Se suponía que este 2026 sería un gran año para el turismo en el país, pero las largas esperas en los aeropuertos y el creciente sentimiento antiestadounidense están haciendo que algunos viajeros reconsideren sus planes
7 minutos de lectura'

Los viajeros en los aeropuertos estadounidenses de todo el país experimentaron recientemente tiempos de espera de hasta cuatro horas, los más largos en los 24 años de historia de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA, por sus siglas en inglés).
Esto se debió a un cierre parcial del gobierno, que ya lleva siete semanas y es el más largo en la historia de Estados Unidos.
El cierre dejó a los agentes de la TSA sin sueldo durante más de un mes, lo que provocó que miles de ellos se ausentaran del trabajo y que más de 500 renunciaran.
Si bien una directiva presidencial firmada el 30 de marzo que busca reducir significativamente los tiempos de espera en los aeropuertos restableció el salario de los trabajadores de la TSA, los titulares y las fotos de largas colas son el último ejemplo de una serie de obstáculos que enfrenta el sector de viajes y turismo en EE.UU.
Esta interrupción global del transporte no podría haber llegado en un peor momento. El país es coanfitrión del Mundial de la FIFA a mitad de año, celebra el centenario de la Ruta 66 y conmemora su 250 aniversario de independencia en 2026.
En un año normal, cualquiera de estos hitos sería motivo de celebración para la industria turística estadounidense. En cambio, el país se enfrenta a una combinación de mala imagen y políticas impopulares que provocaron una caída del 5,4% en su turismo en 2025, mientras que el resto del mundo experimentó un crecimiento del 4% en su turismo internacional, según el Barómetro Mundial del Turismo.
Las visitas de canadienses a EE.UU. disminuyeron un 22% en 2025 en comparación con 2024, el mayor descenso registrado en cualquier mercado.

Presencia de ICE en los aeropuertos
La continua presencia de agentes del ICE en los aeropuertos estadounidenses tampoco contribuye a mejorar la imagen del país. Inicialmente desplegados para paliar la escasez de personal de la TSA, el Secretario de Transporte de EE.UU. declaró que los agentes permanecerán allí “el tiempo que sea necesario”.

