
Masiva marcha contra Bush en Nueva York
Fue una de las mayores de las últimas décadas; según los organizadores, unas 400.000 personas salieron a las calles
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NUEVA YORK.- En una de las manifestaciones más multitudinarias de las últimas décadas, decenas de miles de norteamericanos marcharon ayer en esta ciudad contra las políticas del presidente George W. Bush, en especial por la guerra en Irak, a horas del comienzo de la convención republicana que lo consagrará como candidato para disputar un segundo mandato.
Bajo el sol abrasador del mediodía, a pie o en bicicleta, decenas de miles de neoyorquinos y norteamericanos llegados de diferentes puntos del país se unieron en un reclamo unívoco en las calles de Manhattan para terminar con la "pesadilla" de cuatro años de gobierno de Bush.
Los organizadores estimaron en más de 400.000 la concurrencia a la marcha, que fue encabezada por el polémico director del exitosa documental "Farenheit 9/11", Michael Moore, el defensor de los derechos civiles, Jesse Jackson, y el actor Danny Glover.
La última gran manifestación en la Gran Manzana había sido en febrero de 2003, unas semanas antes del comienzo de la guerra, cuando cientos de miles de neoyorquinos protestaron contra los planes de invadir Irak.
La de ayer fue la protesta más importante en el comienzo de una convención partidaria en toda la historia, una clara muestra de la polarización y agitación de la campaña para las elecciones del 2 de noviembre.
La decisión de elegir como sede de la Convención Republicana a Nueva York, una ciudad liberal que históricamente votó por los candidatos presidenciales demócratas, se enmarca en la ofensiva de Bush de apoyar su carrera por la reelección en la guerra contra el terrorismo que lanzó tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, en esta ciudad.
Ante el temor a un nuevo atentado, especialmente después que Al-Qaeda amenazó con atacar durante la campaña, llevó a reforzar la seguridad a niveles nunca vistos en esta ciudad. Unos 37.000 policías, miembros de la Guardia Nacional y del Servicio Secreto ya estaban patrullando ayer las calles, colmadas de manifestantes.
La multitudinaria protesta comenzó unos minutos antes de las 12 en el barrio de Chelsea, y hasta después de las 5 de la tarde seguían pasando las columnas, aunque menos compactas, frente al Madison Square Garden, que se transformó en una fortaleza custodiada por aire y tierra para albergar desde hoy a la Convención Republicana.
"Queremos darles la bienvenida -a los republicanos- porque sabemos que se sienten deprimidos: su fin está próximo. Les regalaremos una linda sonrisa y una ola cuando pasemos frente al Madison Square Garden", dijo Michael Moore antes del comienzo de la marcha. "La mayoría del país se opone a esta guerra; la mayoría de la gente no votó por este gobierno y ha llegado el momento de recuperar el control del país", dijo.
Cuando los manifestantes pasaron frente al estadio donde se hará la convención, fueron recibidos por una silbatina y los gritos hostiles de un grupo de republicanos apostados en la veredas, detrás de las rejas de protección y los cientos de policías que custodiaron el paso de los manifestantes.
La protesta reunió a familias con hijos de apenas unos meses en cochecitos, ancianos con bastón, jóvenes estudiantes, amas de casa, profesionales y veteranos de guerra. Todos exigieron el regreso de los soldados de Irak y el fin de la guerra.
"Apoyemos a nuestras tropas: traigamos a nuestros soldados a casa", se leía en un cartel escrito a mano que portaba una mujer. Al lado se veían otros con la figura de Bush vestido como Osama ben Laden, con la leyenda "El verdadero terrorista".
Los carteles más elegidos fueron "Bush miente"; "Bombas no: alimentos, trabajo, escuelas y vivienda"; "2 de noviembre: echemos al mentiroso"; "¿Cuatro años más? Diablos, quiero que me devuelvan los últimos cuatro".
Una organización conservadora con sede en Florida, que apoya la reelección de Bush, reunió a unos 100 activistas para ofrecer resistencia en la vereda del Madison Square Garden, frente al paso de los manifestantes, con carteles en los que pedían cuatro años más de gobierno republicano. "Bush debe ganar para que Estados Unidos sea fuerte y seguro", rezaban las pancartas.
"Estamos aquí porque esta gente está loca. Si Bush saca a los soldados de Irak, vamos a sufrir un nuevo ataque terrorista", dijo a LA NACION el presidente de la organización "Decisión por la Verdad y la Justicia", Randall Terry. "Los manifestantes -indicó- tienen más gente, pero nosotros tenemos la verdad." Terry dijo que el ex alcalde de Nueva York Rudolph Giuliani y el gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, representantes del ala moderada del partido, son "el cáncer del Partido Republicano".
La marcha también fue el ámbito para que muchos expresaran sus propios reclamos, aunque no tuvieran que ver con el espíritu de la convocatoria de la organización Unidos por la Paz y la Justicia. Un señor llevó un cartel con la leyenda "la ocupación israelí está en contra de la ley internacional", durante los varios kilómetros que recorrió la manifestación.
Mientras tanto, los 4852 delegados que designarán a la fórmula George Bush-Dick Cheney empezaron a llegar a esta ciudad que, según una encuesta de la cadena de CBS/The New York Times, votará en un 68% por Kerry.
También Cheney llegó ayer a Nueva York para hacer campaña en forma paralela a la convención. Calificó a Bush de "líder calmo en tiempos de crisis, a gusto con la responsabilidad y decidido a hacer todo lo que sea necesario para proteger a [su] pueblo".
El vicepresidente hablará el miércoles para aceptar, una vez más, ser el compañero de fórmula de Bush. El presidente lo hará el jueves, en un discurso en el que intentará consolidar la ventaja que le atribuyen las últimas encuestas.

