Las FARC buscan apoyo político en la Argentina
Gestión en Salta del guerrillero colombiano Javier Calderón ante el temor de una invasión de EE.UU.
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SALTA.- Las Fuerzas Armadas Revolucionarios de Colombia, Ejército del Pueblo (FARC-EP) están convencidas de que habrá una intervención militar directa de los Estados Unidos en su país y por ello están procurando el apoyo internacional para evitar lo que consideran "será un baño de sangre colombiana". Así lo explicó aquí el líder guerrillero colombiano Javier Calderón, que se presenta como responsable diplomático para el Cono Sur de las FARC.
El jefe guerrillero fue invitado a una charla en esta ciudad por distintas entidades locales que conforman una denominada Comisión de Solidaridad con los Pueblos Latinoamericanos. Anteriormente, ya había estado aquí y en Jujuy.
Calderón afirmó que para que América latina pueda desarrollarse, "en algún momento hay que enfrentar a ese monstruo, a ese depredador (en alusión a Estados Unidos), y si nos toca hacerlo lo vamos a hacer y lo estamos haciendo, y para ello necesitamos mucha comprensión, mucho apoyo del pueblo latinoamericano, en particular, en este caso, de los argentinos".
En la sede local de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), donde tuvo lugar la charla, se vendieron ejemplares de la revista Resistencia, de la comisión nacional de las FARC-EP; remeras blancas con fotos de guerrilleros; el libro "Tirofijo, los sueños y las montañas", de Antonio Alarán de la Editorial Siglo XXI, videocassettes y otros artículos, que tuvieron buena colocación en algo más de un centenar de participantes de la charla.
El discurso apuntó a informar sobre el accionar de las FARC en distintos aspectos. Sostuvo que "no tienen nada que ver con el narcotráfico", recordando las declaraciones en tal sentido del presidente Andrés Pastrana y la reunión que el 20 de noviembre último mantuvieron en Costa Rica con el Departamento de Estado norteamericano.
Al respecto, ironizó: "El Departamento de Estado norteamericano, creemos, no se puede reunir con una narcoguerrilla". Y agregó que los Estados Unidos "tienen la capacidad suficiente para saber quienes están con el narcotráfico" al que vinculó con los sectores de "la oligarquía colombiana que percibe los recursos y los pone en los bancos".
Calderón atribuyó las acusaciones a una campaña de los Estados Unidos, que señaló como el "enemigo de los pueblos latinoamericanos" y advirtió sobre "el baño de sangre que preparan los Estados Unidos y la oligarquía colombiana" en su país, donde "ingresaron mil rangers colombianos y norteamericanos".
Además, afirmó que la intervención militar se puede producir de un momento a otro y los llamados a la participación de terceros países tienen carácter de preparación de una presencia efectiva. Colombia es el tercer país que más apoyo económico recibe con fines militares por parte de Washington.
Contactos políticos
El guerrillero explicó que no tiene problemas con el gobierno argentino. "Yo formo parte del cuerpo político diplomático de FARC. Estamos en todo el mundo, con el conocimiento del gobierno y me reúno con el buen sector del espectro político argentino", aunque se excusó de dar nombres porque "la mayoría de ellos prefiere que se mantenga el bajo perfil por el momento.
Soy un hombre público, no estoy entrometiéndome en los asuntos internos, simplemente estoy dando a conocer la situación de Colombia y pidiendo el reconocimiento de beligerancia" que ayudaría a acortar la guerra, según su opinión.
Agregó que todo lo que habla lo dice públicamente en reuniones, en la radio, en la televisión "y el gobierno lo sabe perfectamente. Por lo tanto, el gobierno no ha procedido en ninguna forma para tratar de perseguir u hostigarme en absoluto. Ha tenido en buen comportamiento".
Ante una consulta sobre si su presencia puede generar aquí el temor a alguna incipiente guerrilla, respondió: "No, para nada. Nosotros decimos que ya se experimentó en América latina la exportación de las luchas revolucionarias y no tuvo éxito".
Definió a las FARC como una organización política que tomó las armas por la imposibilidad de acceder a las urnas frente a la actitud de la "dictadura fascista que asesina a cuantos se oponen al régimen".
"El único lugar seguro"
Aseveró luego que los 42.000 kilómetros de territorio en poder de la guerrilla son "el único lugar donde hay paz y seguridad en Colombia" y se distinguió de una posición marxista aludiendo a una concepción bolivariana en la que, dijo, hay coincidencias con el presidente Hugo Chávez de Venezuela. "Mientras esté él, tendremos esa frontera segura", dijo.
Calderón afirmó que luego de los acuerdos entre el presidente Pastrana y las FARC, los paramilitares "adiestrados y pagados desde el Estado" asesinaron a pobladores, y que por ello hubo acciones beligerantes para mantener posiciones. "No estamos tratando de sabotear la pacificación, luchamos por la paz", dijo.
Sobre los recursos con que cuentan las FARC, aclaró que surgen de "un impuesto para la paz, como el gobierno cobra impuestos para la guerra" y añadió: "No matamos colombianos", pero sí que fusilan a "los espías que se infiltran" en los territorios bajo su control.
Actualmente hay 500 militares en poder del grupo subversivo, a los que se quiere canjear, pero no se aceptará "una ley de perdón o de olvido, porque nada tiene que perdonarse a los guerrilleros detenidos".
Veteranos de Malvinas
Dirigentes de ATE aclararon que "facilitamos el local porque nos lo pidieron, sin cobrar alquiler como otras veces lo damos para fiestas y asambleas". De hecho, mientras se iniciaba la conferencia en una galería, en el salón de actos estaban reunidos ex combatientes de Malvinas, totalmente ajenos a lo que sucedía cerca de ellos y analizando sus problemas.
La conferencia fue organizada por sectores docentes y estudiantiles, la cátedra libre Ernesto "Che" Guevara, de la Universidad Nacional de Salta, y los partidos Comunista, de la Liberación y Comunista Revolucionario. Agrupaciones de Derechos Humanos y algunos gremios explicaron que el objetivo fue "tratar de conocer cual es la opinión de los protagonistas", y manifestaron sus dudas y rechazó las noticias que se difunden sobre el accionar de la guerrilla colombiana y sus objetivos.
Asimismo, la comisión multisectorial que invitó a Calderón manifestó su rechazo a cualquier participación militar argentina en Colombia y denunció que hay proyectos de instalación de bases norteamericanas en Misiones y en Orán, en el norte salteño, que "con el pretexto de controlar el narcotráfico, impedirán las luchas por la liberación de los pueblos".
Antes de la conferencia se leyó la declaración en la que se denunció "el peligro del aumento de la intervención norteamericana en Colombia".