Dado que los agentes del ICE no están capacitados en seguridad aérea, algunos viajeros se muestran recelosos.
Sandra Awodele, nacida en Nigeria pero ciudadana estadounidense naturalizada, afirmó estar en mayor alerta con la nueva presencia del ICE.
“Dado que el ICE detiene a personas que pueden o no ser ciudadanas y se disculpa después si se equivocan, tuve que cambiar mis planes de viaje varias veces si el aeropuerto al que llego tiene una fuerte presencia del ICE”, señaló.
Y agregó: “Nunca tuve ningún problema, pero ahora temo tenerlo debido a procedimientos y protocolos que desconozco. Eso me asusta”.
El despliegue de agentes del ICE en los aeropuertos es solo una de las muchas políticas en constante cambio que confunden a algunos viajeros internacionales.
Una propuesta del gobierno de Trump, presentada en diciembre de 2025, exigiría a los visitantes de 42 países exentos de visado (incluidos el Reino Unido y la mayor parte de Europa) presentar su historial de redes sociales de los últimos cinco años para poder entrar al país.
La propuesta aún no se ha implementado, pero algunos viajeros creen que ya está en vigor.
“La ley no ha cambiado, pero el ambiente sí”, dice Evan Oshan, abogado de derechos civiles y socio director de Oshan & Associates.
“Cuando los funcionarios federales se sienten con la potestad de extralimitarse en sus funciones, eso constituye un cambio de política, aunque no requiera una ley del Congreso”, agrega.
Largas filas y sentimiento antiestadounidense
La combinación del sentimiento antiestadounidense provocado por algunas políticas del presidente Trump, junto con las largas esperas que algunos viajeros aún experimentan en muchos aeropuertos estadounidenses, ha llevado a algunos a plantearse si este es el momento adecuado para visitar el país.
Johan Konst, director de una empresa de relaciones públicas en Ámsterdam, suele viajar a EE.UU. tres o cuatro veces al año para asistir a conferencias y reuniones. Él comenta que aún planea ir, pero ahora es más selectivo con las fechas.
“La situación actual parece tratar a Europa más como un adversario que como un aliado, ya sea por los aranceles, la retórica de la OTAN o el tono general hacia los países europeos”, declaró.
“Ese cambio de dinámica es lo que hace que uno se sienta menos bienvenido, aunque ningún estadounidense me haya hecho sentir así personalmente”.
Konst comentó que esa sensación por sí sola ha sido suficiente para cambiar sus hábitos.
“Ahora me fijo bien qué viajes son realmente necesarios y cuáles no”, dijo. “Soy más selectivo que antes, ya que también puedo trabajar a distancia”.
Añadió que los vuelos de Ámsterdam a EE.UU. han estado notablemente más vacíos en los últimos meses. “He tenido una fila entera para mí solo varias veces seguidas”.
Anita Shreider, residente en Alemania y directora de marketing de la plataforma de alquiler de bicicletas Bikes Booking, también planea un viaje a EE.UU. este año, combinando reuniones de negocios con visitas turísticas en Chicago y una excursión para admirar las secuoyas gigantes en la costa oeste. Sin embargo, reconoce comprender por qué algunos viajeros están optando por no ir.
“Tengo conocidos que decidieron cancelar sus viajes de verano a EE.UU. porque no están de acuerdo con las acciones del país en el ámbito internacional”, comentó.
Para quienes cancelaron, “no se trataba tanto de cambios políticos específicos, sino más bien de una inquietud general. Simplemente no se sentían cómodos viajando a EE.UU. en este momento”.
Hacer las cosas con tiempo
Algunos operadores turísticos estadounidenses afirman que, una vez que llegan los visitantes internacionales, se sorprenden con lo que encuentran.
“La gente llega esperando dificultades, pero en lugar de caos, se encuentran con un sistema que, si bien dista mucho de ser perfecto, es muy manejable”, declaró Paul Whitten, fundador e historiador de Nashville Adventures.
“Tramitá tu documentación con anticipación y dejá tiempo suficiente para viajar. La diferencia entre un viaje estresante y uno estupendo suele radicarse en la preparación, no en las políticas en sí”, sumó.
Oshan coincide y recomienda a los viajeros internacionales llevar consigo documentación que acredite el propósito de su viaje y que conozcan sus derechos antes de abordar.
Si bien la CBP (Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU.) tiene amplia autoridad en la frontera, conservas tus derechos constitucionales una vez en territorio estadounidense", afirmó.
“Vale la pena hacer valer esos derechos y, cuando se violan, vale la pena emprender acciones legales”.
Erik Hansen, jefe de relaciones gubernamentales de la Asociación de Viajes de Estados Unidos (el grupo de presión de la industria turística estadounidense), afirmó que el sector reconoce la necesidad de reducir la brecha entre los temores de los viajeros y su experiencia real.
Sin embargo, también señaló que muchos aeropuertos implementaron procesos de aduanas acelerados que redujeron las colas para los pasajeros internacionales.
Whitten coincide: “Las políticas se adaptan, pero a menudo no son indicadores de un cambio cultural masivo, al menos no de cambios radicales que afecten la experiencia diaria del viajero promedio”, declaró.
“En definitiva, EE.UU. sigue siendo uno de los destinos más accesibles y acogedores del mundo”.
Por ahora, la brecha entre la tranquilidad oficial y la inquietud de los viajeros persiste.
Los funcionarios de la TSA advirtieron que se necesitan entre cuatro y seis meses para capacitar a los nuevos agentes, lo que significa que la Copa del Mundo podría comenzar antes de que la plantilla se recupere por completo.
No se vislumbra como una solución al cierre del gobierno y la guerra entre EE.UU. e Israel con Irán, que alimenta la ansiedad y eleva los precios de los vuelos, no muestra señales de amainar.
Para Konst, el atractivo de EE.UU. sigue siendo fuerte, incluso a medida que las señales a su alrededor se vuelven más complejas.
“Sigo queriendo a EE.UU. y a su gente”, dijo. “Son solo las políticas las que me hacen replantearme si vuelo allí con la misma frecuencia que antes”, cerró.
Por Lindsey Galloway
Otras noticias de BBC MUNDO
Ajuste histórtico. La BBC recorta 2000 empleos en plena crisis y reabre el debate sobre el futuro de la televisión pública
Marie-Thérèse. La anciana francesa de 86 años arrestada por ICE tras mudarse a EE.UU. para recuperar a un amor perdido
Ajedrez bélico. Por qué el bloqueo naval a Irán es una jugada arriesgada de Trump y qué rol puede jugar China para que funcione
- 1
España aprobó una regularización masiva de inmigrantes y espera cientos de miles de solicitudes
- 2
Massimo Faggioli: “Para Trump el Vaticano debe someterse a su mesianismo político”, pero León XIV “sacó sus garras”
- 3
Rusia le da la espalda a Orban tras su derrota y tiende puentes al nuevo líder húngaro
4Así será la eutanasia que aplicarán a los hipopótamos de Pablo Escobar




