ser un país multicultural en donde los distintos grupos de personas de diversos orígenes conviven sin problemas. La primera ministra niega que este episodio vaya a cambiar en algo esa característica. Fuente: Reuters - Crédito: Mark Baker
Lincoln Feast
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15 de marzo de 2019  • 14:47

AUCKLAND.- La masacre en dos mezquitas de Nueva Zelanda durante las plegarias del viernes horrorizó a los residentes de la nación del Pacífico Sur, conocida por sus bajos niveles de violencia armada y una reputación de tolerancia y seguridad.

"Está claro que lo que ocurrió solo puede describirse como un ataque terrorista", dijo la primera ministra Jacinda Ardern, y agregó que fueuno de los días más oscuros de Nueva Zelanda. "Muchos de los afectados por este ataque podrían ser inmigrantes. También podría haber refugiados. Eligieron Nueva Zelanda como su hogar, y es su hogar", señaló.

Jacinda Arndern la joven ministra neozelandesa.tiene 38 años.
Jacinda Arndern la joven ministra neozelandesa.tiene 38 años. Crédito: Boris Jancic/AAP/dpa

El foro de discusión 8chan, conocido por una amplia variedad de contenidos que incluyen discursos de odio, contenía un post anónimo con un enlace a la transmisión en vivo del ataque perpetrado por el agresor, el australiano Brenton Tarrant, en una de las dos mezquitas y un "manifiesto" de denuncia de la inmigración.

El manifiesto decía que Nueva Zelanda no había sido elegida inicialmente para el ataque, pero que fue identificada como "un blanco tan propicio como cualquier otro lugar de Occidente".

"[Un ataque en Nueva Zelanda demostraría que] ningún lugar del mundo es seguro, los invasores están en todas nuestras tierras, hasta en las áreas más remotas del mundo, y ya no queda ningún lugar seguro y libre de la inmigración masiva", expresa el manifiesto.

Paul Buchaban, exanalista de inteligencia y de política de defensa que ahora dirige la consultora 36th Parallel Assessments, dijo que en Nueva Zelanda se conocía la amenaza de los grupos neonazis.

"Christchurch tiene una comunidad muy activa de supremacistas blancos, una comunidad que a lo largo de los últimos 20 años atacó a refugiados y a personas de color en múltiples ocasiones", señaló a Radio Nueva Zelanda.

"Eso demuestra que hoy en día no vivimos en un contexto benigno, estamos infectados con el virus del extremismo. La cuestión es que el ataque proviene de los supremacistas blancos, no de la comunidad islámica, que hoy fue el blanco del ataque", añadió Buchaban.

Según un censo de 2013, los musulmanes representan apenas poco más del 1% de la población neozelandesa, y más del 75% nacieron en el exterior.

Un estudio de 2011 de la Universidad Victoria de Wellington reveló que los inmigrantes de algunos países con mayoría musulmana eran considerados menos favorablemente que los inmigrantes de Gran Bretaña y de otros países del mundo.

El estudio indicaba que el discurso de los medios de comunicación sugería que muchos neozelandeses pueden ser desconfiados, o directamente muy poco abiertos, con los inmigrantes musulmanes.

La masacre desató una ola de compasión y estupor

"Estoy absolutamente desconsolado. De hecho estoy acá, sentado, llorando", dijo Zayd Blissett, director de la Asociación Musulmana de Marlborough, según informó el sitio web Stuff. "Estamos en Nueva Zelanda, esto no puede suceder acá."

Nueva Zelanda sufrió varias masacres en las últimas décadas, como la que en 1990 cometió un hombre armado que mató a 13 personas en una pequeña localidad de Aramoana, en la isla sur del país, luego de una disputa con vecinos.

El atacante fue baleado y asesinado por la policía, y desde entonces se reforzaron las leyes de tenencia de armas, que incluyen importantes restricciones sobre las armas de fuego semiautomáticas de estilo militar.

Según el grupo de defensa del control de armas GunPolicy.org, con sede en la Universidad de Sidney, entre los casi 5 millones de habitantes que componen la población neocelandesa hay cerca de 1,2 millones de armas en manos privadas.

Las cifras más recientes, de la década 2003-2013, indican que en el país los homicidios por armas de fuego variaron entre 3 y 12 muertes por año.

Ardern dijo que Nueva Zelanda fue el blanco del ataque no porque fuera un refugio para quienes odian y defienden el racismo, o un enclave para el extremismo. "Nos eligieron por el hecho mismo de que no somos ninguna de esas cosas, porque representamos la diversidad, la generosidad, la compasión, un hogar para aquellos que comparten nuestros valores, un refugio para quienes lo necesitan", indicó. "Y les aseguro que esos valores no se deteriorarán ni podrán deteriorarse por este ataque".

Agencia Reuters

Traducción de Jaime Arrambide

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