
Paula Jones vuelve a la carga contra Clinton
Confiada, la ex recepcionista dijo que quiere justicia para todas las mujeres.
1 minuto de lectura'
DALLAS.- La ex recepcionista de Arkansas Paula Jones anunció ayer que apelará la decisión de la jueza que archivó su demanda por acoso sexual contra el presidente norteamericano, Bill Clinton.
"Decidí apelar, con la ayuda de mis abogados y el apoyo de mis amigos, y tengo confianza en que la Corte decidirá que mi caso debe ser escuchado por un jurado", declaró Jones durante una conferencia de prensa organizada en Dallas, Texas, la ciudad donde se encuentra el estudio de sus abogados.
Con lágrimas en los ojos y voz entrecortada, Jones afirmó que quiere "justicia" ante los tribunales, y añadió que su caso "afecta a otras mujeres además de a mí".
Su abogado Donovan Campbell aseguró que la decisión de apelar se tomó exclusivamente sobre la base de las posibilidades legales de sacar adelante el caso.
"Nunca tuvimos reservas desde el punto de vista legal. Nuestro caso es fuerte. Las únicas reservas vinieron de la tensión que podía crear en Paula y en su familia", dijo el letrado.
A la izquierda de la demandante se encontraba su marido, y a su derecha se ubicaba su vocero, Susan Carpenter-McMillan.
El 1º de abril, la jueza Susan Webber Wright pidió archivar el caso alegando que la defensa de Jones había fracasado en probar que estas acusaciones -que Clinton desmintió- traumatizaron y dañaron la carrera de Jones.
Paula Jones, de 31 años, reconoció que la decisión de la jueza la dejó "conmocionada" porque "lo que me hizo el señor Clinton estuvo mal".
La ex empleada estatal alega que Clinton le mostró los genitales y le pidió que le practicara sexo oral en mayo de 1991, cuando la mandó a llamar a una habitación de un hotel en Little Rock, Arkansas.
Una heroína
Los últimos giros de la sensacional historia de suspenso político que amenaza con opacar la presidencia de Clinton se dan justo cuando el mandatario se encuentra en Chile para la Cumbre de las Américas.
El caso, que generó una ola de señalamientos de conducta sexual impropia contra Clinton y desencadenó la investigación del fiscal Kenneth Starr sobre la relación del presidente con la ex pasante de la Casa Blanca Monica Lewinsky, estaba programado para ir a juicio el 27 de mayo.
La decisión de Webber Wright será ahora apelada ante la Corte de Apelaciones del Octavo Circuito, en San Luis, Missouri, un proceso que tomaría meses o hasta años.
Cuando se le preguntó por la repercusión emocional de esta decisión sobre los dos pequeños hijos de Jones, su vocero dijo al programa "Good Morning America": "Creo que ya explicamos a los dos niños que su madre es una heroína".
Carpenter-McMillan dijo que su cliente había "hecho algo que ninguna mujer había querido hacer", al salir en defensa del derecho de la mujer de ser libre de acoso sexual y tratar de que Clinton responda ante los tribunales por sus presuntos avances sexuales indeseados.
El equipo legal de Jones fue constituido y es parcialmente financiado por el conservador Instituto Rutherford, con sede en Virginia.
El director del instituto, John Whitehead, uno de los abogados de Jones, indicó que seguirán con el caso "cueste lo que cueste" y por todo el tiempo que sea necesario.
"No nos interesa que Clinton ya no sea presidente cuando se sustancie el juicio", comentó Whitehead.
Lejos del final
En tanto, el fiscal Kenneth Starr conversó a puertas cerradas en Washington con un juez que supervisa la investigación del gran jurado sobre el escándalo sexual en la Casa Blanca.
Starr dijo a la prensa que "con profundo pesar" había rechazado una cátedra en la Universidad de Pepperdine, en California, porque su investigación sobre Clinton se había ampliado considerablemente y "el fin todavía no está a la vista".
El gran jurado coordinado por Starr, que investiga negociaciones realizadas por Clinton en Arkansas, terminará sus tareas el 7 de mayo y se especula que acusará a Webster Hubbell, amigo de Clinton y ex subprocurador general, de cargos de evasión fiscal.



