El fuerte aumento de los ataques antisemitas alarma a Europa

El año pasado se acentuaron las agresiones y el vandalismo; Alemania tuvo un pico respecto de los últimos 10 años
Luisa Corradini
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15 de febrero de 2019  

PARÍS.- Siete décadas después del Holocausto , los europeos empiezan a alarmarse por el vertiginoso aumento de agresiones antisemitas. El año pasado esa tendencia fue particularmente inquietante, según la Agencia para los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (FRA).

Policías armados hasta los dientes delante de las sinagogas, medidas de seguridad reforzadas en las escuelas o centros comunitarios judíos, agresiones físicas, verbales o por internet, actos de vandalismo: en todos los países europeos, los estigmas del antisemitismo cada vez son más visibles. Hasta tal punto que Michael O'Flaherty, director de la FRA, evocó esta semana una "ola" que amenaza "no solo las comunidades judías, sino también los valores de los derechos fundamentales sobre los que se construyó la Unión Europea (UE)".

Antes de llegar a semejante conclusión, esa agencia especializada de la UE realizó el año pasado una encuesta, la más amplia en el mundo hasta ahora. Participaron más de 16.000 personas mayores de 16 años, residentes en 12 países miembros del bloque. Por internet, respondieron a la vez cuestiones sobre su percepción, su experiencia y sus inquietudes. Los resultados fueron alarmantes.

Entre los interrogados, 89% estimó que el antisemitismo progresó en su país durante los últimos cinco años; 28% afirmó haber padecido algún acoso antisemita en el año anterior. Pero, sobre todo, confiesan evitar, por seguridad, participar en eventos o ir a sitios asociados con la comunidad israelita. Otra estadística "preocupante", precisa el informe de la FRA: "Durante los últimos cinco años, en 12 Estados miembros de la UE donde los judíos viven desde hace siglos, más de un tercio afirma haber estudiado la posibilidad de emigrar, pues dejaron de sentirse seguros debido a su religión".

El vasto estudio coincide con las estadísticas publicadas en los países miembros de la UE. Y si bien los actos antisemitas difieren en cada país, la tendencia a su multiplicación es la misma.

Francia aparece como el epicentro de esa ola generalizada con 541 atentados en 2018, nivel que marcó un aumento de 74% con respecto a las 311 agresiones del año anterior. El fenómeno, revelado por el ministro de Interior, Christophe Castaner, se agravó en los últimos días con una serie de actos de vandalismo altamente simbólicos que conmovieron la sensibilidad del país. Una cruz gamada mancilló dos retratos de la exministra Simone Veil, sobreviviente de los campos de exterminio en la Segunda Guerra. El mismo día, fue abatido un árbol plantado en memoria del joven Ilan Halimi, secuestrado, torturado y asesinado en 2006 porque era judío. Igualmente aparecieron pintadas antisemitas en paredes del centro de París: "Macron Jews' Bitch" ("Macron puta de los judíos") y "cerda judía", así como la palabra "Juden!" en la vitrina de un negocio judío. Esa leyenda hizo recordar la forma en que los nazis identificaban los comercios judíos antes de los ataques e incendios masivos de la llamada Noche de Cristal.

El récord en Europa, sin embargo, fue alcanzado por Alemania. En ese país donde vive una comunidad judía de 200.000 personas, en 2018 se contabilizaron 1646 actos antisemitas, según estadísticas preliminares publicadas ayer a pedido del Parlamento. Esa cifra, que marca un aumento de 9,4% con relación a 2017, constituye el nivel más elevado de crímenes antisemitas de los últimos diez años.

En un reciente informe, el gobierno de la canciller Angela Merkel reconoció que, además del antisemitismo de la extrema derecha, ahora también hay una serie de actos perpetrados por los migrantes árabe-musulmanes que llegaron al país a partir de 2015.

Según la ONG judía Community Security (CST), que censa los incidentes antisemitas en Gran Bretaña desde 1984 y acaba de publicar su informe 2018, ese tipo de agresión aumentó 16% el año pasado: de 1420 a 1652.

En Holanda, después de un pico asombroso en 2012 (859 actos), las agresiones volvieron a sus niveles "normales" en 2017 (284 actos). Suecia, también inquieta por el aumento de ese fenómeno, contabilizó 118 actos en 2017.

En toda Europa las formaciones políticas de extrema derecha son responsables de atizar el antisemitismo. En Alemania, numerosos dirigentes del racista y xenófobo AfD son conocidos por minimizar el Holocausto. En Hungría, el Fidez, partido del primer ministro Viktor Orban, hizo el año pasado una virulenta campaña contra los migrantes, pero también contra los judíos.

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