
El presidente de Yemen dejará el poder a cambio de inmunidad
Acosado por las protestas, Saleh aceptó una propuesta para renunciar
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SANA.- Después de tres meses de protestas sin precedentes y más de tres décadas en el poder, el presidente yemení, Alí Abdullah Saleh, aceptó ayer una propuesta del Consejo de Cooperación del Golfo para renunciar a la presidencia en 30 días.
Tanto el gobierno como la oposición habrían accedido a la propuesta del Consejo, pero Saleh aún debe firmar el acuerdo, que le proporcionará inmunidad a cambio de su renuncia.
La iniciativa de los países del Consejo, que fue dada a conocer el 21 de abril, fija que, en el plazo de un mes, Saleh deberá ceder sus poderes al vicepresidente, Abdo Rabo Mansur Hadi, y dos meses después de esta transferencia, se celebrarán elecciones parlamentarias y presidenciales.
Luego de que Saleh renuncie, el poder recaería en manos de un gobierno de unidad nacional, encargado de organizar las elecciones presidenciales.
El plan también da inmunidad total a Saleh, a su familia y a sus asesores, algo rechazado por sus enemigos, que también tendrían que poner fin a las protestas bajo el acuerdo.
Saleh afirmó anteayer ante sus partidarios que aceptaba el plan del Golfo, con el que asegura querer "cooperar de forma positiva, en el marco de la Constitución" e insistió en que sólo cederá el poder siguiendo un proceso ordenado y constitucional.
Arabia Saudita y Estados Unidos, antiguos aliados de Yemen, temen que el caos en ese país beneficie a los extremistas de Al-Qaeda.
Tras conocerse la noticia, la Casa Blanca hizo un llamamiento al gobierno de Yemen para iniciar una "transición inmediata" en el país.
"El presidente Saleh ha expresado públicamente su voluntad de comprometerse en una transferencia pacífica del poder; el tiempo y la forma de esa transición deberán ser identificadas mediante el diálogo y comenzar inmediatamente", dijo en un comunicado el vocero del departamento de Estado norteamericano, Mark Toner.
Las protestas en Yemen, inspiradas por los levantamientos que derrocaron a los líderes de Egipto y de Túnez, comenzaron en enero. Casi todos los días, miles de yemeníes salieron, desde entonces, a las calles para exigir el fin de la pobreza endémica y de la corrupción y para pedir la renuncia de Saleh.
Desde el comienzo de la crisis, murieron más de 130 personas como resultado de los disturbios y la represión policial y militar.
La última oportunidad
Anteayer, Saná, la capital del país, registró la mayor concentración desde el inicio de las protestas. Ciento de miles de yemeníes se manifestaron en el llamado "viernes de la última oportunidad". A pocos kilómetros de distancia, los partidarios del jefe de Estado habían organizado a su vez una manifestación para el "viernes de la reconciliación".
Saleh, que gobierna el país hace 32 años, había señalado anteriormente que no abandonaría el poder hasta finales de 2013, cuando finaliza su mandato. El mandatario describió ayer a la oposición como elementos "desgastados y cobardes", pero prometió no usar la fuerza contra los activistas que pidieron su dimisión.

