La crucial elección presidencial de Corea del Sur, marcado por escándalos, corrupción y hasta chamanes y adivinos
La actual carrera presidencial ha caído más bajo que nunca, al punto que ya se habla de “la elección de los desfavorables”; los comicios del 9 de marzo decidirán el futuro de las relaciones de Seúl con Pyongyang, Pekín, Washington y Tokio
6 minutos de lectura'

TOKIO.- Un candidato está hasta el cuello en un escándalo de corrupción inmobiliaria, otro fue vinculado a un autoproclamado acupunturista anal que asegura curar problemas de nervios, y ambos -los favoritos para convertirse en el próximo presidente de Corea del Sur-, han quedado expuestos por incluir chamanes y adivinos en sus equipos de campaña.
La comedieta se extiende a sus familias. La esposa de candidato amenazó con “meter presos” a los periodistas críticos y menospreció a las víctimas de abuso sexual, y su madre fue condenada por falsificación de un documento financiero. La esposa de otro candidato usaba a los colaboradores de su esposo para sus trámites personales y su hijo está siendo investigado en relación al juego clandestino.
Corea del Sur está acostumbrada a los escándalos políticos -en 2017 a la presidenta Park Geun-hye le hicieron juicio político y la destituyeron por abuso de poder y acusaciones de chamanismo-, pero la actual carrera presidencial ha caído más bajo que nunca, al punto que ya se habla de “la elección de los desfavorables”.
Las elecciones previstas para el 9 de marzo son trascendentes tanto a nivel local como internacional, ya que decidirán el futuro de las relaciones de Seúl con Pyongyang, Pekín, Washington y Tokio, en una época de enorme crecimiento de la influencia cultural y económica de Corea del Sur en el mundo, pero también de profundización de la brecha de ingresos y la desigualdad de género en el plano interno.
La campaña, sin embargo, ha estado signada por cruces de proporciones épicas entre los dos principales candidatos, que van cabeza a cabeza en las encuestas. En lugar de debates políticos con sustancia, abundan las chicanas y la demagogia barata, con promesas que van desde tratamientos para la caída del cabello pagados por el Estado hasta la ampliación de los “derechos del fumador”.
“Como no tiene una solución convincente para los complejos problemas sociales de Corea del Sur, los candidatos se atacan entre ellos y le dicen a la gente que su adversario les va a empeorar la vida”, dice Park Sung-min, director de la consultora política MIN Consulting.
En lugar de abordar los problemas de fondo del país, los candidatos se han centrado en seducir a los votantes con propuestas populistas “de efecto inmediato”, como los subsidios de dinero en efectivo, señala Park.
Las controversias han sido interminables y las encuestas muestran que el electorado está llegando a su límite de tolerancia.
Entre las últimas se encuentra la filtración de siete horas de conversaciones telefónicas entre un periodista del diario Voice of Seoul y Kim Keon-hee, la esposa del candidato conservador, Yoon Suk-yeol. En una elección en la que las cuestiones de género se han convertido en un punto álgido, las dudas que manifestó Kim sobre “las motivaciones” de las víctimas del movimiento #MeToo tocaron una fibra sensible de la sociedad surcoreana.
El conservador Partido del Poder Popular ha ganado muchos adeptos entre los hombres jóvenes que creen que el impulso a favor de la igualdad de género del actual presidente progresista Moon Jae-in ha perjudicado sus oportunidades de progreso económico, y, por lo tanto, tienden al conservadurismo como integrantes de movimientos “antifeministas”. Cuando se viralizaron los comentarios de Kim, que sugirió que las víctimas de acoso sexual eran solo oportunistas, sus fans en las redes se multiplicaron y su esposo tuvo un pico de crecimiento en las encuestas.

Mientras tanto, el candidato del progresista Partido Demócrata, Lee Jae-myung, ha sido vinculado a un controvertido acuerdo de desarrollo inmobiliario donde un pequeño grupo de inversores privados se benefició de un proyecto financiado con fondos públicos, bajo la supervisión de Lee. En los últimos tiempos, se suicidaron dos funcionarios que estaban bajo investigación por cargos relacionados con este escándalo.
Lee fue gobernador de la provincia de Gyeonggi, la más poblada del país, donde se hizo fama de “hombre de gestión”, el primer gobernador que ofreció ayuda monetaria por la pandemia. Lee, quien una vez dijo que aspiraba a ser un “Bernie Sanders ganador”, es conocido por sus políticas económicas de izquierda, incluida su propuesta de otorgar una renta básica universal.
Yoon, exfiscal general del país, fue instrumental para la condena de la expresidenta Park en su juicio político y ha construido su marca como un agresivo fiscal anticorrupción. Novato en política, Yoon ha incurrido en varios derrapes de campaña y ha demostrado poca preparación en temas clave de política. Su plataforma habla vagamente de desregulación económica y propone línea dura con Corea del Norte.
Yoon ha negado tener vínculos con el chamán y el acupunturista, y se disculpó por los “desafortunados” comentarios de su esposa sobre las víctimas de acoso sexual. Lee, por su parte, dijo estar dispuesto a que una investigación independiente analice su participación en el acuerdo de desarrollo inmobiliario.
En Corea del Sur, donde el sistema de partidos es endeble, las elecciones suelen dirimirse por una cuestión de personalidad y no de plataforma de gobierno, dice Darcie Draudt, experta en política surcoreana del Instituto de Estudios Coreanos de la Universidad George Washington. De hecho, los dos actuales favoritos son “outsiders” de sus partidos y han se alzaron con la candidatura a pesar de sus supuestos vínculos con la corrupción, señala Draudt.
La campaña ha dejado expuestas las desventajas de una elección donde imperan la personalidad y su impacto en la confianza de la opinión pública, con un electorado cada vez más descreídos de las instituciones políticas y cada vez más dividido por cuestiones de edad, género y clase, agrega Draudt. “Como están eligiendo el mal menor, todos los votantes, aunque gane el candidato que votaron, quedarán insatisfechos con el resultado”.
Michelle Ye Hee Lee y Min Joo Kim
The Washington Post
Traducción de Jaime Arrambide
Otras noticias de Corea del Sur
Inesperado. ¿Malentendido o cortocircuito? La frase de Sebastián Báez que llamó la atención sobre su ausencia en la Copa Davis
"Todos arriba del barco". El mensaje de Frana y la felicidad de un debutante: la Argentina va a la Davis sin las figuras, pero con ilusión
Medida extrema. Piden la pena de muerte para un expresidente de Corea del Sur que decretó la ley marcial y provocó un caos nacional
- 1
La ciudad que se negó a morir: Jartum busca su lugar después de la guerra
- 2
Rusia, Ucrania y EE.UU. cierran la primera jornada de las conversaciones de paz en Abu Dhabi
- 3
Trump amenaza a Canadá con imponer aranceles del 100% si hace un acuerdo comercial con China
4Murió el niño de 12 años que fue mordido por un tiburón en Australia





