En Israel, entusiasmo y expectativas

Esperan seguir con las buenas relaciones que mantuvieron con los dos últimos papas
Jana Beris
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14 de marzo de 2013  

JERUSALÉN.- Cuando el rabino argentino Ángel Kreiman atendió anoche el teléfono en su departamento de Jerusalén, donde se radicó hace un año, estaba emocionado. "¡Dios mío! ¿Sabe lo que esto significa?", dijo antes de ser consultado sobre la elección de Jorge Bergoglio como nuevo papa.

Kreiman, activo desde hace décadas en el diálogo judío-católico, lo conoce desde hace muchos años. "Es un amigo muy cercano de la comunidad judía. Un hombre que va con toda naturalidad a sinagogas siempre que lo invitan. Un hombre que ha escrito libros junto con el rabino Abraham Skorka del Seminario Rabínico Latinoamericano? Es una gran noticia", comentó.

En la televisión se ve que se abre la cortina detrás del balcón que da a la Plaza San Pedro. "¡Ahí sale! ¡Ahí viene!" A Kreiman se le entrecorta la voz. "Es un hombre de una sencillez absoluta, de una humildad impresionante", dice emocionado. "Cada vez que llamaba a pedir audiencia con él, me decía «para qué vas a pedir audiencia, si aquí estoy, Hablá conmigo»."

Lo que los acercaba era también un tema muy argentino y muy judío: la causa AMIA. En aquel atentado, el rabino Kreiman perdió a su esposa. Bergoglio fue el primero en estampar su firma en un manifiesto público que se organizó contra la impunidad de los criminales, cuando estaban por cumplirse once años del atentado.

Otra figura que dijo haberse sorprendido gratamente por la elección fue el padre David Neuhaus, vicepatriarca latino de Jerusalén y jefe de la Comunidad de Católicos de habla hebrea. "Es de mi orden, un jesuita, por primera vez", dijo con una sonrisa. Y bromeando sobre el hecho de que el suyo no era de los nombres más mencionados como preferidos para el alto cargo, comentó: "Esta elección confirma lo que se suele decir, que quien entra al cónclave como papa sale como cardenal".

Neuhaus destacó que se conoce a quien es ahora el papa Francisco como una persona de gran humildad y sencillez. "Cuentan que ya siendo arzobispo de Buenos Aires viajaba en colectivo para no andar en grandes autos", relató. "Espero que sea la persona indicada para lidiar con los numerosos desafíos de la Iglesia Católica", agregó.

A ojos del doctor Sergio Minerbi, ex diplomático israelí y considerado un gran experto en cristianismo y las relaciones entre la Iglesia y los judíos, "si fueron hasta la Argentina para encontrar un papa es por los serios problemas en la Iglesia, como el rol de la mafia en el banco del Vaticano", afirmó, y agregó no tener dudas de que "es por eso y no porque esté cansado que dimitió Benedicto XVI".

El especialista sostuvo que "el nuevo papa, que no por casualidad eligió el nombre de Francisco, símbolo de humildad y sencillez, tendrá que actuar con mano muy firme para lidiar con estos problemas".

Israel no había comentado anoche aún la elección del nuevo papa, una figura no tan conocida a nivel internacional. Mientras el cónclave estaba reunido, la gran esperanza en Jerusalén era que el nuevo sumo pontífice siguiera los pasos de Benedicto XVI y su antecesor Juan Pablo II en cuanto a las buenas relaciones con Israel, aunque no hubiera significado en absoluto coincidencia de opiniones en todo ni identidad de postura en temas políticos como a ser en el tema del conflicto palestino-israelí.

Por: Jana Beris

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