Obama viajó a Orlando y les llevó consuelo a familiares y sobrevivientes

Acompañado por uno de los líderes republicanos, el presidente se reunió con ellos en un estadio cerrado
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17 de junio de 2016  

Fuente: Reuters - Crédito: Carlos Barria

ORLANDO.- Por novena vez durante su mandato presidencial, Barack Obama dejó de lado su actividad programada para llevar su apoyo a una comunidad sacudida por la violencia de las armas. Esta vez fue en Orlando, Florida, el escenario de la matanza del domingo pasado en la disco en la que murieron 49 personas y decenas resultaron heridas.

"Una vez más abracé a familias de luto y me preguntaron por qué esto sigue ocurriendo. Y nos pidieron hacer más para acabar con las masacres. No les importan los aspectos políticos, y a mí tampoco. Este debate (sobre las armas) tiene que cambiar", dijo tras reunirse con familiares de las víctimas.

"Nuestra política ha conspirado para hacer que sea lo más fácil posible para un terrorista o una persona desquiciada comprar armas extraordinariamente poderosas, y que puedan hacerlo legalmente", agregó. Y señaló que el debate no puede quedarse en los "viejos puntos muertos políticos", no cuando en las últimas grandes masacres perpetradas en Estados Unidos "los instrumentos de muerte eran tan similares, una poderosa arma de asalto".

A su arribo a esta ciudad, el presidente se dirigió al Amway Center a abrazar a los familiares de las víctimas de la disco Pulse y agradecer en persona a quienes prestaron las primeras tareas de rescate, es decir, a médicos, enfermeras, fuerzas del orden y autoridades. Lo hizo junto al vicepresidente Joe Biden, en reserva, lejos de los reflectores de las cámaras y los canales de televisión.

Los familiares de las víctimas llegaron en cuatro micros dispuestos por la alcaldía de Orlando, como Gertrudis Merced, de origen mexicano y madre del asesinado Luis Ríos. "El presidente nos dijo que sentía la muerte de nuestros hijos como si fueran propios, y yo creo que es realmente así, porque él es el padre de todos los estadounidenses. Por eso es que su reacción fue tan emotiva que hasta compartió nuestras lágrimas, y eso realmente me sacudió el corazón, me conmovió mucho", dijo Gertrudis.

Dardos a Trump

Obama se despachó tras la reunión contra cualquier intento de tratar de frenar las masacres apelando a más y más armas.

"La noción de que la respuesta a esta tragedia sería asegurarnos de que más gente en una discoteca esté armada de forma similar al asesino es algo que desafía el sentido común. Los que defienden el fácil acceso a armas de asalto deberían reunirse con estas familias y explicar por qué eso tiene sentido", señaló.

La frase de Obama tuvo como blanco al virtual candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, que ayer había afirmado: "Si hubiese habido gente armada en el pub (Pulse), la tragedia habría tenido una proporción diferente".

Mensaje de unidad

Luego de la advertencia firme contra la intolerancia que hizo en los días siguientes a la tragedia, Obama buscó ayer dar un mensaje de unidad, demostrado cuando descendió del Air Force One seguido por el senador republicano Marco Rubio, legislador de Florida y ex precandidato a la presidencia.

La primera prueba de unidad está en curso en el Congreso, donde, a pesar de la oposición de Trump, comenzaron a verse señales de un acuerdo bipartidista sobre la restricción de armamentos.

"Me alegra escuchar que el Senado mantendrá votaciones para prevenir que los individuos con posibles lazos terroristas puedan comprar armas, incluidas armas de asalto", sostuvo Obama, que valoró el compromiso republicano.

Quien no sintonizó del todo fue el senador republicano y ex rival de Obama en las presidenciales de 2008 John McCain, que en un comunicado dijo que Obama era "directamente responsable" de la masacre en Orlando, debido a que permitió el crecimiento de Estado Islámico (EI) durante su gestión de gobierno.

Sin embargo, poco después emitió otra declaración donde dijo que se había equivocado.

"No fue mi intención insinuar que el presidente era personalmente responsable. Me refería a las decisiones de seguridad nacional del presidente Obama, no al presidente en sí", aclaró el ex candidato presidencial.

En cuanto al curso de la investigación, si bien Omar Mateen, el autor de la masacre, expresó lealtad a EI y otras facciones extremistas, las autoridades insistieron ayer en que el asesino no habría tenido ayuda del exterior. El director de la CIA, John Brennan, dijo en una audiencia ante la Comisión de Inteligencia del Senado que la agencia "no ha podido descubrir ningún vínculo directo" entre Mateen y militantes externos.

Agencias EFE, ANSA y Reuters

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