
Matías Pourrain fue encarcelado a principios de agosto y recuperó su libertad el sábado último tras pagar una fianza de US$20.000
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Matías Pourrain, el futbolista que fue arrestado por el ICE en Estados Unidos a inicios de agosto, rompió el silencio luego de ser liberado el sábado último y reveló que las condiciones de su detención fueron “inhumanas”.
“Fueron momentos duros. Al principio no pude hablar por teléfono, nadie se me acercaba para decir lo que había pasado y estaba encadenado de pies y manos. Es una cosa inhumana”, afirmó Pourrain en diálogo con LN+.

El joven de 34 años señaló que cuando había sido demorado el pasado 6 de agosto al intentar abordar un vuelo en Miami con destino a Los Ángeles, los agentes de ICE le transmitieron que solo iban a revisar una computadora y que en “10 minutos” regresaban.
“Pero ahí ya me colocaron a un costado, me esposaron y me trasladaron al [centro de detención] de Miramar. No se me acercó nadie y recién al segundo día pude hablar con mi señora. Ahí me enteré de lo que estaba pasando”, contó Pourrain.
“Tenía esposas en los pies, en las manos y una cadena alrededor de la cintura que se agarraba de mis esposas para que no pueda estirar los brazos. Recién a los dos días me sacaron las cadenas y me pasaron a una habitación pequeña de cinco por tres con otras 68 personas”, agregó.

A su vez, Pourrain reveló que en aquel centro de detención no había ni siquiera una silla y que solo cuando trasladaban a otro de los detenidos había espacio suficiente para que alguno se recostara sobre el piso.
“Hablábamos entre nosotros y nos poníamos de acuerdo para turnarnos. Algunos se tiraban y los otros quedábamos parados. Además, nos daban solo una botella de medio litro de agua por día y si querías recargar más te mandaban a un bebedero donde encima hacían pis”, relató.
Por otro lado, aseguró que aún hay personas siguen detenidas que la “están pasando mal” y que atravesaron una situación similar a la suya, siendo arrestados sin cometer ningún delito y sin antecedentes.

“Juegan con tu cabeza. Me pasó en Miramar que la gente que estaba ahí, que conocía un poco más que yo, te decía que tenía que esperar y que con suerte me tocaba ir a una cárcel común porque solo en ese momento la abogada podía empezar a realizar su trabajo. Dos veces me vinieron a buscar para trasladarme y después me dijeron que vuelva. También me corrieron la fecha de la fianza por traslados”, señaló.
Por último, el jugador de Miami United FC expresó que es “inentendible” lo que sucedió con su caso porque, según contó, dispone de un permiso de trabajo hasta 2030 y un trámite iniciado para la residencia permanente. “Salí porque se demostró que tenía todo en regla”, indicó.
