Histórica cumbre: el Papa pidió "medidas concretas" contra la "plaga de los abusos sexuales" en la Iglesia

Fuente: AP - Crédito: Vincenzo Pinto
Elisabetta Piqué
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21 de febrero de 2019  • 07:51

ROMA.- "Escuchemos el grito de los pequeños que piden justicia. El Santo Pueblo de Dios nos mira y espera de nosotros no simples y obvias condenas, sino disponer medidas concretas y efectivas".

El Papa abrió ayer una histórica e inédita cumbre sobre el escándalo de abusos sexuales de menores por parte de sacerdotes, un horror que ha dañado como nunca la credibilidad de la Iglesia católica , con una promesa: medidas concretas.

En una primera jornada marcada por la voz de las víctimas, que se hicieron oír por primera vez por sus victimarios a través de un video con testimonios estremecedores, el Papa también sorprendió al presentar una "hoja de ruta" con 21 puntos que el Vaticano no descartó que puedan convertirse en el corto plazo en medidas de acción.

Entre las sugerencias figura la elaboración de un "vademécum práctico" en el que se especifiquen los pasos a seguir por la autoridad en todos los momentos claves de la aparición de un caso; dictaminar que los sacerdotes y obispos culpables de abuso sexual de menores abandonen el ministerio público y "elevar la edad mínima para contraer matrimonio a 16 años", algo que implicaría un cambio de la ley canónica, que actualmente indica que las mujeres pueden casarse a los 14 y los varones, a los 16.

En un clima de inmensa expectativa, el documento con las "líneas orientativas" aportadas por el Papa fue criticado por los grupos de sobrevivientes llegados a Roma para seguir un evento seguramente histórico, que se manifestaron "decepcionados".

"Es muy flojo el documento con los 21 puntos porque no incluye medidas básicas como la tolerancia cero -abusas de un niño una vez e inmediatamente eres expulsado del sacerdocio-, no tiene medidas de rendición de cuentas, no hay obligación de denunciar automáticamente todos los casos de pederastia a la policía; depende de las leyes del país, que muchas veces no obligan a denunciar, no hay medidas para asumir la responsabilidad de indemnizar a las víctimas, por lo tanto me parecen normas muy pobres", dijo a la nacion Miguel Hurtado, víctima española y activista del grupo ECA (End Clergy Abuse)

"Frente a la plaga de los abusos sexuales perpetrados por hombres de Iglesia contra menores, he querido interpelarlos para que todos juntos nos pongamos en escucha del Espíritu Santo y, dóciles a su guía, escuchemos el grito de los pequeños que piden justicia", dijo el Papa por la mañana, al inaugurar el encuentro sobre protección de menores, el primero de este tipo en la historia de la Iglesia, ante los 114 presidentes de conferencias episcopales de todo el mundo, cardenales de curia y presidentes de congregaciones religiosas, en el Aula Nueva del Sínodo del Vaticano.

El Papa habló así, en un discurso breve, después de una oración inicial que incluyó el canto de invocación al Espíritu Santo. En la plegaria se habló enseguida del drama que motivó la cumbre: "Reconozcamos las heridas del pueblo y mostremos cómo debemos actuar para que no se suprima la verdad y se haga justicia a los heridos", se oró.

Consciente de la crisis que vive la Iglesia por un escándalo estallado décadas atrás, que no cede, el Papa reconoció: "Grava sobre nosotros el peso de la responsabilidad pastoral y eclesial que nos obliga a discutir juntos, en manera sinodal, sincera y profunda sobre cómo enfrentar este mal que aflige a la Iglesia y a la humanidad".

Durante una primera jornada dedicada al tema de la responsabilidad, los tres oradores del día coincidieron en hacer un mea culpa.

"Nuestra falta de respuesta al sufrimiento de las víctimas, sí, hasta el punto de rechazarlas y encubrir el escándalo para proteger a los autores y a la institución, ha herido a nuestro pueblo, dejando una profunda herida en nuestra relación con aquellos a quienes hemos sido enviados a servir", admitió el cardenal filipino, Antonio Tagle, que incluso se quebró.

Fuente: AP - Crédito: Vincenzo Pinto

El arzobispo maltés Charles Scicluna, máximo experto en pedofilia y uno de los organizadores del encuentro, habló en forma práctica sobre qué deben hacer las autoridades ante conductas sexuales inapropiadas. "El hecho de que se presenten abusos en otras instituciones y grupos no justifica nunca la presencia de abusos en la Iglesia porque contradice la esencia misma de la comunidad eclesial y constituye una tergiversación monstruosa del magisterio sacerdotal", reconoció también el cardenal colombiano, Rubén Salazar Gómez.

El padre Federico Lombardi, moderador de la cumbre, destacó un "clima muy positivo, constructivo, de escucha" en la reunión, que culminará el domingo y que marcará el comienzo de un proceso "cuyo seguimiento será fundamental".

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