Ernst von Freyberg: "El IOR está en una hora crucial, a la espera de la decisión de Francisco"
En la antesala de la publicación de un informe decisivo sobre el banco del Vaticano, su presidente advirtió que no sabe si el Pontífice decidirá mantener abierta la cuestionada entidad o si preferirá cerrarla
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Ernst von Freyberg, presidente del Instituto para las Obras de Religión (IOR), el polémico banco del Vaticano , sabe que ha llegado el momento de la verdad. "Estamos en un momento crucial, a la espera de una decisión del Santo Padre", dijo a LA NACIÓN en una entrevista exclusiva en su despacho del Torreón Nicolás V del Vaticano, que en otra época albergaba una prisión.
Alemán, de 55 años y de familia aristocrática, Von Freyberg fue designado hace un año por Benedicto XVI al frente del IOR, un banco fundado en 1942, marcado a fuego por un historial de escándalos y hoy bajo la lupa por lavado de dinero y otras operaciones turbias.
Cuando asumió, Von Freyberg puso en marcha un proceso de reforma, adaptación a las normas internacionales y transparencia, que incluyó la publicación, por primera vez, de sus cifras, el 1° de octubre pasado. Además de poner en marcha estrictos procesos contra el blanqueo de capitales y contratar a una firma internacional especializada en antilavado, llevó a cabo una evaluación exhaustiva de 12.000 de sus 19.000 cuentas.
"No hemos encontrado violaciones sistemáticas de la ley, sino que encontramos ovejas negras", reveló Von Freyberg. En la antesala de la decisión clave de Francisco, el directivo admitió no saber qué pasará con el "banco del Papa". Y no excluyó que pueda llegar a ser cerrado.
-La comisión pontificia del IOR, presidida por el cardenal Raffaele Farina y creada por Francisco, completó su trabajo... También llegan los cardenales del G-8 para nuevas reuniones a partir de mañana con el Papa. Se acerca la hora de la verdad...
-Sí, estamos en un momento crucial. La comisión del IOR va a entregar su informe en los próximos días, así como lo hará también la comisión sobre asuntos económicos y luego el Santo Padre va a decidir qué hacer. Estamos a la espera.
-¿Cree que es posible que el IOR cierre?
-No lo sé. No puedo hacer especulaciones sobre lo que decidirá el Santo Padre. No lo sé...
-Hace un año Benedicto XVI anunció su renuncia y uno de sus últimos actos fue su designación al frente del IOR. ¿Cómo evalúa este año? ¿Qué significó para usted la llegada de Francisco?
-Como todos los católicos, me sentí muy conmocionado con la renuncia de Benedicto. Pero trabajar ahora bajo Francisco es fantástico desde el momento en que él alienta las reformas. Todo mi trabajo de los últimos meses fue para hacer una profunda reforma del IOR, junto al consejo de superintendencia, con la comisión de cardenales y con la nueva gerencia. Y es buenísimo trabajar en un ambiente donde uno sabe que cuenta con el apoyo total del jefe de Estado.
-¿Cómo se llevó con monseñor Salvatore Battista Ricca, designado "prelado ad ínterim del IOR" y en su momento acusado de un pasado controvertido?
-Él tiene un rol muy importante como canal de comunicación entre la Santa Sede y sus intenciones y el IOR, y viceversa. El trabajo de monseñor Ricca ha sido muy importante y le estamos muy agradecidos.
-¿Cómo vivió el escándalo que estalló en junio pasado con el arresto de monseñor Nunzio Scarano, ex funcionario de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica, acusado de corrupción, fraude y calumnia? Luego rodaron las cabezas del director del IOR, Paolo Cipriani, y su vice, Massimo Tulli...
-El caso Scarano sigue abierto, colaboramos con las autoridades del Vaticano y como es una investigación en curso prefiero no hacer comentarios.
-Seguro leyó la exhortación apostólica "Evangelii Gaudium", un documento programático del Papa que ha sido muy criticado en Estados Unidos por sectores conservadores que han tildado a Francisco de "marxista". ¿Usted qué opina?
-Para mí es un documento muy inspirador y realmente no veo absolutamente nada por lo que el Papa pueda haber sido criticado desde la extrema derecha. Creo que es tonto decir que el Papa es marxista, creo que el Santo Padre tiene la experiencia de sistemas económicos muy injustos y, de esas realidades, sacó sus conclusiones.
También le llovieron al Papa críticas, incluso desde la curia misma, por cómo podía hablar de pobreza y después contratar a consultoras internacionales que son el símbolo del capitalismo para controlar las finanzas del Vaticano. ¿Usted qué piensa?
En el IOR uno de los cambios que hicimos es construir un grupo de expertos de primera clase, de excelente reputación, los mejores, para ayudar a la Santa Sede. La Santa Sede necesita estar en lo más alto a nivel internacional.
-Más allá del proceso de reforma emprendido, ¿cree que es posible al final limpiar esa imagen oscura que bien o mal, como un fantasma, sigue pesando sobre el IOR?
-El pasado es lo que es. Hoy espero que nuestra imagen sea la de una institución que ante todo respeta la ley, que trata a sus clientes justamente y que coopera activamente con las autoridades que persiguen delitos financieros. Creo que el nuevo IOR reformado por el papa Francisco ya tiene otra imagen, diferente de la del pasado IOR y una mejor imagen.



