Italia: violan y matan a dos niñas
Causa conmoción en el país la sucesión de ataques sexuales contra menores
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ROMA.- Tras una sensación de "renacimiento" ante la presencia en Roma de dos millones de jóvenes peregrinos para la Jornada Mundial de la Juventud convocada por Juan Pablo II -señal más que positiva para toda la sociedad-, el horror conmueve a la opinión pública italiana.
En menos de 24 horas, dos niñas, una de cuatro años y otra de ocho, fueron masacradas brutalmente en dos episodios de pedofilia que provocaron la alarma general, una suerte de psicosis en la población y una nueva polémica política.
El primer caso fue en Imperia, ciudad que queda sobre el mar, cerca de Génova y de la frontera con Francia. Allí, el viernes último, Hegene Kilani, hija de inmigrantes tunecinos, de cuatro años, fue raptada, violada y asesinada a cuchilladas por un joven rumano de 20 años, Donciu Vasile, que está prófugo. La policía cree que la pequeña iba a ser vendida en un mercado de "ricos" pedófilos.
El segundo caso ocurrió al día siguiente en la sureña región de Puglia, en Andria, cerca de Bari. Allí, otro hombre, Pasquale Tortora, de 18 años y al parecer mentalmente insano, intentó violar y luego quemó viva a Graziella Mansi, de 8 años. Tras el horrendo crimen confesó, se encuentra detenido y se cree que pudo haber actuado por imitación, al enterarse del caso de la chica tunecina.
Pero no sólo eso. Como en un rebrote de un fenómeno aterrador, el lunes cinco personas -que corrieron el riesgo de ser linchadas- fueron arrestadas bajo denuncia de pedofilia. Se trata de un jubilado de 68 años que manoseó a una chica de 12, en Milán; de otro hombre de 64, que en Nettuno, localidad balnearia del litoral romano, lo intentó con una de 10, y casos similares en Riccione, Bari y Turín.
Decálogo de seguridad
Según las estadísticas, en Italia se registran 21.000 casos de pederastia por año, entre violencias físicas y molestias graves. Algunos diarios publicaron ayer un decálogo para la seguridad de los chicos, con reglas como "enseñar al niño a caminar de la mano de los padres" y acostumbrarlo a "no hablar con extraños aunque parezcan simpáticos". En la dirigencia política comenzó otro debate, que divide a la centroizquierda de la centroderecha. ¿Cómo reaccionar ante este fenómeno horrendo, cada vez más extendido, alimentado por sitios de Internet con imágenes pornográficas de niños de todas las razas?
En la izquierda prevalece la idea de contrarrestar el flagelo con medidas preventivas, y en la derecha, una línea dura de "tolerancia cero". El ministro de Justicia, Piero Fassino, ex comunista, propuso instituir la figura del "defensor cívico de los chicos".
Alessandra Mussolini, de la ex fascista Alianza Nacional, se manifestó directamente en favor de la castración química de los pedófilos. E Irene Pivetti, de otra agrupación de centroderecha, se inclinó por la pena capital.
Pero la polémica más fuerte gira en torno de otra propuesta: publicar o no las listas con nombres y fotos de pedófilos que han logrado reducción de penas y salieron en libertad, como han hecho hace poco algunos tabloides británicos, provocando asaltos a algunas casas y suicidios por vergüenza.
Mientras el debate está al rojo vivo, el editor del diario Libero, Vittorio Feltri, dijo estar listo para publicar las listas de pedófilos. Y el gobierno llamó a una reunión urgente, pasado mañana, para discutir la emergencia.




